Dujovne en Diputados (Adrián Escandar)
Dujovne en Diputados (Adrián Escandar)

La meta del déficit cero es el "corazón" del proyecto de Presupuesto 2019. Pero para alcanzarla será necesario aumentar fuertemente la presión impositiva, aunque el Gobierno se defiende que en realidad sólo la mitad del ajuste provendrá de los ingresos y la otra mitad de achique del gasto.

Aunque Nicolás Dujovne no dejó demasiadas precisiones en su presentación en la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, luego desde Hacienda dieron muchos detalles sobre lo que sucederá con distintos gravámenes el año próximo. Estos son los principales aspectos que habrá que tener en cuenta a la hora de planificar en una empresa y también para el presupuesto hogareño:

1. Eliminación de exenciones impositivas. Será para empleados públicos a nivel nacional y provincial, que no pagan Ganancias como el resto de los asalariados. Se hará lo propio con algunos sectores privados que también poseen una ventaja en ese sentido, como los petroleros. En cambio, el Poder Judicial continuará gozando de esos privilegios, es decir que los sueldos que cobran empleados, fiscales y jueces se mantiene exento.

2. Eliminación de exenciones II. El único rubro de la actividad que comenzaría a estar alcanzado por Ganancias y si lo aprueba el Congreso son las cooperativas dedicadas al negocio del crédito. Se trata, entienden en Hacienda, de una elusión imposible de justificar.

3. Ajuste por inflación. El año que viene las empresas ya podían aplicar esta opción debido a los elevados ajustes de precios que se observaron. Pero la ley que lo había autorizado quedará en suspenso ante otro proyecto enviado por el Poder Ejecutivo. De esta forma, las compañías seguirán pagando de más por una ganancia ficticia, sólo generada por el impacto que la inflación en los activos.

4. Impuesto al cheque (débitos y créditos bancarios). Queda en suspenso el aumento del pago a cuenta de Ganancias. Actualmente las empresas pueden tomar un 34% del tributo  en ese concepto pero año que viene debía aumentar hasta el 50% para llegar gradualmente al 100%, según estaba previsto en la reforma tributaria. Por la necesidad de llegar al déficit cero se mantiene la misma situación actual, es decir que sólo 34% podrá seguir imputándose a cuenta.

5. Renta financiera. Se mantienen los cambios implementados el año pasado, pese a que detonaron la primera consecuencia de la corrida cambiaria que arrancó a fines de abril. Sin embargo, falta reglamentar el grueso de su implementación, algo que tiene preocupado a los inversores que no saben cuánto les tocará. Por el momento, sólo está vigente el cobro de Ganancias a los inversores que hayan ganado con inversiones en Lebac. Pero aún no se sabe cómo se calculará la rentabilidad obtenida por inversión en bonos y en accinoes.

6. Sellos. La reducción que las provincias debían aplicar a partir del año que viene también queda suspendida. Así fue ratificado en la última reunión con gobernadores. No figura nada de esto en el proyecto de Presupuesto 2019 porque se trata de un tema estrictamente de índole provincial, pero es una concesión otorgada por el Gobierno, sin que implique un incumplimiento del Pacto Fiscal.

7. Ingresos Brutos, En este caso sí se mantiene la disminución gradual a partir de 2019 que todas las provincias comprometieron el año pasado. "No pueden negarse a hacerlo porque incumplirían con lo ya negociado y tendrían castigos. Tampoco es un tema que entrará en la discusión legislativa", señalaron desde Hacienda.

8. Cargas patronales. La reforma tributaria incluye a partir del año que viene un aumento del mínimo no imponible para empezar a bajar el costo laboral para las empresas y promover la contratación de mano de obra. Pese a rumores en contrario, y en medio de fuerte presión de sectores industriales, se mantiene el cronograma establecido inicialmente.

9. Bienes Personales. El proyecto de Presupuesto 2019 no dice nada sobre una eventual modificación. Pero en el equipo económico reconocen que sí habrá modificaciones. La propuesta que tendría un visto bueno es gravar con una alícuota del 1% anual a quienes poseen bienes (ya sea cuentas o inmuebles) en el exterior. Para el resto del patrimonio se mantiene la alícuota del 0,25% anual.

10. Retenciones. Ya se aplica la alícuota de $ 4 por cada dólar exportado de bienes y de $ 3 por cada servicio prestado al exterior. En la medida que se mantenga en esos niveles el año próximo, la inflación y la suba del dólar irá licuando el pago de este tributo que el propio presidente Mauricio Macri calificó como "malísimo".

11. Impuesto a las Ganancias. Se mantiene la disminución ya vigente este año de una alícuota del 35% al 30% para las empresas, siempre y cuando las utilidades sean reinvertidas.

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