Dos facciones de la barra de Independiente se enfrentaron en medio de una Asamblea: la puja de poder detrás de la pelea

Las autoridades del club se reunieron para constituir la Comisión de Ética, pero el grupo que se referencia en Caniche Martínez, N° 3 de la barra, y “los pibes de Wilde”, que militan bajo el paraguas de Bebote Álvarez, usaron el cónclave para dirimir sus diferencias a golpes de puño

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Unas personas que asistieron a esta reunión se cruzaron con golpes de puño

Podrá cambiar la dirigencia pero si Independiente no modifica de raíz la presencia y la injerencia de sus barras en el club, todo se hará cuesta arriba. Esta tarde se debía llevar adelante la Asamblea convocada por las autoridades que asumieron recientemente. Debía quedar constituida la Comisión de Etica del club, que para algunos puede parecer una simple formalidad, pero es un lugar muy importante: deciden, entre otras cosas, quién puede ser echado de la institución por haberle generado algún perjuicio. Y eso no sólo corre para socios sino también para dirigentes. Y lo que se suponía que sería un acto democrático desembocó en otro hecho violento: dos facciones de la barra se agarraron en el hall del club y después la siguieron en la calle. Afortunadamente llegó rápido la Policía para actuar y para disuadir a los ejércitos de ambos bandos que estaban arribando tras enterarse del incidente. Pero, por las amenazas que se escucharon de los dos lados, esto no sólo no va a quedar acá sino que seguirá incrementándose si nadie le pone coto.

Los que se enfrentaron fueron un grupo que se referencia en el liderazgo de Héctor Martínez, alias Caniche, actual número tres de la barra y con un prontuario pesado y ex hombre de Pablo Bebote Álvarez, al que en su momento traicionó cuando cayó preso para cambiarse de mando. Del otro lado estaban “los pibes de Wilde”, una facción que sigue militando bajo el paraguas del ex líder de la barra y que se había acercado a la sede para hacer sentir sus reclamos, porque creen que con el cambio de dirigencia también debería haber un cambio en el paravalanchas, cosa que hasta ahora no sucedió. Apenas se cruzaron en el club pasaron de los insultos a los hechos y afortunadamente en ese momento no eran más de diez de cada lado porque sino todo tendría un final mucho más trágico.

Según varios periodistas partidarios que estaban cubriendo el acto, el grupo de Wilde se acercó hasta la sede a protestar por el regreso como hombre con peso en el club de José Luis Damiani, alias el Puma. Y allí se encontraron con sus rivales de tablón, que estaban en el hall esperando el ingreso ya que son socios del club. Como en la gran mayoría de las instituciones, los barras tienen su carnet al día que habitualmente pagan otras manos generosas. Y sobrevino el conflicto. Los líderes de la actual barra, Juan Ignacio Lencziki y Mario Nadalich, estaban en Barracas, su centro de acción. Pero la gente de Caniche estaba presente.

Con ellos también hizo acuerdo para tener lugar en el negocio de la popular César Rodríguez, alias Loquillo. Y con ese pacto entre estos cuatro hombres fuertes terminaron por aislar a Bebote Álvarez. Que en su momento fue líder de todos ellos. A Loquillo lo esperó hasta que salió de la cárcel a mediados de 2005 y lo puso a su lado en el paravalanchas. En 2007, Loquillo lo traicionó y se quedó con todo. Después, cuando Loquillo quedó preso Bebote volvió con los Moyano y tuvo a Juani como segundo, que también decidió abrirse y hacer su juego cuando Álvarez fue detenido por las amenazas al técnico Ariel Holan. Y, por último, Caniche era el hombre en quien más confiaba Bebote en su momento. De hecho, mientras éste estuvo preso la barra le pasaba dinero a él y su familia. Pero cuando salió, Caniche se dio cuenta de que el poder había cambiado de manos, armó su grupo de Dock Sud, trajo gente también del Oeste del Conurbano y ofreció la mano de obra a Juani y Mario, que lo aceptaron gustoso. A cambio se convirtió en el tres de la barra. Y convenció también a un grupo de Berazategui a unírsele. Así se hizo fuerte.

En cambio, el Sur del Conurbano sigue teniendo gente leal a Bebote. Como el bando de Wilde. Que fueron ayer a protestar al club y se encontraron con sus rivales. Y generaron el primer incidente violento en la era Doman. Será cuestión de ponerles coto rápido, si se quiere cambiar en serio la historia reciente del club de Avellaneda.

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