Iván Ordóñez, economista especializado en agro: “Poner cupos o subir las retenciones no hará bajar los precios en las góndolas”

Según el especialista, la clave del debate sobre cuánto cuestan los alimentos en la Argentina “no está en el precio de los alimentos sino en que se pulverizaron los ingresos”

Para Ordóñez, las restricciones son una solución de corto plazo que solo generará más aumentos
Para Ordóñez, las restricciones son una solución de corto plazo que solo generará más aumentos

La discusión por los precios de los alimentos en las góndolas decantó en una nueva advertencia del Gobierno nacional respecto de una suba de los impuestos a las exportaciones agrícolas y las entidades del campo salieron con fuerza a criticar la posible medida.

Mientras tanto los alimentos siguen aumentando sus valores en las góndolas. Y la discusión parece estar centrada en precios internos versus precios externos. Sin embargo, para el economista especializado en agro Iván Ordóñez, el problema no está en los valores de los productos en las góndolas sino en los ingresos. Y hasta apunta a los que quieren comer asado todos los fines de semana.

“La verdad es que poner restricciones, cupos o subir las retenciones no hará bajar los precios de los productos en las góndolas. Esto no se da en los hechos. Cuando el Estado interviene en el precio de los insumos que componen un bien, lo único que hace es que para unos baje el precio pero para otros suba”, explicó el economista a Infobae.

De la producción de carne, se exporta el 20%; de ese porcentaje el 50% tiene como destino China. Si se toman los precios FOB y se lo pesifica, se observa que los chinos pagaron $350 el kilo en promedio, no $1.000. El problema no es el precio, es la capacidad de compra (Iván Ordóñez)

Consultado sobre si en realidad el incremento que se pudo observar en los alimentos estaba más relacionado con la suba del dólar en 2020 más que con los valores internacionales, Ordóñez también descree de esa teoría que esgrimen algunos economistas “porque la realidad es que a veces sucede y otras no, no es una verdad escrita en piedra”.

Para poder ejemplificar esto, el economista hizo referencia a la exportación de carne y el consumo local. “De la producción de carne, se exporta el 20%, de ese porcentaje el 50% tiene como destino China. Si se toman los precios FOB y se lo pesifica, se observa que los chinos pagaron $350 el kilo en promedio, no $1.000. Esto demuestra que no es el precio, es la capacidad de compra”.

“Para hablar claro, en realidad la discusión que se está proponiendo es falsa. El problema es que se pulverizaron los salarios”, señaló el especialista.

Iván Ordóñez, economista especializado en agronegocios
Iván Ordóñez, economista especializado en agronegocios

Frente a esto Ordóñez lo que señala es que hay que ayudar a los que no acceden al mínimo recomendable pero dejar que el mercado le ponga el precio. “En Estados Unidos existe un programa de acceso a la comida que ayuda a 40 millones de personas, acá tenemos la tarjeta AlimentAr. Hay que ayudar a esos sectores y no a los que quieren comer un asado todos los fines de semana. Si hoy un argentino come un asado cada dos o tres semanas está bien, es lo que sucede en el mundo”.

El especialista advierte sobre las consecuencias que las restricciones traen a mediano plazo: “No podemos prohibir la exportación de un producto y creer que el precio va a bajar. Lo que va a suceder es que si, por ejemplo, cerramos la exportación de carne, el primer año el precio va a bajar muy poco, el segundo y el tercero más, pero después vamos a tener cuatro o cinco años en donde el precio va a aumentar. Ya tuvimos la experiencia de Guillermo Moreno en 2009-2011, que hizo que perdamos una enorme cantidad de cabezas de ganado y, después de eso, subieron los precios internos de la carne”.

Para poder explicar que no hay mucha relación entre precios internos y exportaciones, Ordóñez apuntó a otro producto alimenticio que tuvo un fuerte aumento en 2020: “El zapallo anco no se exporta y sin embargo aumentó un 95 por ciento”. Frente a la consulta sobre si en un país en donde la inflación fue de 38% ese aumento no implica una excesiva ganancia, el economista señaló que “quizás el año anterior aumentó menos que la inflación y otros productos también quedaron por abajo. De nuevo, no es un problema de precios, es un problema de ingresos”.

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