Chip en la pelota y “ojos en el cielo”: los detalles tecnológicos que ayudaron a Falcón Pérez para convalidar un gol en el Mundial

El árbitro argentino tuvo una buena labor en el partido Suecia-Túnez y se apoyó en el VAR para definir una jugada clave

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El árbitro argentino Yael Falcón Pérez tuvo participación destacada en el Mundial 2026 y tomó una decisión acertada en el partido que la selección de Suecia goleó 5-1 a Túnez por la primera fecha del Grupo F, en Monterrey. El referí de 37 años decidió convalidar el cuarto tanto de los escandinavos luego de una revisión en el VAR y un detalle tecnológico en la pelota no pasó inadvertido para hacer justicia.

La acción que generó polémicas en México se llevó a cabo al minuto 39 del segundo tiempo, cuando el sueco Mattias Svanberg convirtió a poco tiempo de haber ingresado al partido en reemplazo de Jesper Karlström. El jugador marcó el transitorio 4-1 con un toque suave dentro del área que terminó en el fondo del arco defendido por Abdelmouhib Chamakh. Sin embargo, el árbitro asistente argentino Facundo Rodríguez levantó su banderín e invalidó la acción por posición adelantada.

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En otros tiempos, la bandera levantada de un asistente habría ahogado el grito de gol o una mala decisión habría desatado el escándalo. Esta vez, Falcón Pérez aplicó el manual a la perfección: dejó fluir la acción hasta su desenlace y confió en la red de seguridad que cuida a los jueces desde las alturas y desde el propio césped.

En la repetición que pasó la transmisión se observa claramente en offside a Svanberg en el momento de su definición. Sin embargo, el VAR intervino para advertirle a Falcón Pérez un detalle crucial que terminó otorgando justicia en la acción y dio lugar a la explicación del juez a todo el estadio en un fluido inglés. De acuerdo con las palabras del árbitro, el futbolista sueco que convirtió el tanto se encontraba habilitado, por lo que su decisión final fue dar el gol.

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El árbitro argentino dio por válido el cuarto tanto de la selección europea luego de una revisión en el VAR

La confusión radicó en que al partir el centro, Svanberg se encontraba en un claro fuera de juego. Pero luego, cuando la pelota fue desviada por su compañero Alexander Isak, estaba en posición lícita. El roce parecía imperceptible pero el sensor que se encuentra en el balón Trionda determinó que hubo un contacto con el botín del futbolista europeo, lo que terminó siendo crucial para la toma de la decisión de parte de Falcón Pérez.

De esta manera, el balón se convirtió en una fuente directa de información para el sistema arbitral gracias a la nueva tecnología. En su interior posee un microchip capaz de transmitir datos en tiempo real decenas de veces por segundo. El dispositivo registra con precisión milimétrica el instante exacto en que un jugador toca el balón, información que luego es procesada junto a las cámaras de seguimiento y los sistemas de inteligencia artificial.

El protagonista silencioso de la acción fue el Adidas Trionda, el balón oficial del Mundial 2026. En su interior se encuentra incorporado un microchip capaz de transmitir información decenas de veces por segundo. Gracias a esta tecnología, el sistema semiautomático de fuera de juego puede determinar con exactitud el momento del pase y establecer si un atacante se encuentra habilitado o adelantado y si el mismo sufrió un contacto que habilita o se convierte en una segunda jugada.

En síntesis, la convalidación del gol de Suecia ante Túnez no fue una moneda al aire ni una interpretación subjetiva, para la aplicación de la Regla 11 de “El Fuera de Juego”. Fue el resultado de un engranaje tecnológico de tres pilares que define al sistema semiautomático de detección del fuera de juego:

El chip inteligente: Un sensor electrónico alojado en el corazón del balón oficial.

Ojos en el cielo: Múltiples cámaras de seguimiento de alta velocidad distribuidas en el estadio.

Inteligencia Artificial: Un software capaz de reconstruir la posición exacta de los jugadores y la pelota en tiempo real. El gran héroe anónimo de la jugada fue el microchip del balón desarrollado por Adidas. Este sensor registra con exactitud científica el momento exacto del impacto.

La pelota Trionda que se utiliza en el Mundial 2026 posee una tecnología revolucionaria que ayuda al árbitro en la toma de decisiones (REUTERS/Daniel Cole)
La pelota Trionda que se utiliza en el Mundial 2026 posee una tecnología revolucionaria que ayuda al árbitro en la toma de decisiones (REUTERS/Daniel Cole)

Con esa referencia temporal congelada, el sistema cruzó los datos con la posición del atacante sueco, confirmando que estaba completamente habilitado. Error humano reducido a cero; transparencia absoluta para el espectador.

“La tecnología no reemplaza al árbitro; lo fortalece”, es la máxima que repite la FIFA, y la sobria gestión de Falcón Pérez al esperar la confirmación del VAR antes de reanudar el juego fue una muestra de esa sinergia.

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