
El Ministerio de Economía comenzó este lunes el proceso de canje de bonos en pesos que finalizará mañana y por el que busca despejar buena parte de los 54 billones de pesos de vencimientos que acumulan para lo que resta del año los títulos elegibles para esa operación. Más del 60% de la conversión de activos, estiman economistas y consultores, está explicado en tenedores del propio sector público, lo que le pondría ese “piso” al resultado de la operación.
En el mercado posan la mira en el Banco Central, por un lado, para saber si habrá puts o “seguros” para los tenedores de los nuevos bonos y por el alto volumen de transacciones que hubo de títulos del Tesoro en el mercado secundario, que hacen inferir en algunas mesas de dinero que la autoridad monetaria podría haber comprado bonos, entre ellos algunos listados para la conversión de activos que se completará esta semana.
Algunas fuentes de mercado consultadas por Infobae observaron que desde el inicio de la actividad financiera este lunes se estaban negociando volúmenes altos de bonos del Tesoro en pesos. El dato no era menor, ya que el canje, que finalizará el viernes con el depósito de los nuevos títulos, tiene un protagonismo central de los organismos del sector público.
“Haciendo un repaso por el stock de deuda, el capital ajustado de los títulos elegibles acumula $55 billones. Según nuestra estimación de tenencia público-privada, calculamos que alrededor del 64% de este monto se encuentra en manos del sector público”, estimó un informe de Portfolio Personal Inversiones.
Y en ese sentido, plantearon que la presencia o no del aliciente de los puts, un seguro al que acceden los tenedores para poder venderle al BCRA sus tenencias de bonos en caso de una caída de los precios, podría marcar la suerte de la operación que realiza la Secretaría de Finanzas. “Un dato muy relevante a la hora de analizar el resultado será la decisión del BCRA de otorgar o no puts para esta operación. En el caso de no hacerlo, es probable que el resultado sea más discreto ante posible descalce de plazos de los depósitos del sistema financiero”, aseguró PPI.

Por su parte, Romano Group indicó que “en caso de contar con buena adhesión, tanto de públicos como de privados, se trataría de un gran despeje de compromisos de cara a 2024, dejando más aliviada la cuenta financiera en lo que refiere al resultado fiscal”. “Esto es un paso clave para el Ministerio de Economía para consolidar el resultado financiero, despejando vencimientos de un año recesivo”.
Y desde esa consultora ligaron lo que pase con el canje a las chances ciertas de que el equipo económico pueda avanzar con el desarme del cepo cambiario. “Un buen resultado, estirando duration y barriendo el corto plazo de pesos puede ser fundamental para que el gobierno avance en los próximos meses con la liberación de los controles de capitales”.
“Esto le permitiría mayor holgura en las cuentas públicas, pudiendo consolidar el resultado fiscal sin grandes sobresaltos, quedando pendiente mayormente por el resultado primario. La brecha, junto al balance del BCRA resultan ser las dos variables que pueden dilatar o acelerar la salida del cepo. Por ende, despejar vencimientos del Tesoro puede resultar ser fundamental para evitar volatilidad con la brecha cambiaria”, continuaron desde Romano Group.
“Alargar la duración de la deuda del Tesoro puede ser un ancla fundamental para corregir la tasa de política monetaria y evitar que la posible baja resulte en presión cambiaria. Esperamos también que, de conseguir buena aceptación, podrían paulatinamente dejar de ofrecer puts y bids (en referencia a la postura del BCRA de sostenimiento de precios de los títulos), lo cual es un factor relevante en cuanto a la potencialidad de la deuda del Tesoro de convertirse en deuda del BCRA”.
La Secretaría de Finanzas buscará un cambio de perfil en la deuda en pesos y también de plazos. En el primer aspecto, entre los bonos elegibles para ingresar a la operación están incluidos títulos CER cortos pero también algunos dollar linked (que siguen la variación del tipo de cambio oficial) y bonos duales, que protegen contra la suba de precios y también contra devaluación.
Esa nueva canasta que deberán aceptar quienes ingresen al canje estará compuesta por cuatro bonos atados a la inflación que tendrán vencimientos al 15 de diciembre de 2025, 15 de diciembre de 2026 (estos dos representan el 30% cada uno de la canasta total), 15 de diciembre de 2027 (25% de los nuevos bonos emitidos) y al 30 de junio de 2028 (15 por ciento).
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