Los Pumas cayeron 23-21 ante Francia por el debut en el Mundial de Japón pero estuvieron mu cerca del triunfo, mucho más que a dos puntos como refleja el marcador.

El reloj estaba a punto de llegar a los 80 minutos reglamentarios cuando Emiliano Boffelli acomodó la guinda en su tee, arrancó un puñado del césped del Estadio de Tokyo para medir el viento y dio tres pasos para tomar impulso. Poco más de 53 metros viajó la pelota hasta los palos y lo que parecía un remate certero terminó yéndose apenas afuera.

Así es, por centímetros. Esa fue la distancia que separó al seleccionado argentino de lo que pudo haber sido una victoria agónica ante un rival durísimo que lo doblegó en el primer tiempo y al que pudo darle vuelta el resultado a comienzos del segundo tiempo con 18 puntos anotados de manera consecutiva.

El fullback rosarino se mostró autocrítico luego del partido y no solo lamentó la actuación del equipo en los primeros 40 minutos, sino también la oportunidad que tuvo en sus pies y no pudo concretar.

Boffelli lamentó la oportunidad perdida en su envío a los palos (Foto REUTERS)
Boffelli lamentó la oportunidad perdida en su envío a los palos (Foto REUTERS)

"Creo que hablamos siempre de arrancar el partido imponiéndonos. Hubo mucho imprecisión de los dos lados y después muchos tackles fallados de nuestro lado, que no nos podemos perdonar. Ahí, ellos pudieron sacaron una buena ventaja. En el entre tiempo cambiamos la cabeza y salimos con todo, sabíamos que teníamos que marcar en los primeros cinco minutos y lo hicimos. Conseguimos el objetivo de ponernos arriba en el marcador y luego, lamentablemente, quedó en mis manos. Uno se prepara todo el año para estas cosas y es el sueño de todos tener un penal en la última y meterla, y no la pude meter, una lastima", expresó el jugador de 24 años en diálogo con ESPN.

Boffelli se tomó el tiempo para describir cómo vivió él la patada que pudo haber culminado en la gloria para su equipo. "Como pensaba que era la última jugada y habíamos corrido un montón, me quise asegurar de llegar (con la distancia) y la verdad que llegué tranquilo, me tendría que haber concentrado en darle más puntería. Me agarró un chanfle, parecía que iba adentro y se terminó cerrando. Son cosas que no hay que arrepentirse. Uno tiene que estar tranquilo que se preparó y preparó el partido lo mejor posible. Es una lastima, me va a durar mucho la tristeza pero no hay tiempo, ya el sábado tenemos otro partido y no podemos permitirnos bajar los brazos", comentó.

Más allá del resultado, el back formado en el club Duendes reconoció que deberán demostrar el potencial que tiene este plantel en los próximos encuentros y no conformarse con lo hecho en el segundo tiempo ante les Bleus. "Somos más que el equipo del segundo tiempo, pero hay que dejar de hablarlo y hacerlo con acciones. Sabemos lo que podemos dar como equipo pero hay que demostrarlo dentro de la cancha. No nos podemos quedar con la levantada, sabemos que somos mucho más de lo que dimos el segundo tiempo", concluyó.

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