Diego Latorre contó detalles inéditos de su recordada frase del cabaret en Boca: “Sé quién era el compañero que habló con la prensa”

El ex futbolista xeneize recordó cómo se originó ese dicho que llegó a ser tapa de diarios

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Diego Latorre habló de su frase del "cabaret en Boca"

“Boca parece un cabaret”. La frase de Diego Latorre cuando era jugador de Boca Juniors quedó para siempre en la memoria colectiva de todo futbolero. Eran épocas de cortocircuitos internos en el vestuario xeneize conducido por Héctor Bambino Veira, que tenía como una de sus figuras y referentes a Gambetita. Fue un momento de sequía en lo deportivo, previo al tiempo dorado bajo el ala de Carlos Bianchi. Latorre contó detalles inéditos de cómo se originó ese dicho ante la prensa a la salida de una práctica.

“Estaba en el auto antes de encarar para la zona donde estaban los periodistas y escucho a uno por Radio Rivadavia que contaba con lujo de detalles todo lo que habíamos hablado hacía cinco minutos en el vestuario. Entonces pongo en marcha el auto y me quedo tratando de contenerme para no volver al vestuario y preguntar quién había sido el hijo de mil puta. Ahí no tenía sospechas, pero hoy sé quién es. Prefiero dejarlo en el anonimato”, reveló Latorre en el programa Gol Gana (Olga).

El relato de Gambetita prosiguió: “Los periodistas no estaban ahí, estaban afuera del predio, a 500 metros. Yo estaba caliente, pero no iba a hablar. Y justo me frena Quique Felman, con quien yo tenía relación. Ahí me tira la pregunta y yo por dentro estaba pensando en quién había sido el traidor hijo de puta. Y lanzo esa frase. La gente cree que fue algo mío contra alguien”. El dicho textual de Latorre en aquel momento fue: “Lo que a mí me parece un poquito fuera de lugar es ventilar todos estos problemas porque parece, más que nada, un cabaret”.

Diego Latorre: "Boca es un cabaret"

Veira tomó contacto con la prensa al día siguiente y firmó otra declaración que hizo ruido: “Un cabaret es cuando uno va, en una noche de diversión a las 2 de la mañana, a divertirse. Lógicamente como lo he hecho mucho tiempo yo. Esto no es un cabaret”. Sobre su careo con el Bambino, el hoy comentarista recordó: “Al otro día, gracioso, me dijo ‘venga, Diego. Nosotros nos levantamos a las 8 de la mañana, venimos a Ezeiza, entrenamos todos los días… ¿cómo puede decir que esto es un cabaret?’”.

Sobre aquel grupo, Latorre aclaró: “Había buenas personas, pero hubo uno al que le gustaba hablar con la prensa. El vestuario es un lugar sagrado. Yo integré varios planteles, de todo tipo. Siempre hacés como un pacto con tus compañeros: ‘somos nosotros y el entrenador’. Incluso contra la dirigencia. Los jugadores son un grupo firme, no puede alguien hablar con los periodistas. Vos no podés traicionar. En ese momento yo no sabía quién era, después me enteré”. Y remarcó sobre la terminología que utilizó en ese entonces: “Quise decir puterío, no cabaret. Me salió eso”.

Latorre hizo un mea culpa público al recordar aquel episodio y su frase: “Tenía otras emociones. Hoy con 56 años lo veo y me arrepiento. Pagó un montón de gente injustamente. Yo sufrí mucho mis últimos dos o tres meses en Boca, creo que sin razón. Porque la gente estaba hastiada de un equipo que no ganaba el campeonato y siempre los que pagan son los referentes. Estamos hablando de los años 96, 97 y 98. Después vino Bianchi y cambió la historia de Boca”.

El ex delantero que había debutado como profesional en el Xeneize, al que volvió luego de sus pasos por la Fiorentina, Tenerife y Salamanca, ganó tres títulos con la camiseta azul y oro: Supercopa Sudamericana 1989, Recopa Sudamericana 1990 y Copa Máster 1992. Luego de la temporada 97/98 en Boca, firmó en Racing y protagonizó otro desafortunado gesto en la Bombonera, al taparse la nariz de cara a los hinchas locales.