El escandaloso epílogo del Superclásico que River Plate le ganó 1-0 a Boca Juniors, con siete expulsados, todavía sigue dejando tela para cortar. La dantesca escena que se inició en el festejo alocado de Agustín Palavecino face to face con Nicolás Figal y finalizó con golpes de puño, empujones y patadas furtivas y no tanto, quedó filmada por las decenas de cámaras de la transmisión oficial y otras de comunicadores o aficionados que fueron testigos desde las tribunas. Ahora bien, ¿qué pasó donde las lentes o los celulares no tuvieron fácil acceso?
Un video inédito del bochorno se hizo viral en las últimas horas. Las redes sociales develaron qué sucedió cuando Miguel Merentiel, con las pulsaciones elevadísimas, ingresó corriendo al túnel que lleva a los vestuarios del Monumental tras ver la tarjeta roja que le mostró el árbitro Darío Herrera, de pésima actuación. La sensación en tiempo real es que el delantero ex Godoy Cruz y Defensa y Justicia buscaba alcanzar al trote a Palavecino, iniciador de la gresca. La presunción general no estuvo alejada de la realidad...
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El uruguayo fue uno de los que se fue a las duchas con antelación, junto con Nicolás Valentini, Ezequiel Fernández y el entrenador Jorge Almirón en el Xeneize; y el citado Palavecino, Elías Gómez y Ezequiel Centurión en el dueño de casa. Ingresó al túnel junto con el defensor ex Aldosivi. Y en las imágenes se lo puede ver totalmente fuera de sí. Quien intenta calmarlo, o al menos contenerlo, es el preparador físico alterno, Alejandro Blasco, pero por momentos no lo logra.
Es que, sacado, Merentiel busca jugadores de River como toro en un encierro. Incluso en su camino parece observar a alguien con ganas de irlo a buscar. Durante los 25 segundos se escucha el murmullo de testigos presenciales, entre los que se encuentran los que filmaron el momento. Tal vez para no azuzar a los protagonistas se escucha que alguien pide silencio.
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El delantero se esconde detrás de una pared, como aguardando por los rivales o viendo la chance de, en la distracción, regresar al campo de juego. Paciente, el citado Blasco y otro auxiliar logran arriarlo hasta el vestuario. “¿Qué te pasa, hermano? Andá a cambiarte, con los millones que cobrás”, se escucha una voz que repudia su accionar.
Se trata de otro video que muestra el nivel de tensión que reinó en Núñez y empañó el clásico que se resolvió con el penal de Agustín Sandez a Pablo Solari que ejecutó Miguel Borja. Ahora habrá que esperar por el informe de Herrera y las sanciones del Tribunal de Disciplina. Por lo pronto, en un gesto de buena fe, Palavecino ofreció disculpas públicas: “Después de ver los videos y toda la locura que fue quiero decir que estoy arrepentido de lo que hice. Generé algo que no había necesidad que sucediera. Después cuando me cayó la ficha en el vestuario, porque no pude ver el final por haber sido expulsado, me pregunté para qué lo hice, porque estos partidos son únicos y más cuando ganás esta clase de clásicos con tu gente. Estoy contento, pero arrepentido”.
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