
Los datos de creación de puestos de trabajo en los Estados Unidos a un ritmo récord en junio, en la medida en que varias actividades están reabriendo -aún sin tener todavía el Covid-19 bajo control- vuelven a dejar en evidencia las diferencias que existen en materia de empleo con la Argentina, donde los analistas esperan un fuerte incremento de la tasa de desempleo para el segundo trimestre y para el resto del año y un empobrecimiento de todos los indicadores laborales.
¿Qué ocurre en los Estados Unidos, donde apenas la economía se reactiva un poco rápidamente se traduce en un aumento del empleo? La respuesta es que en ese país los costos de entrada y salida de los trabajadores son casi nulos, a diferencia de la Argentina, donde la legislación -ahora reforzada por la pandemia- hace prácticamente imposible despedir personal.
“Las diferencias son enormes. Es el día y la noche. En los Estados Unidos, si una empresa contrata un trabajador y se le cae la demanda, lo despide inmediatamente y la persona cobra rápidamente un seguro de desempleo. Si luego se le reactiva la demanda, lo vuelve a tomar enseguida. Se puede limitar el costo del error. En la Argentina no”, aseguró a Infobae el economista de la consultora FIEL, Juan Luis Bour.
Y agregó: “Si en la Argentina una empresa contrató un trabajador en enero, en marzo dejó de trabajar y tuvo que seguir pagándole el sueldo hasta ahora, y no sabemos por cuánto tiempo más. Además, tenés la prohibición de despidos. Y si no la tuvieras, tenés la doble indemnización. Y si no hubiera doble, ya la simple es un costo alto”.
La tasa de desempleo en el país del norte cayó a 11,1% en junio desde el 13,3% de mayo. El empleo está aumentando a medida que van reabriendo los negocios no esenciales, como restaurantes, bares, gimnasios y consultorios dentales, entre otros, que habían cerrado para frenar la propagación del coronavirus.
De acuerdo con el informe mensual dado a conocer por el Departamento de Trabajo norteamericano, los trabajos no agrícolas aumentaron en 4,8 millones de empleos en junio, “la cifra máxima desde que el gobierno comenzó a mantener registros en 1939″. El aumento de puestos de trabajo se agregó a una serie de datos, incluido el gasto del consumidor, que muestran un fuerte repunte en la actividad.
Los últimos datos de desempleo de la Argentina publicados por el Indec datan del primer trimestre y alcanzaron el 10,4%, con cifras del 12,4% en el Gran Buenos Aires y del 8,6% en la ciudad de Buenos Aires. En estas dos regiones, integrados en el AMBA, se espera que la desocupación crezca unos cinco puntos, según pronosticó Bour. Sus números indican que el desempleo en el AMBA podría llegar a los 18 puntos cuando se reabra la economía completamente y crezca la tasa de actividad.
“En primer lugar, la diferencia entre los Estados Unidos y Argentina es el régimen general. Y en segundo lugar, cuando tenés recuperación de la actividad, ninguna empresa en nuestro país sale corriendo a contratar 10.000 empleados porque no sabe si esa recuperación será sostenida. Lo va haciendo de a poco. Contrata lo mínimo indispensable; primero usa todo lo que tiene, con horas extras, más turnos, etcétera, y recién entonces piensa en contratar un trabajador nuevo”, explicó el economista de FIEL.
Según sus estimaciones, el empleo en la Argentina “tiene todo por caer. Los números del segundo semestre serán muy negativos”.
En tanto, el abogado laboralista Carlos Echazarreta consideró que “la comparación debe hacerse no sólo del sistema de despidos, sino de todo el sistema jurídico”. “En Estados Unidos, es fácil despedir y contratar personal, pero lo importante es que en la Argentina, aunque se facilite el despido, ninguna empresa va a invertir si puede hacerlo en otro lado. La inversión está desalentada”, afirmó el asesor de empresas y cámaras, quien agregó, por otra parte, que también en la Argentina “se complicaría hacer un sistema de fondo de desempleo porque con dos dígitos de inflación por año, no hay sistema de fondeo que resista”.
Por su parte, Javier Lindenboim, director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (Ceped) de la UBA, resaltó que en Estados Unidos la pendiente de creación de empleo en la última década fue en alza y en la Argentina sucedió lo inverso.
“Aquí sólo hemos levantado cabeza en los años impares hasta 2017. En un serrucho. Y continuando el perfil previo en el que el empleo estatal explicaba gran parte de la creación de puestos. Todo debido a la ausencia de un perfil económico efectivamente productivo”, sostuvo. El también investigador del Conicet agregó que “la tasa de inversión ha sido declinante desde la década del ´80″, y “sin inversión no hay crecimiento y sin éste no hay creación de empleo”, aseguró el especialista de la UBA.
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