Boca, cerca de cerrar un refuerzo de alto impacto: Marcos Rojo

El defensor, al que el Xeneize ya había intentado incorporar hace un año, fue declarado prescindible por el Manchester United. Y negocia para cerrar su vinculación por tres años con el club de la ribera

Rojo con la camiseta de Boca, una imagen que se viralizó en 2020
Rojo con la camiseta de Boca, una imagen que se viralizó en 2020

En el umbral del cruce ante Santos por la semifinal de la Copa Libertadores, Boca negocia incorporar un refuerzo de alto impacto. Se trata del defensor Marcos Rojo, quien fue declarado prescindible en el Manchester United. El ex marcador central de la selección argentina, mundialista en Brasil 2014 y Rusia 2018, dialoga para cerrar su vinculación por tres temporadas.

El platense, de 30 años, integra la lista de futbolistas que no tendrán continuidad elevada por el entrenador de los Diablos Rojos, Ole Gunnar Solskjaer. En la misma también están el arquero Sergio Romero, Phil Jones, Jesse Lingard, Daniel James y Brandon Williams. Achicando el presupuesto al desprenderse de sus contratos, o con el producido de sus ventas, el United aspira a hacer caja para abordar el mercado de pases. Rojo tiene contrato hasta junio de 2021.

Así, todo indica que los caminos de Marcos y de Boca pueden llegar a cruzarse, como no lo hicieron en los inicios de 2020. Allí, el futbolista priorizó la oferta de Estudiantes de La Plata, el club que lo vio nacer, y regresó a préstamo por seis meses, pero la pandemia de coronavirus sólo le permitió jugar un partido. Durante su última etapa en el Pincha, Rojo fue protagonista de una polémica foto: en mayo, su hermano viralizó una imagen en la que se lo pudo ver con la camiseta del Xeneize con el dorsal N° 10 y el nombre “Román” debajo; igual a la que usaba Riquelme antes de ser transferido al Barcelona en 2002.

Vencido su contrato con el conjunto albirrojo en junio pasado, Boca sondeó la posibilidad de incorporarlo. Pero, según informaron los medios ingleses (por ejemplo, The Mirror), quien quisiera contratarlo debía pagar su ficha, que ascendía a 15 millones de dólares, algo que no sucedió. En Manchester, desde que regresó, no logró espacio. Apenas si pudo participar con el elenco Sub 23, para que la pérdida de ritmo futbolístico no fuera total.

Precisamente Riquelme, cabeza del Consejo de Fútbol y el hombre con quien debe negociar, es uno de los ídolos de Rojo. “La idea mía era quedarme en Argentina. Quería seguir en Estudiantes, pero pasó todo esto de Boca. Me llamaron del club para ver qué quería hacer, qué tenía pensado, si seguir en Estudiantes o volver a Inglaterra. Yo dije: ‘¡Uy, mirá esto!’. Él me llamó, yo re emocionado porque me iba a llamar Román. Yo soy del 90, mi viejo es fanático de Boca. Las campañas de Bianchi las mirábamos todas. Riquelme, un ídolo. Me llamó, hablamos, me preguntó qué iba a hacer...”, reconoció Marcos en julio.

“Si me voy a Boca no hablaría bien de mí, de cómo soy. No podría hacer algo así. En un futuro no se sabe. Por ahí te digo que no, termino yendo y ¿qué? Quedo como un boludo... Hoy si me quedo es acá en Estudiantes. Se lo dije a la gente y a mi familia”, dijo entonces. En el medio pasó más de un semestre. El panorama cambió, al punto de que está a un paso de mudarse a la ribera.

El defensor, que logró uno de los picos de rendimiento bajo la tutela de Alejandro Sabella, edificó ya una dilatada trayectoria. En el Pincha ganó un torneo local y era parte del plantel que ganó la Libertadores 2009. Luego pasó por el Spartak de Moscú, el Sporting de Lisboa, hasta recalar en el United, donde alzó tres trofeos.

En la última línea, Rojo, de la escuela de Estudiantes igual que Miguel Ángel Russo, puede ofrecerle variantes al entrenador, dado que se puede mover en los dos espacios de la zaga y en el lateral izquierdo, donde Boca puede perder a Emmanuel Mas. En el centro de la defensa competiría además con Lisandro López, Zambrano, Izquierdoz y el juvenil Gastón Ávila.

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