
El aumento en el ritmo global de importaciones en el último año estuvo acompañado de un incremento en la cantidad de deuda por créditos comerciales tomados por empresas para poder financiar sus compras de bienes o insumos en el exterior y alcanzó los USD 7.600 millones, cerca de un 10% del monto total importado durante 2022.
El salto en el stock de créditos comerciales a los que acudieron las compañías importadores para conseguir financiamiento para sus operaciones de comercio exterior tuvo lugar en el marco de un aumento en el valor de las importaciones a lo largo de 2022 y de las restricciones al acceso de dólares a precio oficial para el pago de las compas al exterior, que hacen que en la actualidad 9 de cada 10 firmas aseguren tener problemas en ese sentido.
Ese aumento en la cantidad de préstamos comerciales contrasta con la cifra final de 2021, que había terminado con un saldo favorable a los proveedores de USD 1.700 millones, lo que implica que se pagó más de lo que se importó, según aseguran fuentes del equipo económico.
Con los números hasta noviembre, las importaciones totales estuvieron cerca de los USD 76.500 millones, de acuerdo a cifras del Indec, lo que representa una suba de casi USD 19.500 millones en relación con enero-noviembre del año anterior. La balanza comercial terminará el 2022 con un nivel de compras al exterior cercano a los USD 80.000 millones, dato que quedará de manifiesto en el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) que el organismo estadístico publicará el jueves.

“Los números revelan de este modo que en 2022, Argentina logró recuperar el crédito comercial para el sector privado, clave para motorizar un nivel de importaciones creciente que acompaña la recuperación que viene mostrando la actividad económica”, aseguró una fuente oficial.
En el Banco Central, en tanto, mencionan una serie de medidas que prepararon el terreno para que el crédito comercial repunte durante 2022, entre ellos la refinanciación de la deuda privada “que permitiera acomodar su perfil de vencimientos a las pautas requeridas para el normal funcionamiento del mercado de cambios”. El directorio también habilitó que aquellas firmas que obtengan nuevo financiamiento del exterior pudieran aplicarlo al pago de deudas comerciales.
De acuedo a la base de datos oficial, al 30 de junio pasado, la posición total de deuda externa por importaciones de bienes ascendía a USD 28.202 millones, el valor más alto hasta ese momento registrado desde el inicio de la serie. De ese monto, la deuda con acreedores relacionados con esas firmas fue de USD 15.468 millones, número que se alcanzó tras un incremento de 29% en los primeros seis meses del año. Los restantes USD 12.735 millones restantes son deudas de los importadores con otro tipo de acreedores.
En el sector privado las luces de alarma por la cuestión de las importaciones están encendidas desde hace tiempo. Un informe reciente de la Unión Industrial Argentina (UIA), una de las entidades que reclama con mayor insistencia por las restricciones al acceso a dólares a precio oficial para comprar bienes e insumos al exterior, remarcó que nueve de cada diez empresas del sector industrial tiene dificultades para acceder a financiamiento de largo plazo para importar insumos de acuerdo a su flujo de operaciones.

En el Gobierno, si bien admiten que no sobran los dólares para abastecer la demanda total de importaciones que tiene el sector privado, no identifican sectores con niveles críticos de insumos que deriven en el corto plazo en paradas de plantas o líneas de producción.
De todas formas, una encuesta a ejecutivos fabriles realizada por el Centro de Estudios (CEU) de la entidad que preside Daniel Funes de Rioja mostró como resultado que el 86% de las empresas tiene problemas para obtener financiamiento para importar bienes de capital. En el caso de los repuestos, las firmas con inconvenientes de ese tipo ascienden al 90% y para los “insumos”, la disconformidad toca el 89,7 por ciento.
Cuatro de cada diez empresas consultadas aseguró que los montos que requiere para realizar los pagos anticipados son superiores a los USD 250.000 para la importación de bienes críticos. Cuando se trata de bienes de capital, casi el 40% de las industrias necesita más de USD 500.000 para sus pagos anticipados.
“Si bien durante el invierno no se registraron mayores restricciones en el abastecimiento de energía, la suba de precios internacionales impactó en el aumento del déficit comercial energético, y tuvo un peso importante en la reducción el superávit comercial récord que se había registrado en 2021, lo que derivó en un incremento de las restricciones a las importaciones y la escasez de muchos insumos necesarios para la producción”, detalló la entidad fabril.
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