Los inversores se alejan de los títulos públicos y se cubren comprando bonos de deuda de empresas

El mercado de deuda corporativa está muy concurrido y en los últimos días se transformó en la principal actividad de los operadores financieros

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Imagen de archivo ilustrativa un hombre apunta a la pantalla de una computadora que muestra información bursátil tomada en Burdeos, Francia. 30 de marzo, 2016. REUTERS/Regis Duvignau

Los operadores tuvieron en los últimos días una nueva tarea: atender los canjes de bonos corporativos en dólares porque las empresas saben que el Banco Central incumplirá con ellos y no los proveerá de divisas al tipo de cambio oficial para pagar los vencimientos.

La semana pasada canjeó bonos Pampa Energía, el miércoles fue el turno de Pan American Energy. También se produjo la extensión de los canjes de IRSA y de Cresud y en los próximos días se espera el canje de Arcor 2023.

Este mercado está muy concurrido por los inversores que se están yendo de los bonos del Tesoro. En todo junio, entre la asistencia al Tesoro y la compra de bonos, el Banco Central emitió $1 billón a los que habría que sumarle los $150.000 millones por compra de dólares en la plaza mayorista en las últimas 4 ruedas.

Al no permitir que en esta plaza intervengan los importadores, el Banco Central se alza con todo lo que liquidan los exportadores. Ayer se hizo de USD 536 millones y en las últimas 4 ruedas compró USD 1.169 millones. Estas compras generaron nuevos pesos que invadieron la plaza y están recalentando la inflación y la presión sobre el dólar oficial.

Para tener una magnitud de lo que significa el nuevo cepo, en 4 días compró 64% de los USD 1.800 millones que adquirió en todo el año. Por supuesto, el mercado ante este movimiento se cubre de una posible devaluación.

Para Nicolás Rivas, trader de Buenos Aires Valores (BAVSA), “hay mucha demanda de cobertura de dólar oficial. Antes se veía en el segmento corporativo donde lo más demandado eran los bonos dollar linked (los que ajustan por la variación del tipo de cambio oficial), pero ahora la demanda va también detrás de los dólares futuros que aumentaron su tasa implícita”.

El Banco Central, para calmar a los que se cubren de una devaluación, vendió USD 1.000 millones en el mercado de futuros, pero no logró calmar la demanda y todos los plazos tuvieron alzas. Fin de octubre y noviembre aumentaron 0,60% y fin de año 0,72% a $175,30 con abundancia de compradores. El mercado juega en los plazos más largos con una tasa de 6,66% mensual, contra 4,3% que es el actual ritmo devaluatorio. El 6,66% mensual equivale a una tasa efectiva de 117% anual, o sea que la apuesta es a una devaluación cercana a 50%.

Los bonos dollar linked también tuvieron una fuerte demanda. El TV23 aumentó 2,50% y el TV24, 3%. Los que se utilizan para hacer operaciones con dólares financieros tuvieron comportamiento dispar: El AL30 bajó 21,43% y el GD30 subió 0,63%. El dólar MEP aumentó $3,92 (+1,6%) a $249,59 y el contado con liquidación $1,68 (+0,7%) a $252,71.

“El dólar comenzó demandado, pero faltó profundidad en el mercado y eso se vio en el cierre en la disparidad de precios de los distintos dólares implícitos”, señaló Nicolás Rivas.

Según algunos operadores, aprovechando esa disparidad el Banco Central hizo operaciones de compra y venta de bonos en dólares utilizando pesos para presionar a la baja al contado con liquidación. El volumen negociado en este mercado fue de USD 110 millones, mientras que en el MEP se operaron USD 83,4 millones.

Donde estuvo presente la autoridad monetaria fue en la plaza de los Bonos CER, con compras que lograron que el TX23 aumente 2,24% y el TX24, 2.41%. El mercado espera más inflación y eso facilitó la tarea del Banco Central para mantener elevados los precios.

Los bonos de la deuda externa tuvieron un rebote selectivo. El Global 2029 fue el más destacado con una suba de 5% seguido por el Global 38 con 2,27%. El riesgo país bajó 85 unidades (-3,5%) a 2.374 puntos básicos. La Bolsa operó $ 1.118 millones y el S&P Merval, el índice de las acciones líderes, tuvo un alza de 0,36% en pesos y una caída de 0,3% en dólares.

Los ADR’s -certificados de tenencias de acciones que cotizan en las Bolsas de Nueva York- tuvieron bajas generalizadas. IRSA (+4,7%) fue una de las excepciones.

Ayer fue el último día de junio y hubo que pagar sueldos y aguinaldos. Hoy comienza otra historia y en el mercado temen que el Banco Central impida las compras de dólar ahorro que está en $215,23 contra $238 (bajó $1) del “blue”.

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