Banco Central (NA)
Banco Central (NA)

Las metas de inflación fueron desterradas del programa monetario con la llegada de la nueva cúpula al Banco Central, que pasó a un esquema de contracción monetaria con una fuerte absorción de los pesos de la economía. Aún así, la autoridad monetaria sigue de cerca el aumento de precios, que en septiembre marcó 6,5 por ciento.

Fuentes del Central consignan la preocupación que genera la cifra, y doblan la apuesta por el esquema monetario actual. Si bien entienden que desde el sector privado señalar a las altas tasas de interés como un problema, en la autoridad monetaria las ven como consecuencia de la cantidad de pesos que quieren absorber y no una variable elegida a dedo. 

"Controlar la inflación es nuestro llamado más urgente y más inmediato", explican desde el BCRA. "Reducirla y no dejar que el comportamiento inflacionario y el riesgo se espiralice es de primer orden", agregan. El control, admiten, no será inmediato y probablemente octubre será otro mes de aumentos importantes en precios.

Guido Sandleris, presidente del BCRA (Matias Baglietto)
Guido Sandleris, presidente del BCRA (Matias Baglietto)

Los efectos del nuevo esquema enfocado en agregados monetarios empezarían a verse recién en los próximos meses, ya que tanto la política monetaria como la transferencia a precios de la devaluación (el pass-through) por naturaleza tiene un desfase en términos de resultados visibles. Por eso, los primeros tres meses de aplicación serán clave para "reducir la incertidumbre en las variables nominales", contextualizan desde el Central para referirse tanto a la inflación como a la evolución del tipo de cambio.

En ese aspecto hay un dato que el equipo de Guido Sandleris, flamante presidente del Central, nota: una reciente caída en la demanda de dólares para atesoramiento, que adjudican a más individuos yendo a plazo fijos en pesos frente a nuevas tasas que los volvieron más atractivos.

Es decir, si bien no se establecen fechas ni montos para evitar los golpes a credibilidad de incumplimiento de metas inflacionarias que antes afectaron al BCRA, esperan que al sostener la actual agresividad en absorción de dinero a través de tasas se comenzarían a ver una baja en los niveles de inflación en los primeros meses del próximo año.

Una vez que el frente inflacionario se "tranquilice", las tasas deberían bajar, porque son una "variable endógena"-es decir es determinada por el cambio de otra variable, en este caso la absorción de pesos-. En ese sentido, la suba programada en cantidad de dinero para diciembre por factores estacionales es beneficiosa para poder cumplir con el mandato de absorber pesos sin tener que convalidar tasas nominales como las que hay actualmente.

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