El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tiene previsto viajar este domingo a Washington para reunirse con los principales ejecutivos del FMI. El objetivo es acelerar las negociaciones y llegar a un acuerdo con el organismo lo antes posible. Según estiman en el Gobierno, la firma de la carta de intención (que sellaría el monto y las condiciones del financiamiento) debería suceder entre fines de la semana que viene y la próxima, es decir coincidiendo con el inicio del Mundial de Rusia.

Esta tarde, en Salta, el presidente Mauricio Macri aseguró que "en pocos días tendremos un acuerdo con el Fondo y tendremos que trabajar juntos para el presupuesto 2019".

En Hacienda, en tanto, consideran que no sería bueno que se dilaten los tiempos, teniendo en cuenta que el contexto internacional empeoró desde que se anunció el inicio de las negociaciones. Y las consecuencias sobre los activos argentinos se están notando: el riesgo país superó los 500 puntos básicos, reflejando la debilidad del precio de los bonos, las acciones siguen para abajo, y volvió la presión sobre el dólar lo que obligó al Tesoro a salir a vender para que el mayorista no supere el techo estipulado de $25.

Funcionarios del equipo económico están ahora con técnicos del Fondo para revisar las metas fiscales y la nueva estrategia de política monetaria. Dujovne viajaría el domingo para abrochar el acuerdo, en forma inminente.

Esta semana casi la totalidad del equipo económico se mudó a Washington justamente para acelerar los tiempos de la negociación. Allí se encuentran desde ayer  el número dos de Hacienda, Sebastián Galiani, el jefe de asesores, Guido Sandleris, el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena, y el jefe de Gabinete del ministerio, Ariel Sigal. También forma parte de la comitiva el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, de estrecha confianza del ministro Luis "Toto" Caputo.

La continuidad de las negociaciones le van dando forma a lo que será el acuerdo final. El ajuste más acelerado de las cuentas públicas es un hecho. El año que viene habrá que cumplir con un déficit fiscal primario que no podría superar el 1,5%, contra el 2,2% que se había impuesto originalmente para el año próximo.

Metas monetarias y financiamiento

Pero además también se incluiría todo un nuevo andamiaje para el manejo de la política monetaria. Allí entrarán requisitos para el nivel de reservas que debe mantener el Banco Central, cómo bajar las tasas de interés  desde los elevados niveles actuales y cuáles son las herramientas más adecuadas para combatir el problema de la inflación.

Los mercados siguen con atención las negociaciones y en especial el monto del crédito que el Fondo podría darle a la Argentina. El Gobierno aspira a no menos de USD 30.000 millones.

El monto del crédito es otro de los aspectos centrales. Por la cuota con el organismo, el Gobierno podría acceder a un préstamo no mucho más amplio de USD 25.000 millones, a través de un "stand-by" de acceso amplio. Esta línea permite financiar el equivalente al 475% del valor de la cuota (que se ubica en USD 4.500 millones). Los trascendidos ni bien se arrancó la negocaición hablaban de una cifra más cercana a los USD 30.000 millones, que se desembolsaría en tramos.

No se descarta algún tipo de excepción para que el monto resulte mayor, teniendo en cuenta los desequilibrios que arrastra la economía. Algunos países han conseguido en los últimos años un préstamo mucho mayor al que correspondería por su aporte al organismo, sobre todo luego de la crisis de 2008. Sin embargo, desde el equipo económico reina más bien la cautela en relación a cuánto dinero fresco podrían finalmente obtener del FMI.

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