Desde la industria ferial advierten: “La ayuda no alcanza porque el ingreso es cero”

Desde el sector advierten que más de 200 mil personas podrían quedarse sin trabajo. "No hay manera que las empresas de nuestro sector se puedan reinventar. Si la ayuda no llega, vamos a desaparecer", le dijo a Infobae el presidente de la Cámara Argentina de la Industria Ferial (CAIFE), Mariano Wojcicki

sblardone@infobae.com
Industria ferial: “Desde que empezó la cuarentena tenemos cero ingresos y la ayuda no alcanza”
Industria ferial: “Desde que empezó la cuarentena tenemos cero ingresos y la ayuda no alcanza”

Buenos Aires es una de las principales capitales del mundo que se destaca por sus ferias, exposiciones y congresos. Cada año, miles de personas llegan a nuestro país para asistir a los eventos, que se organizan según la industria de que se trate. Todo ese movimiento, pone en marcha una gran rueda de puestos de trabajo, de modo directo e indirecto.

Sin embargo, desde que empezó la cuarentena, la situación para la industria ferial se volvió caótica. Sin posibilidad de reinventarse mientras puedan volver a trabajar en su rubro, aseguran que la ayuda del Gobierno no alcanza y que se necesitan más medidas.

En una entrevista con Infobae, el presidente de la Cámara Argentina de la Industria Ferial (CAIFE) Mariano Wojcicki, asegura que la situación que hoy atraviesa la industria ferial es desesperante.


-¿En qué condiciones está el sector de la industria ferial, tras más de cuatro meses de cuarentena?

Venimos muy mal, al margen que nuestra actividad de exposiciones, congresos y ferias ya estaba bastante golpeada. Tenemos una actividad muy estacional, que arranca en marzo y termina en noviembre. Este año, se suspendió todo cuando empezaba la rueda. Todo se redujo a cero. La cuarentena nos agarró con dos exposiciones abiertas que tuvimos que cortar y, a partir de ese momento, no trabajamos más.

Venimos golpeados por los meses de facturación cero, y porque justo en este momento del año es cuando nuestra actividad arranca fuerte. En marzo, teníamos en pleno desarrollo a Expo Agro y la tuvimos que cerrar un día antes. El caso de la Feria del Libro fue peor porque se hacía en abril, así que directamente se suspendió. Ello, por solo mencionar algunas de las exposiciones más conocidas que no pudieron realizarse o que finalizaron antes de tiempo.

El presidente de la Cámara Argentina de la Industria Ferial (CAIFE), Mariano Wojcicki
El presidente de la Cámara Argentina de la Industria Ferial (CAIFE), Mariano Wojcicki

-¿En qué consiste el servicio que prestan?

Somos los proveedores de toda la industria ferial y ahí está toda la cadena de valor, que es muy heterogénea porque incluye estudios de arquitectura, diseñadores, agencias de publicidad, talleres de herrería y carpintería, alquiler de mobiliario, gráfica, electricistas, alquiler de tecnología, seguridad, promotoras, limpieza, alquiler de plantas y vidrios etc Todos esos rubros componen la industria ferial de exposiciones y congresos.


-¿Cuántas personas trabajan en esta actividad?

En empleos directos trabajan unas 60 mil personas y somos más de 4 mil mini PYMES que, en promedio, tenemos cada una hasta 20 personas. Hay unas 200 mil personas que dependen de nuestro rubro, incluso de manera indirecta, como en el caso de los fletes.

La grave situación de la industria ferial de exposiciones y congresos
La grave situación de la industria ferial de exposiciones y congresos

-¿Cómo pagan los sueldos y todos los gastos fijos?

Los ATP han servido mucho para pagar los sueldos, pero estamos sin facturación desde que empezó la cuarentena. Justamente, la ayuda no alcanza porque estamos con cero ingresos. No somos un restaurante que puede salir a hacer delivery: estamos parados por completo.

Respecto a los préstamos, hay que tener en cuenta que precisamente son eso: un préstamo que después hay que pagar. Las ayudas no son muchas y las necesitaríamos, sobre todo, en el tema impositivo.

Hablamos con varias autoridades del Gobierno, tanto nacional como provincial, y les planteamos este problema. En otros países y en este mismo rubro, las ayudas fueron muy importantes.


-¿Cómo van llevando la cuarentena? ¿Hay manera de reinventarse en este rubro?

En nuestro caso, la famosa palabra ‘reinventarse’ es muy difícil. Hicimos varias actividades, debatimos, nos asesoramos con infectólogos y psicólogos para ver cómo salir... La mayoría no se pudo reinventar, salvo un taller de carpintería, por ejemplo, que puede hacer mobiliarios de cocina para particulares. O, un taller de herrería que cerró y se puso a cocinar... Desgraciadamente, no te podés reinventar porque trabajamos en un rubro muy particular. Las empresas están destrozadas y casi nadie se ha podido ‘reinventar’, la palabra que está de moda hoy.

Los que trabajan de arquitectos tampoco pueden hacer arquitectura comercial, como showrooms o locales, porque todo está frenado. No hay manera que las empresas de nuestro sector se puedan cambiar de rumbo.

Como presidente de la Cámara y junto con la comisión directiva, fuimos a plantear lo que nos pasaba y se nos ocurrió colaborar solidariamente y activamente. Tenemos un muy alto nivel para levantar cosas rápido y las hacemos muy bien, como los stands, etc. Entonces, reunimos a toda la industria para proponer hacer camas, biombos, máscaras, señalética, etc con todos nuestros proveedores. Les pedimos que a su trabajo le pusieran un valor bajo y no el habitual, como para poder mover algo de la actividad con costos marginales. Pensamos hacer camas, máscaras, biombos etc. Todo lo que esté relacionado en la lucha contra el COVID-19.

Además, con un grupo de arquitectos, hicimos dos unidades que son unos pequeños edificios que se pueden poner en cualquier lugar. Son como unos galpones desarmables, con aislación térmica, y equipados con lo que se precise. También, con baños químicos. Es un proyecto muy bueno y a bajo costo (aproximadamente unos 10 mil dólares) pero no salió.

Pero, por ejemplo, hubieran servido para instalarlos en un playón y que el personal sanitario no vuelva a sus casas: ahí tenían un lugar cómodo donde quedarse y con camas. O, para un centro ambulatorio de salud, donde podía permanecer gente aislada o, incluso, un comedor. Lo presentamos pero no tuvimos respuesta. Podría haber sido un buen modo de reinventarnos, mientras se normaliza la situación.

El proyecto que presentaron para poder reinventarse, pero que no prosperó
El proyecto que presentaron para poder reinventarse, pero que no prosperó

-¿Qué medidas necesitan?

Necesitamos medidas económicas y financieras, como la exención de impuestos, prórroga de pagos, extensión de plazos, créditos a tasa cero con un pago a 6 meses, etc. Tenemos todo el 2020 perdido. Creemos que, con suerte, podremos volver a trabajar en octubre, aunque con total normalidad será en marzo o abril de 2021. Fuimos los primeros en parar y vamos a ser los últimos en volver. Además, necesitamos ayuda financiera para los expositores, como divulgación e incentivos para las ferias. Eso puede ayudar a mover la rueda.

Nuestra industria mueve al turismo de reuniones, porque viene mucha gente del exterior. Por eso, necesitamos la promoción de las ferias porque son motores de negocios, se presentan lanzamientos científicos o de productos... no son solo un paseo para la familia. Se hacen reuniones, rondas de negocios, capacitaciones y son el puntapié para el desarrollo de muchos productos.


-¿Qué pasaría si toda la actividad ferial se hiciera de modo virtual?

Por las experiencias que hablamos con personas de afuera, que también están en este rubro, todos coinciden que lo virtual no va a reemplazar el cara a cara. Va a ser un complemento, porque traer a un panelista del exterior puede ser costoso, en cambio, de modo virtual es todo más flexible. Incluso con los horarios. Pero, el cara a cara y los cinco sentidos en una exposición, no se reemplaza con nada.


-¿Cuántos eventos se suspendieron?

La Feria Ganadera por ahora se pospuso y tiene fecha para octubre, pero la Feria del Libro no se pudo reprogramar. Esas son las que todo el mundo conoce porque tienen un público masivo. Las sectoriales están relacionadas específicamente con una industria, en la que todo ese rubro se mueve a la feria para vincularse y hacer negocios. Se cancelaron más de 350 eventos y quedan en pie, aunque aún no están confirmados, unos 65.


-¿Cómo son los protocolos que presentaron?

Cada proveedor tiene su protocolo individual en sus talleres o empresas, desde un arquitecto hasta un carpintero. Cuando se entra a una exposición, hay que tener pre acreditada a la gente de manera electrónica, va a haber distanciamiento marcado en el piso, un sistema de turnos para ingresar, un recorrido único donde no pueda volverse atrás o, al menos, en el que las calles tengan el sentido de circulación del tránsito, pasillos más anchos, construcciones más aireadas, recintos con renovación de aire...

Todo eso, más el uso de tapabocas, distanciamiento social y el uso del alcohol en gel. Lo bueno es que son recintos muy amplios, pero claro: vamos a recibir mucha menos gente que antes.

La industria ferial puede llegar a desaparecer si no recibe a tiempo la ayuda que reclama
La industria ferial puede llegar a desaparecer si no recibe a tiempo la ayuda que reclama

-¿Va a costar que la gente vuelva a las exposiciones, ferias o congresos por el miedo a contagiarse?

Creo que al principio, si la gente no tiene la real necesidad de ir, las va a evitar. Salvo en el caso de los rubros especiales, donde las personas del sector necesitan ir para vincularse y generar nuevos negocios.

A nivel económico, esta situación va a generar destrozos, porque si las medidas restrictivas se hubieran complementado con alguna actividad, hoy la situación sería diferente. El problema son los gastos sin ingresos, en el transcurso de un tiempo tan prolongado.

Sin ayuda podemos llegar a desaparecer, de hecho, es lo que está pasando. La ayuda en nuestra actividad es vital, porque en otros casos hay un pequeño movimiento con actividades que pueden desarrollarse en el marco de otras, como el delivery de un restaurante. Pero nosotros estamos de brazos cruzados: no podemos hacer nada.

-¿Qué le pide a las autoridades?

Queremos tener más visibilidad, que la gente sepa que somos casi 60 mil personas y que hay 4 mil mini PYMES que viven de esto. Cuando escuchás hablar de los protocolos, jamás lo hacen sobre nuestra actividad. De hecho, hablan de otros profesionales independientes -como abogados, escribanos y contadores- pero nunca de los arquitectos del rubro ferial.

Por eso, que quiero visibilizar la actividad que hacemos, lo que influye y lo que mueve nuestra industria. Necesitamos ayuda, porque los préstamos fueron para pagar deudas. Buenos Aires está considerada como la mejor sede para el turismo de reuniones o de negocios. Lo que mueve solo un congreso médico, con todos los laboratorios, las capacitaciones, los intercambios entre gente de la industria... es impresionante.

Por otro lado, hay gente que vive de colocar un logo en un stand y hoy están sin trabajo. Quiero destacar que, a nivel internacional, tenemos un nivel espectacular y somos de los mejores del mundo porque somos muy creativos y rápidos. Montamos un súper stand en dos días, mientras que en Brasil, por ejemplo, lo hacen en una semana. Acá lo hacemos en el tiempo que nos dan, incluso, a veces levantamos stands en pocas horas. En los últimos 10 años tuvimos una gran profesionalización del sector: se hace todo en piezas que se paran y se montan en la exposición.

Si no tenemos una ayuda concreta, la industria desaparece. Pero no hablamos de préstamos: hablamos de ayuda concreta como la exención de impuestos etc. Además, pedimos ayuda para volver a trabajar, porque nos queremos que nos paguen los sueldos de los empleados: queremos que los paguen ahora, pero que nos den la posibilidad de trabajar para pagar las deudas y poder recuperarnos. No queremos desaparecer.

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