La solidaridad en tiempos de coronavirus: quién es el futbolista de ascenso que organiza ollas populares para los sectores más vulnerables

Diego Zurita es un volante de Colegiales que junto a su familia ayuda a los barrios más carenciados del partido de Malvinas Argentinas. Todos los fines de semana se reúne en los potreros donde se crió para repartir porciones de comida entre los vecinos

La familia Zurita en una de las ollas populares organizadas en el partido de Malvinas Argentinas
La familia Zurita en una de las ollas populares organizadas en el partido de Malvinas Argentinas


Un pibe de barrio, humilde, feliz y jugador. Así se describe Diego Zurita en su estado de WhatsApp. Pero a su definición le falta una palabra clave: solidario.

Todos los fines de semana el volante de Colegiales se acerca a los clubes que marcaron sus orígenes para organizar ollas populares que alimentan a más de 300 personas. Con 22 años, el chico que se desempeña por el carril derecho del Tricolor heredó los valores que le inculcó su familia y lo motivan para contribuir en la ayuda social con los sectores más vulnerables de Malvinas Argentinas.

“Un día estaba en mi casa hablando con mi hermano y se me ocurrió decirle que teníamos que hacer algo, porque hay mucha gente que la está pasando mal en la cuarentena”, le dijo a Infobae con una naturalidad sorprendente.

Él es una especie de Ciudadano Ilustre en Tortuguitas, ya que el fútbol le dio una gran popularidad entre sus vecinos. “Gracias a Dios estamos en condiciones de ayudar. Intentamos dar una mano, como lo hizo siempre mi papá con un merendero de la zona”, continuó el joven mediocampista.

La solidaridad de la familia Zurita en tiempos de coronavirus
La solidaridad de la familia Zurita en tiempos de coronavirus


Su rutina cambió desde que el Gobierno Nacional dispuso del aislamiento social, preventivo y obligatorio para controlar la propagación de la pandemia de coronavirus. Como en octubre del año pasado sufrió una dura lesión que incluyó rotura de ligamentos cruzados, Zurita tenía que presentarse a Agremiados para poder llevar adelante la rehabilitación. “Se me iba todo el día yendo para allá y no tenía tiempo para ayudar; pero como ahora estoy en casa, con mis hermanos y mi familia pudimos hacer varias ollas populares”.

Así es como todos los viernes, sábados y domingos Diego se traslada hacia la Sociedad de Fomento Tierra Alta y al Club Carasucias para adoptar su improvisada faceta de chef o asistente de cocina. Como su padre Jorge, su mamá Mariela, su tía Mabel, su primo Miguel y sus hermanos Pablo y Jorgito también forman parte de la iniciativa, los roles van cambiando a lo largo de cada jornada.

En aquellos potreros Zurita desarrolló su talento. “Me la pasaba horas jugando picados de chiquito. Después empecé a entrenar en Capital y dejé de ir, pero siempre que puedo los visito”, reconoció el volante de Tortuguitas, quien además se mostró agradecido con todos aquellos que contribuyeron en su proyecto: “Recibimos un montón de donaciones de conocidos, pero otros ingredientes los pusimos nosotros para poder hacer los guisos, fideos con salsa y arroz con pollo”.

En acción: Diego Zurita, volante de Colegiales, marca a un rival y evita una acción de peligro
En acción: Diego Zurita, volante de Colegiales, marca a un rival y evita una acción de peligro


Uno de los colaboradores fue Diego Sosa, el lateral de Tigre que aportó una enorme cuota de alimentos no perecederos. “Como mi primo jugó toda la vida en el Matador, se hizo muy amigo de él y en esta ocasión nos dio una mano”, reveló Zurita.

Hacemos comidas que nos gustan a nosotros. No podemos contar la cantidad de gente, porque repartimos por porciones. A veces vienen personas que nos dicen que en la casa son cinco, y nosotros le damos porciones para todos”, detalló el mediocampista.

El carrilero se encuentra en la etapa final de su rehabilitación. Espera volver a las canchas para poder brillar por la banda derecha del estadio Libertarios Unidos. Busca olvidarse del dolor que le provocó la lesión que sufrió ante San Telmo y se inspira en todo lo que le genera Javier Mascherano, su referente futbolístico. Con la tranquilidad que le brindó la AFA y la suspensión de los descensos, su objetivo a corto plazo se basa en darle continuidad a las ollas populares. Porque para “conformar una buena carrera deportiva”, su segunda meta, todavía tiene tiempo.

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