Mientras Economía prepara medidas para facilitar la operación con dólares financieros, el liqui baja 1 por ciento

Hoy hay reunión de directorio de la Comisión Nacional de Valores, que regula las operaciones con bonos con las que se operan los dólares financieros. Buscan sumar volumen para evitar saltos del precio

Foto de archivo - El Ministro de Economía, Martín Guzmán, durante una reciente conferencia de prensa en Buenos Aires, Arrgentina. Aug 31, 2020. Juan Mabromata/Pool via REUTERS/File Photo
Foto de archivo - El Ministro de Economía, Martín Guzmán, durante una reciente conferencia de prensa en Buenos Aires, Arrgentina. Aug 31, 2020. Juan Mabromata/Pool via REUTERS/File Photo

El ministro de Economía, Martín Guzmán, intentará esta semana torcer el rumbo de un mercado cambiario lanzado a pagar casi cualquier precio a cambio de un dólar. Específicamente se esperan medidas que faciliten las operaciones de dólar contado con liquidación, tal como adelantó el ministro la semana pasado, pero el mercado se impacienta y el contado con liquidación sube a $169 y el dólar MEP a 157 pesos, avances del 2% y el 3% respectivamente.

Luego de que la cotización libre llegara a los $178 por unidad la semana pasada y las cotizaciones financieras de la divisa acompañaran, el foco estará puesto más que nada en una flexibilización de las normas que pesan sobre estas últimas, con el objetivo de relajar la presión sobre la brecha cambiaria a través de una mejora en el volumen y la fluidez de las operaciones con dólares alternativos.

El directorio de la Comisión Nacional de Valores (CNV) que regula al mercado financiero se reúne hoy con la idea de reducir las trabas que pesan sobre las transacciones cambiarias que se hacen con bonos soberanos. Además, el Banco Central comunicó una reducción simbólica del financiamiento al Tesoro en otro intento por frenar la corrida a través de pequeños gestos.

Bajo la conducción de Adrián Cosentino, el directorio de la CNV se reúne hoy con el frente cambiario como principal eje. No es el área habitual sobre la que se desempeña el ente regulador del mercado de capitales, pero en los hechos el mercado de bonos soberanos se ha transformado en uno de los mercados cambiarios más importantes. Al comprar bonos con pesos y revenderlos a cambio de dólares, los inversores logran comprar y vender divisas a un tipo de cambio paralelo completamente en blanco.

Hasta hoy, sobre las operaciones de contado con liquidación -compra de dólares y su recepción fuera del país- y dólar MEP -compra de dólares a nivel local- pesan regulaciones que las dificultan. Por ejemplo, en los dos casos quien compra bonos con pesos tiene que esperar 5 días hábiles para poder revenderlos a cambio de dólares, una norma que fue bautizada como “parking” en la jerga del mercado y que para algunas operaciones fue extendido hasta a los 15 días de plazo a mediados del mes pasado.

A la inversa, el parking pesa también sobre quienes cambian sus dólares por pesos en el caso del contado con liquidación. En el caso del MEP, la versión local del liqui, las normas cambiarias dadas a conocer por el Banco Central y la CNV el 15 de septiembre pasado eliminaron ese tiempo de espera sólo para la venta de dólares. Esto es, quien compra bonos con dólares y luego los cambia por pesos, lo puede hacer en el momento.

Esa flexibilización marginal quedó tapada por la novedad del 35% de recargo a cuenta del Impuesto a las Ganancias o Bienes Personales que se anunció ese día. Y también por los problemas de implementación de las nuevas normas para el dólar ahorro, que trabaron las transferencias electrónicas entre cuentas en dólares por más de una semana haciendo imposible aprovechar esa pequeña relajación del cepo.

Control tras control el mercado del contado con liquidación se ha ido achicando y se volvió más volátil. Nos interesa que haya un mercado de transacciones financieras de pesos contra dólares (Guzmán)

Aunque el mercado esté lanzado más a la demanda que a la oferta de divisas, la norma es conveniente para una economía que usa al dólar como resguardo de valor. Cuando empresas o familias se encuentran con gastos que sólo pueden pagar desarmando ahorros sufren el problema de que tienen que cambiar sus dólares al tipo de cambio oficial en bancos. Eso es prácticamente una invitación a operar en el mercado blue. Sin parking en el MEP, se entiende desde el Gobierno, esas necesidades puntuales van a encontrar salida en blanco al permitir recibir $154 por cada dólar en lugar de los $76,50 que paga -por ejemplo- el Banco Nación.

Desde la CNV confirmaron la reunión de directorio de hoy en la que el estatus del contado con liquidación es uno de los temas a tratar. Sin embargo, no dieron más detalles respecto de los cambios en los que piensan.

En el mercado, mientras tanto, esperan que las modificaciones vengan precisamente por el lado de las normas de parking. Sin tener que esperar cinco ruedas para conocer el tipo de cambio que se va a obtener al comprar o vender dólares en contado con liquidación, se reduce el riesgo cambiario y se permite una mayor fluidez de la operación.

Miguel Pesce, presidente del Banco Central
Miguel Pesce, presidente del Banco Central

En esa línea habló Guzmán la semana pasada en IDEA. “Habrá un cambio de dirección en cuanto a la política de controles de capital para el contado con liquidación”, dijo. “Control tras control el mercado del contado con liquidación se ha ido achicando y se volvió más volátil. Nos interesa que haya un mercado de transacciones financieras de pesos contra dólares”, agregó el ministro.

Por otro lado, hay interés por que los bancos y las sociedades de Bolsa faciliten la posibilidad de venta de dólares en el MEP, algo que ya está facilitado desde la normativa pero todavía adeuda avances desde lo operativo. La idea es que se simplifique al punto de que implique un sólo click: no hay que desperdiciar a un sólo oferente de divisas, ni siquiera a los que venden dólares en estos mercados alternativos porque en el margen ayudan a achicar la brecha cambiaria.

Con todo, quedan puntos de interés para el mercado todavía sin solucionar. El primero es el castigo a la exportación que supone este esquema que resultaría en un desdoblamiento cambiario más eficiente. La posibilidad de atraer más liquidaciones de exportaciones sigue en duda a pesar de la rebaja temporal a las retenciones. En el gobierno confían que una estabilización de la brecha puede ayudar.

En segundo lugar, la posibilidad de facilitar el dólar contado con liquidación y el dólar MEP encuentra un límite en la coexistencia con el cupo mensual de USD 200 de dólar para ahorro. Facilitadas la venta en las cotizaciones financieras, la posibilidad de comprar dólares a $136 y revenderlos a $155 sería un subsidio para los ahorristas con costos importantes. Claro que también ayudaría en el margen a acercar las cotizaciones. Hoy existe una prohibición para la compra de dólar ahorro para personas que compraron o vendieron MEP o liqui en los últimos 90 días y, viceversa, la prohibición de operar en esos mercados a quienes compraron dólar ahorro por los mismos 90 días.

Guiño monetario

En medio de estas medidas, el Banco Central comunicó el viernes un movimiento contable acordado con el Tesoro que buscó dar una señal a quienes se quejan de que las regulaciones cambiarias atacan los síntomas con trabas mientras la emisión monetaria le echa nafta a la brecha cambiaria. El fisco redujo en $$8.080 millones los adelantos transitorios -préstamos del BCRA al Tesoro que implican expansión monetaria- entre el jueves y el viernes pasados.

Se trata de dinero que el Tesoro tiene en una cuenta de al autoridad monetaria y que va utilizando para cubrir gasto a medida que lo necesita. Menor, la emisión monetaria para asistir al fisco acumulaba más de $1,7 billón antes del movimiento contable, la señal busca ser un guiño de que tanto Economía como el BCRA son conscientes del desequilibrio monetario.

Para adelante, sin embargo, hay pocas definiciones de cómo seguirá requiriendo el Tesoro que el BCRA le transfiera utilidades del ejercicio 2019 para cubrir su abultado déficit. Más cuando se acerca la época del año en la que se concentra la mayor parte de las necesidades del fisco.

La “preferencia” en el entorno de Guzmán y también en el de Miguel Pesce, presidente del BCRA, es porque el Tesoro cubra todas las necesidades que pueda con emisión de deuda en pesos. El programa de colocaciones de bonos y letras del Tesoro en pesos es exitoso en lo que va del año, aunque tiene que aumentar con creces el dinero que consigue en el mercado si quiere reemplazar transferencias del BCRA que según cálculos de TPCG podrían llegar a requerir entre $300.000 y $500.000 millones extra de emisión monetaria para cerrar el año.

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