El skijoring: el deporte invernal que fusiona velocidad y cultura ecuestre

Esta disciplina, que combina esquí y caballos, ha evolucionado desde antiguas tradiciones europeas hasta modernos torneos norteamericanos, introduciendo variantes únicas que atraen a atletas y espectadores en Estados Unidos y Canadá

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El skijoring es un deporte
El skijoring es un deporte invernal que fusiona esquí y cultura ecuestre, popular en Estados Unidos y Canadá (REUTERS/Ben Brewer)

Una combinación de velocidad, riesgo y espectáculo caracteriza al skijoring, el deporte de invierno en el que un esquiador cruza la nieve remolcado por un caballo. De acuerdo con Popular Science, esta disciplina surgió a partir de antiguas tradiciones europeas y ha evolucionado en América del Norte hacia variantes muy diferentes.

En la actualidad, se presenta como una fusión de esquí y cultura ecuestre, con formatos que van desde exhibiciones históricas en los Juegos Olímpicos de Invierno hasta coloridos torneos modernos en Estados Unidos y Canadá.

Diferencias entre el modelo europeo y el norteamericano

Las modalidades del skijoring difieren claramente entre continentes. En Europa, el formato clásico enfrenta a esquiadores remolcados por caballos sin jinete sobre un óvalo, donde la velocidad es la prioridad.

En contraste, en el Oeste americano, un jinete guía al caballo mientras el esquiador, atado a una cuerda de 10 metros, debe sortear portones, saltar rampas y atrapar aros, llegando a velocidades de hasta 64 km/h, según Popular Science.

Esta variante norteamericana introduce obstáculos y exige una coordinación precisa entre dos deportistas y el animal, lo que contrasta con la soledad competitiva del modelo europeo.

Técnica, equipo y dinámica de equipo

En el skijoring norteamericano, el
En el skijoring norteamericano, el esquiador es remolcado por un caballo guiado por un jinete, alcanzando hasta 64 km/h y sorteando portones y rampas (REUTERS/Ben Brewer)

La práctica del skijoring se compara con el esquí acuático por la forma de mantener el equilibrio y tomar impulso. Loren Zhimanskova, fundadora de Skijor International, explicó a Popular Science que la sensación es “similar a sentarse ligeramente hacia atrás, con las rodillas flexionadas y empleando fuerza de brazos y piernas para sostenerse”.

A diferencia del agua, la velocidad aquí depende menos del impulso constante y más del ritmo y la fuerza del caballo. También resalta que el peso del esquiador se reparte sobre la nieve y no sobre la silla, lo que permite al caballo moverse con mayor libertad y facilita los giros cerrados.

Orígenes escandinavos y evolución olímpica

El origen del skijoring se halla en los usos ancestrales del pueblo sami de Escandinavia, que empleaban esquís y renos para desplazarse sobre la nieve. Más tarde, los ejércitos nórdicos adoptaron técnicas similares para transportar tropas y suministros durante el invierno.

Con el tiempo, esta actividad práctica se transformó en entretenimiento en los Alpes y, a comienzos del siglo XX, se consolidó como deporte organizado, según la investigación de Popular Science.

El impulso del barón Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos Olímpicos de Invierno, hizo posible la presencia del skijoring como exhibición en Chamonix 1924 y St. Moritz 1928, aunque nunca fue parte del programa oficial.

Las variantes del skijoring difieren
Las variantes del skijoring difieren entre el modelo europeo, enfocado en la velocidad, y el norteamericano, que incorpora obstáculos y trabajo en equipo (REUTERS/Ben Brewer)

La llegada a América significó una transformación para el skijoring. Según Zhimanskova, la disciplina arribó con turistas estadounidenses en destinos como Mirror Lake en Lake Placid, donde inicialmente se seguía el modelo europeo.

Posteriormente, ciudades como Jackson, Steamboat y Banff adaptaron la actividad, sumando obstáculos y un espíritu más desafiante y comunitario, al estilo de los rodeos. Así, surgió una variante que enfatiza tanto la destreza y la velocidad como la competencia libre, estableciendo una estructura deportiva destacada en la región.

Cultura, vestimenta y comunidad en el skijoring

Actualmente, el skijoring continúa diversificándose en formas tradicionales y experimentales. Se realizan eventos donde los caballos se sustituyen por perros, ponis, motos de nieve o automóviles, aunque la modalidad más común sigue siendo la del esquiador remolcado por un caballo al galope.

Espacios como SkijorCup y el circuito PRO Skijor trabajan para unificar criterios y sistemas de puntuación, a la par que mantienen la cultura propia del deporte y el foco en la seguridad de los caballos, según verifica Popular Science.

El espectáculo visual del skijoring moderno es inconfundible. En el Oeste estadounidense, los eventos exhiben atuendos que mezclan el après-ski con la iconografía vaquera: abrigos de piel, chaparreras y sombreros cowboy predominan, y la espontaneidad en la vestimenta resalta el ambiente.

Kylee Nielson, jinete competitiva, lo describió como “el Kentucky Derby, pero en la nieve y con un giro”, tras ganar junto a Magnolia Neu el primer premio de la División Femenina en un evento reciente en Heber City, Utah.

La técnica del skijoring exige
La técnica del skijoring exige equilibrio, fuerza y sincronía entre jinete, esquiador y caballo, formando el llamado equipo de "tres latidos" (REUTERS/Ben Brewer)

La dinámica de equipo resulta esencial y se resume en la idea de los “tres latidos”: jinete, esquiador y caballo deben actuar en perfecta sincronía.

Patrick Smith, esquiador experimentado, explicó: “Skijor es jinete, esquiador y caballo. Lo llaman ‘tres latidos’”. Su esposa, Megan Smith, quien se incorporó recientemente al deporte, comprobó en una competencia cómo cualquier desajuste puede provocar accidentes tanto para el animal como para los atletas. Sin embargo, destaca que el ambiente solidario y la ayuda rápida distinguen a la comunidad.

El regreso del skijoring a los Juegos Olímpicos de Invierno parece improbable. Según Zhimanskova, la falta de homogeneización entre estilos y la resistencia a una gobernanza centralizada dificultan su estandarización internacional. Sin embargo, continúan los esfuerzos por lograr sistemas comunes, siempre defendiendo la independencia y el espíritu libre que identifican al deporte.

Más allá de la competencia, el skijoring ha construido un entorno donde el compañerismo y el entusiasmo colectivo generan un fuerte sentido de pertenencia. Participantes y espectadores destacan que el verdadero atractivo está tanto en el desafío atlético como en el apoyo y la alegría que proporciona una comunidad abierta y positiva.