Sobre el epílogo del primer tiempo en el estadio Monumental, Leandro Paredes abrió el marcador para Boca Juniors ante River Plate con una ejecución perfecta en el penal correctamente sancionado por Darío Herrera, luego de la intervención del VAR. El campeón del mundo con la selección argentina pateó con precisión para vencer a Santiago Beltrán y celebrar con un mensaje al público local: se tocó uno de sus oídos como respuesta a los silbidos y luego imitó el gesto del Topo Gigio, icónico festejo que patentó el hoy presidente Juan Román Riquelme.
La secuencia comenzó con el remate de Miguel Merentiel que impactó en la mano de Lautaro Rivero dentro del área. El brazo del defensor estaba separado del cuerpo, por lo que amplió su espacio corporal voluntariamente y bloqueó directamente la trayectoria del remate, por lo que, reglamentariamente, es una infracción sancionable.
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Fue correcta la decisión de Darío Herrera al cobrar penal, bien respaldada por el VAR a cargo de Héctor Paletta, al tratarse de una acción clara y decisiva. En lo disciplinario, no corresponde amonestación, ya que la falta se sanciona reglamentariamente con penal y no configura conducta adicional sancionable. Conclusión: penal correctamente sancionado, sin tarjeta.
El primer tiempo se había presentado equilibrado, más allá de que por momentos River tuvo la iniciativa. El dueño de casa, además, recibió el golpe de la lesión de Sebastián Driussi, su goleador, quien debió ser reemplazado a los 15 minutos de acción por Maxi Salas.
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No obstante, los dirigidos por Eduardo Coudet lograron lastimar sobre todo por la banda izquierda, con un Marcos Acuña que le ganó el duelo a Marcelo Weigandt. El propio punta ex All Boys y Racing amenazó con un remate desde la puerta del área que se marchó apenas desviado.

Sin embargo, Boca fue creciendo desde los pases filtrados de Paredes. Primero, puso Miguel Merentiel mano a mano con Beltrán, pero su definición se marchó apenas desviada. Y, en el mejor momento de la visita, llegó el penal.
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Ahora bien, ¿correspondía una tarjeta para el mediocampista central por la celebración? El gesto de llevarse las manos al oído por parte de Paredes debe interpretarse como una manifestación emocional del juego, sin contenido provocador ni destinatario específico.
No se observa burla, incitación ni actitud ofensiva que encuadre dentro de las conductas antideportivas tipificadas en el reglamento. Ergo, no corresponde amonestación, siendo correcta la decisión arbitral de no sancionar disciplinariamente.
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