Dólar hoy: el contado con liquidación superó los $200

El precio del dólar libre retrocedió a $193,50 en la apertura de la semana. Pero las cotizaciones financieras siguieron presionadas y alcanzaron récords

El dólar líbre empezó la semana con un leve retroceso (Maximiliano Luna)
El dólar líbre empezó la semana con un leve retroceso (Maximiliano Luna)

El dólar libre retrocedió $1 en la primera rueda de la semana para caer a $194 para la venta. El viernes, la divisa en el mercado informal había vuelto a alcanzar alcanzado su récord nominal histórico de $195 por unidad marcado por primera vez el 23 de octubre de 2020. Pero las presiones cambiarias no cesan.

Por su parte, el dólar contado con liquidación implícito en bonos globales subió hasta los $200 luego de tocar un pico de $202 por unidad durante el día de la mano de la presión de demanda.

La divisa que surge de las operaciones en el mercado informal había empatado el viernes pasado su récord histórico de 2020. De la mano de la renovada fuerza de la demanda en los dólares financieros, algunos de los cuales superaron la paridad de $200 por dólar, el tipo de cambio libre también se movió al alza.

Con el movimiento de hoy, el billete acumula un avance apenas superior al 16% en lo que va del año, bien por debajo del 37% de inflación acumulada en los primeros nueve meses del año. La brecha cambiaria, por otra parte, alcanza el 91%.

La interrupción de la tendencia alcista que se vio hasta el viernes pasado quedó, sin embargo, para el dólar informal. El dólar contado con liquidación subió tres pesos para alcanzar los $200 por unidad. Se trata de la cotización libre implícita el en bono Global 2030, que no está regulada por el Banco Central.

El dólar contado con liquidación implícito en otro bono, el Bonar 30, cerró en $181,46 por unidad. El Banco Central vende divisas de sus reservas en el mercado de ese bono para mantener a raya la cotización.

Mientras tanto en el mercado mayorista la moneda norteamericana subió nueve centavos en la jornada de hoy, a $ 99,48, mientras que en 2021 el avance supera el 18 por ciento.

El Banco Central conduce los avances del dólar oficial bien a un ritmo que está bien por debajo de la velocidad de avance del índice de precios, en un intento por contener a la inflación que le costó grandes ventas de reservas. Sin embargo, tras cerrar el acceso a dólares para importadores la entidad suma compras netas por USD 530 millones con sus incursiones cambiarias en lo que va de octubre, en un proceso de recomposición de reservas que se inició con la aplicación de nuevos controles cambiarios a partir del martes 5 de este mes.

Con la aplicación de controles de capitales más ajustados, el Banco Central acumuló en ocho jornadas consecutivas de compras netas (desde el miércoles 6 hasta el miércoles 19) por unos USD 715 millones, básicamente a partir de nuevas restricciones para la demanda de importadores.

Sin embargo, los operadores siguen día a día la suerte del Banco Central a la hora de intervenir en el mercado cambiario formal.

“A nivel cambiario, tras las compras que venía hilando luego de las últimas restricciones cambiarias, el BCRA en las últimas ruedas ha comenzado a mostrar saldos más neutros que acentúan las preocupaciones sobre las reservas netas. En simultáneo se viene registrando un deslizamiento alcista en los tipos de cambio más libres, lo cual refleja un proceso de mayor dolarización a partir de un clima de incertidumbre política y económica”, escribió el analista Gustavo Ber.

El mercado espera una aceleración del ritmo de suba del dólar oficial tras las elecciones. Sin embargo, no hay consenso entre una aceleración “ordenada” o la necesidad de permitir un salto discreto del precios.

“Cuando pasen las elecciones legislativas del 14 de noviembre todas las miradas volverán casi exclusivamente sobre la economía. Digeridos los resultados, la cuestión será cómo hará la Argentina para resolver los muchos desequilibrios que empiezan a crecer. Ellos son, principalmente, la cuestión fiscal, la cuestión monetaria, en buena medida hija de los problemas fiscales, y la cuestión cambiaria, puesto que una brecha de 100% será poco más que insostenible”, analizó un reporte de Econviews.

“La forma del ajuste importa y mucho. El prisma con el que se mirará todo este tema es el de la expectativa de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. El poder llegar a un acuerdo implicará que los ajustes que se tengan que hacerse ocurrirán en el marco de un plan económico bendecido por el directorio del FMI, con lo cual se puede presuponer que habrá un mínimo de credibilidad que hará la transición más ordenada”, agregó.

Acciones argentinas vuelven a subir

En cuanto al mercado bursátil, los inversores se centraban en los recientes controles de precios para domar la elevada presión inflacionaria, que trepó al 3,5% en septiembre, y supervisiones cambiarias, en medio de un fuerte déficit fiscal alimentado por emisión monetaria y una lenta negociación de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Tan importante como que hará el Gobierno post-elecciones (donde declaran que intentarán evitar un salto cambiario) es cuánto podrán extender el camino elegido”, dijo Roberto Geretto, economista de Fundcorp.

El índice líder S&P Merval de Buenos Aires ganó un 2,86%, a 89.391,76 unidades tras acumular una mejora de un 5,99% durante la semana pasada.

“Hay muchos diciendo ‘se viene una devaluación’. El año pasado decían lo mismo, dijimos ‘no’, y no pasó. Ahora decimos lo mismo, ‘no’, no va a haber devaluación”, dijo el fin de semana el ministro de Economía Martín Guzmán en la mesa de debate “Cómo salir de la trampa de la deuda externa”.

El riesgo país medido por el banco JP Morgan caía10 unidades, a un nivel máximo histórico de 1.663 puntos básicosa alas 18:55 horas de Argentina.

Los bonos soberanos en el mercado extrabursátil local operaron mixtos, en una plaza reducida y selectiva de operaciones, tras acumular una baja del 2,3% la semana pasada.

“En los bonos juega otro tema, que es que aún no está claro si Argentina podría volver al mercado de capitales, más allá de un cambio de gobierno. Y aquí está la duda principal, ante la posibilidad de que volvamos a tener un evento de crédito, que no necesariamente tiene que ser un default, sino una reestructuración u otra cosa”, dijo Pedro Siaba Serrate, de Portfolio Personal Inversiones.

“Por más que el contexto cambie y sea favorable, esto pesa sobre los títulos”, afirmó.

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