Fue una figura del deporte, sufrió por sus adicciones y ahora sorprendió al mundo al subastar varias de sus medallas

Ryan Lochte, estrella de la natación en la época de la leyenda Michael Phelps, sumó más de 500 mil dólares tras vender sus preseas olímpicas par causas benéficas

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El ex nadador subastó tres
El ex nadador subastó tres medallas

La leyenda de la natación estadounidense Ryan Lochte sorprendió al mundo al vender tres de sus medallas de oro olímpicas en una subasta que alcanzó los 385.520 dólares. De acuerdo con información publicada por el sitio especializado CLLCT y replicada por diversos medios internacionales, esta transacción convierte a Lochte en uno de los pocos atletas de alto perfil que decide desprenderse públicamente de reconocimientos obtenidos en los Juegos Olímpicos.

La subasta, realizada por la casa Goldin, incluyó las preseas doradas obtenidas en el relevo 4x200 metros libre de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, Atenas 2004 y Río 2016. Según se reportó, la medalla correspondiente a Pekín se vendió en 183.000 dólares, impulsada por el atractivo de haber formado parte del equipo que acompañó a Michael Phelps en su histórica cosecha de ocho oros. La presea de Atenas alcanzó 80.520 dólares, mientras que la de Río se adjudicó por 122.000 dólares.

Este no es el primer acercamiento de Lochte al mercado de subastas. En 2022, el nadador ya había vendido seis medallas —en este caso de bronce y plata— por un total de 166.000 dólares a través de RR Auctions. La suma combinada de ambas operaciones eleva el monto percibido por Lochte a 551.520 dólares por un total de nueve medallas olímpicas.

Lochte hizo historia en la
Lochte hizo historia en la natación olímpica (Reuters)

El propio Lochte explicó en redes sociales las razones que lo llevaron a vender sus reconocimientos. “Nunca nadé por las medallas de oro”, publicó a través de su cuenta de Instagram. “Mi pasión siempre ha sido ser una de los mejores nadadores del mundo. ¿Esas medallas? Fueron la guinda de un viaje increíble”. En declaraciones previas de 2022, Lochte ya había argumentado que las preseas de bronce y plata estaban “acumulando polvo” y que el dinero obtenido se destinó a causas benéficas.

En el trasfondo de esta operación resuena el giro que ha dado la vida personal de Ryan Lochte tras sus años de gloria olímpica. La venta de las medallas coincidió con la separación de su esposa, Kayla Rae Reid, quien solicitó el divorcio tras siete años de matrimonio. Lochte, padre de tres hijos, se refirió a la ruptura como un proceso doloroso y expresó estar “profundamente agradecido por la vida que hemos construido juntos”. El nadador atribuyó parte de la decisión de vender sus medallas a la necesidad de cerrar etapas y proteger a sus hijos en esta nueva fase de su vida.

La carrera de Ryan Lochte, de 41 años, estuvo marcada tanto por logros deportivos como por episodios controversiales. Segundo nadador estadounidense con más medallas olímpicas, solo superado por Michael Phelps, Lochte acumuló seis oros, tres platas y tres bronces en cuatro participaciones olímpicas. El nadador atravesó periodos complejos fuera de las piscinas, enfrentando problemas de adicción al alcohol y las drogas, así como un escándalo internacional en los Juegos de Río 2016, cuando denunció falsamente haber sido asaltado junto a otros atletas en Brasil. Tras comprobarse que los hechos nunca ocurrieron, la policía local desmintió la versión de Lochte y el Comité Olímpico de Estados Unidos lo suspendió por 10 meses.

Lochte ya había subastado medallas
Lochte ya había subastado medallas en 2022

Lochte supo detallar que debió someterse a un proceso de rehabilitación y que, tras el accidente automovilístico que sufrió en 2023, su salud mental se vio severamente afectada. “Estaba deprimido hasta la médula, volviendo al alcohol, las drogas y el sueño. Cada día, me despertaba para ser menospreciado y recordado de mis constantes fracasos, día tras día, hasta que finalmente fui expulsado de nuestra casa familiar”, relató el nadador a través de una publicación en Instagram.

Actualmente, Lochte mantiene solo tres medallas olímpicas en su poder y se encuentra escribiendo unas memorias en las que planea narrar los aspectos más difíciles de su trayectoria deportiva y personal. A través de sus redes sociales, el nadador afirmó que su prioridad es el bienestar de sus hijos y que, de cara al futuro, busca enfocarse en su “nuevo propósito” personal, manteniendo los detalles de su vida privada alejados del foco público y apoyándose en su fe religiosa.