Hablar de Marcelo Gallardo, el Muñeco, es hablar de una de las porciones más grandes de la historia de River. En estos cinco años y medio desde su asunción (un poco menos, 1965 días, para ser más precisos, desde su debut ante Ferro por la Copa Argentina, en julio de 2014) han pasado infinidad de hechos y algunos de ellos vale la pena repasarlos desde la numerología.

Con la Recopa Sudamericana de mayo pasado, se convirtió en el técnico del club con más galardones, superando a Ramón Díaz. La victoria sobre el Central Córdoba santiagueño en la final de la Copa Argentina se transformó en el trofeo número 11 de su vida en el banco de suplentes de la entidad. Así acortó más el camino con el top del club, como jugador y técnico, el gran Amadeo Labruna (22 títulos, 16 en el campo de juego y 6 en el banco). Gallardo suma 19, agregando los ocho en su etapa en el césped profesional.

Son 285 partidos como entrenador en River los que completó con el de este cierre de semestre ante Central Córdoba. Hasta el momento, firmó 147 triunfos, 80 empates y 58 derrotas, con una efectividad que supera el 60%. Fue toda una novedad enfrentar al equipo del Sapo Coleoni, su rival distinto número 81. ¿Con quién se cruzó más veces? Sí, claro, con el superclásico. A Boca lo enfrentó todos los años, acá, allá, en el Interior y… hasta en Madrid. Fueron 19 veces mirándose a los ojos. Y le ganó dos títulos. Por el contrario, los que zafaron de la guillotina con él enfrente son Al In de Emiratos, el Barcelona de Messi, Chacarita, Ferro, Flamengo, el Lobo mendocino, Inter de Porto Alegre, Juan Aurich y San Pablo. Ellos no perdieron ante “su” River.

En los mano a mano, en otra de sus demostraciones de poder, también saca chapa. Lleva disputadas 65 series (a uno o a dos partidos) y se quedó con 53 de ellas. En las que refieren a finales, sólo lo vencieron Huracán (Supercopa 2014, disputada en abril de 2015), Barcelona, en el Mundial de Clubes de ese mismo año, Lanús en otra Supercopa Argentina y la reciente Libertadores con Flamengo en Lima.

En la Copa Libertadores ante Flamengo fue una de sus derrotas en finales (Foto: Reuters)
En la Copa Libertadores ante Flamengo fue una de sus derrotas en finales (Foto: Reuters)

Pero él solo todo no puede, necesita de los jugadores, los que aportan presencias, goles, pases, atajadas. La suma de los que al menos disputaron un minuto bajo sus órdenes (en rigor, Martín Aguirre, el Pelado ex Olimpo entre otros, es el de menos minutos con apenas 15 ingresando ante Liniers de Bahía Blanca, en Copa Argentina) da 98 nombres distintos. Leo Ponzio, su capitán con y sin cinta, es el de mayor presencias contando 180 juegos (también es el de más triunfos con 97). El León del mediocampo agrega otra perla: conquistó los mismos once títulos que su entrenador.

Un detalle en esta búsqueda frenética para compartir: Teo Gutiérrez, el colombiano de carácter a veces de pocas pulgas, sólo perdió dos partidos de los 39 que disputó en el ciclo. Contra Boca, en el Primera División y ante Cruzeiro en la Libertadores, ambas veces en 2015. No mordió el polvo en ninguno de los otros cuatro torneos en los que participó.

Goles son amores, dicen, y ahí sigue vigente Lucas Alario, ya mostrando credenciales desde hace tiempo en el fútbol alemán. El Pipa se mantiene arriba de todos con 41 gritos. De los actuales, el que le pisa los talones es Nacho Scocco con 37 anotaciones y unos pasitos atrás aparece Rafael Santos Borré con 33. En otro hallazgo, Hernán López Muñoz, el sobrino de Maradona, tiene la mejor performance ante la red con un gol y un partido (ante Tigre, este año). En promedio de gol por minutos jugados (entre los que más veces marcaron), el animal del área es Ignacio Scocco y sus 116 minutos jugados por cada gol convertido.

Y si hay que hacerlos para ganar (o no perder) también hay que atajar las pelotas y frenar al rival. En ese rubro, el último de esta exposición, es donde tampoco han desentonado los hombres de Gallardo. Por eso no suena raro que solamente hayan sido siete los que se pusieron el buzo en algún partido. Marcelo Barovero sigue siendo el que más atajó, con 94 actuaciones y Franco Armani el de más vallas invita, con 43 y mejor promedio de gol recibido con 0,66 por juego. Batalla, el tercero del podio, estuvo en 51 partidos. Julio Chiarini, en contra partida, fue 78 partidos al banco de suplentes (otros 19 los disputó).

Este es parte del mundo Gallardo. La Máquina que llegó a Núñez para adueñarse de un legajo importante de la historia más que centenaria del club. ¿Cómo seguirá?

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