El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y la directora para la OCDE, Gabriela Ramos
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y la directora para la OCDE, Gabriela Ramos

La Argentina continua recibiendo apoyo de los más altos organismos internacionales, tanto por  mayor apertura al mundo, como por la propuesta del Gobierno de corregir los déficit estructurales y reducir al mínimo el déficit fiscal, para estabilizar los precios y volver a crecer. Hoy fue el caso de la OCDE.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es uno de los organismos que atraviesan los brazos del G20. A través del empresarial, el Business 20 (B20), pudo observar tanto la preocupación empresarial por la corriente internacional en contra del multilateralismo.

La directora general del organismo internacional, Gabriela Ramos, destaca los esfuerzos de la presidencia argentina de la reunión global para mediar acuerdos en el nuevo clima de negocios: "hay un gran interés en el B20 por parte de los empresarios para mantener los mercados abiertos, sostener un flujo constante en la inversión privada, y que se genere certidumbre en temas de inversión e infraestructura".

“Hay un gran interés en el B20 por parte de los empresarios para mantener los mercados abiertos, sostener un flujo constante en la inversión privada, y que se genere certidumbre en temas de inversión e infraestructura“, dijo Gabriela Ramos.

Para lograr eso, explica la mexicana, el principal obstáculo son las tensiones comerciales que se desarrollan cada vez con mayor potencia. "Algo que faltaba desde la crisis del 2008 es una recuperación de la inversión privada, por una falta de certidumbre en perspectivas de crecimiento. Esas perspectivas ahora vuelven a complicarse con más países tendiendo a salirse del multilateralismo, y desarrollar prácticas más bilaterales".

Ramos explica que esas decisiones repercuten en la cadena global de costos y producción, cada vez más integrada: "implementar barreras al comercio siempre se traduce en costos más altos para consumidores y para productores".

Gabriela Ramos dijo: “implementar barreras al comercio siempre se traduce en costos más altos para consumidores y para productores” (Maximiliano Luna)
Gabriela Ramos dijo: “implementar barreras al comercio siempre se traduce en costos más altos para consumidores y para productores” (Maximiliano Luna)

"A pesar de ese rechazo al multilateralismo, que se observa en algunas reuniones del G20, hay terreno en común en otras áreas, que la presidencia argentina ha sabido aprovechar y maximizar como el futuro del trabajo, el desarrollo de infraestructura y cuestiones impositivas, que fueron replicadas en los encuentros del W20 y el B20″, agrega Ramos.

La presidencia del B20 este año estuvo a cargo de Daniel Funes de Rioja, titular de la Copal y vice de la UIA, quien al cierre del evento de dos días presentara un documento de recomendaciones al presidente Macri para que se considere en la reunión de líderes en noviembre. "El mensaje principal de las reuniones es evidente por parte de los empresarios, quienes comunican su incomodidad por el nivel de incertidumbre que generan el cierre de relaciones comerciales", agregó Ramos.

La vidriera

La presidencia del G20, la categorización para volver a elevado a mercado emergente y otras incorporaciones de Argentina en la escena internacional son eventos que desde el Gobierno esperan generen una confianza en el país por parte del mercado internacional y ayuden en los momentos de vacas flacas. Una de esas primeras "buenas noticias" fue la posibilidad de que Argentina, junto con otros países, fuera invitada a la OCDE.

El proceso, que dura entre 3 y 4 años hasta que los países son oficialmente incorporados, debería haber empezado a fines de mayo, pero la organización internacional decidió postergar la decisión.

En aquel momento, desde el Gobierno y la OCDE explicaron que el problema no era la Argentina y su incipiente cambio de frente económico, sino el paquete total de candidatos y su exposición la "creciente tensión comercial que se desarrolla entre Estados Unidos y la Unión Europea".

Ramos enfatiza el hecho, explicando que "todos los 35 países miembros apoyan el ingreso de Argentina de forma unánime, el caso argentino es el único que no se discute".

La directora general de la OCDE consigna que el ingreso es una cuestión eventual pero que aún no hay una línea de tiempo determinada, pero que en los hechos la OCDE continúa "trabajando desde la sustancia muy de cerca con el país, particularmente en liberalización de capitales, corporate governance y otros".

Seguí leyendo: