Rondina suele sorprender hasta sus propios jugadores. No les revela qué atuendo usará aunque sus dirigidos le pidan que les adelante colores y estilos (Foto Baires)
Rondina suele sorprender hasta sus propios jugadores. No les revela qué atuendo usará aunque sus dirigidos le pidan que les adelante colores y estilos (Foto Baires)

Por Matías Szpigiel

"Sacate ese chupín, viejo ridículo" o "Te parecés a Barney" son algunos de los gritos que recibió por parte de algún hincha rival cuando estaba al borde de una cancha dirigiendo a su equipo. Y se ríe al recordarlos. Pero le encontró la vuelta, se empezó a sentir cómodo con la ropa que utiliza cada fin de semana y ahora impuso un estilo del cual se hace cargo y disfruta.

Sergio Rondina es el actual director técnico de Arsenal de Sarandí. Sabe que con su vestimenta marca una diferencia con el resto. Y es que no es cualquier look. Se pone cosas extravagantes, colores llamativos, pañuelos, sobretodos, corbatas, chalecos y moños. Hay de todo."Esto empezó en 2016, cuando iba a dirigir mi primer partido con Arsenal (vs Colón, en su primera etapa como DT del club). Le dije a mi señora que había que comprar un saco. Igual nunca me gustó dirigir con ropa deportiva. Me fui a comprar un saco a Lord's Boutique, en San Antonio de Padua, y Julio Ullúa me conoció y me propuso empezar a vestirme y cambiar el look. Le dije que sí y así arrancamos. Un fenómeno porque después me tocó volver a dirigir en la B Nacional y me siguió vistiendo", cuenta Rondina con una sonrisa en la cara. Y continúa: "Imaginate que después fui a Chicago y mi primer partido ahí fue contra Chacarita en San Martín. Julio me puso un saco salmón en pleno verano. Sólo no me putearon porque ahí ascendí como jugador y me quieren, pero si era otro club…".

Rondina probándose un chaleco para un partido cualquiera. Es un ritual que valora toda su familia.
Rondina probándose un chaleco para un partido cualquiera. Es un ritual que valora toda su familia.

El Huevo tiene una enorme particularidad que lo hace casi único en Argentina: como entrenador pasó por todas las categorías. Comenzó su carrera como entrenador en Midland (Primera D); luego fue a Cañuelas, Colegiales y Luján (Primera C); Flandria, Atlanta, Platense y Villa Dálmine (B Metropolitana); con el Viola logró el ascenso a la B Nacional, donde además dirigió a Chicago, Los Andes y Arsenal de Sarandí – ahora también en Primera División.

Desde sus arranques cuenta que siempre fue "del jean y camisa, traje común", incluso para fiestas fuera del ámbito futbolístico no se pone cosas llamativas. "Jamás usé algo como la ropa que me estoy poniendo. Pero te va cambiando el gusto. Si no tuviera la suerte de que Julio me vistiera…hay que tener bolsillo para vestirse así, eh. Dirijo Arsenal de Sarandí, no el de Inglaterra", comenta entre risas. Pero, ¿cómo se ponen de acuerdo con lo que va a usar? "Hay cosas que le digo que no, otras que me gustan, está bueno. Te vas acostumbrando. Cuando le digo que no es porque es demasiado. Sabe que los pañuelitos en el bolsillo me los banco con una línea, ya armados como una flor no me gusta. Después dudás de algunas cosas pero cuando te las ves puestas van bien".

En un partido con River, su atuendo a cuadros generó mucha reacción en la tribuna.
En un partido con River, su atuendo a cuadros generó mucha reacción en la tribuna.

-Lleva más de tres años vistiéndote, ¿nunca repetiste un look?
-Jamás. Cambiamos siempre. A lo sumo alguna vez me puse un saco que ya había usado, pero si pasó eso, todo el resto es distinto. A mi señora le gusta, mis hijos se ríen. ¡Che, tampoco es que me visto como un ridículo! Hubo una vez sola que me puse deportivo, cuando fuimos a Puerto Madryn y hacía un frío de locos. Me puse calza, gorrito de lana, camperón. Y si está lloviendo tal vez no me pongo todo porque me da pena que se arruine la ropa. Julio me dice que me la ponga igual pero trato de evitarlo en esos casos.

El estilo que impone es una rareza en el mundo del fútbol. Y como algo casi lógico, los hinchas rivales no se lo dejan pasar. "Te gritan de todo. Pero ya te van conociendo. En Primera hay más exposición, pero en el ascenso no es tan común. Según a qué cancha vas vemos cómo viene la cosa, cuándo estamos pegados al alambrado o cosas así. Fuimos a Defensores de Belgrano y le dije (a Julio) 'mirá que tenemos la platea ahí arriba nuestro' porque te escupen. Como para ir midiéndolo. Encima ese día con Defe no me di cuenta y tenía un saco con un pañuelo verde, y la gente me identificó con mi paso por Excursionistas (clásico de Defensores) y yo ni cuenta me había dado. Un par de tarados nos dijeron barbaridades, nos escupieron. Pero bueno, son gajes del oficio. O cuando fuimos a la cancha de San Lorenzo me gritaban Barney. Tenía una camisa violeta. No sabés las cosas que me gritaron ese día, inolvidable".

Con el traje listo, junto a Martín y Julio Ullúa, los hermanos que tienen su principal local en San Antonio de Padua.
Con el traje listo, junto a Martín y Julio Ullúa, los hermanos que tienen su principal local en San Antonio de Padua.

Incluso cuenta que sus jugadores o mismo el cuerpo técnico lo esperaban en la concentración o previo al partido para preguntarle qué se había llevado para ese día, lo miraban y se reían.

Oriundo de Libertad y reconocido hincha de Midland, dejó las risas de lado para recordar lo que significó el sorprendente ascenso de la temporada pasada: "Fue una satisfacción muy grande. Ni por asomo era el objetivo principal. Nosotros no queríamos seguir derecho (venía de descender a la B Nacional) como le terminó pasando a Olimpo de Bahía Blanca. Fue el campeonato de la gente, que lo vivió de forma especial porque no estaba Julio (Grondona) en AFA, y entonces qué iban a decir ahora sobre que lo favorecían".

-Pasaste por todas, ¿con qué te quedás? ¿Dirigir Primera o el Ascenso?-Primera. Es más lindo. Soy un hijo del ascenso, lo amo, pero Primera es distinto. La mejor cancha de la B Nacional es distinta a Primera, los rivales que enfrentás, las camisetas que tenés enfrente, los jugadores que entrenás, los campos de juego, las condiciones de trabajo, los materiales. Es todo distinto. Voy a ver a Midland cada vez que puedo, si tengo que volver a dirigir el ascenso encantado, pero Primera es diferente.

En los entrenamientos, con la ropa oficial del club. (Gustavo Gavotti)
En los entrenamientos, con la ropa oficial del club. (Gustavo Gavotti)

Haber dirigido en todas las categorías le dio distintas experiencias, desde lo más bajo, las condiciones más complicadas, hasta lo más alto, con lujos que no existían. "Valoro mucho los lugares de trabajo, los materiales, la gente que está en el día a día con uno para que no falte nada, conocer al jugador cuando viene mal, cuando le pasa algo, estar cerca. Cada categoría tiene su particularidad y en cada una lo tomamos como un desafío muy importante. Hoy estoy más tranquilo, delego más. Antes éramos solo tres en el cuerpo técnico, no estaba toda la posibilidad de internet, las transmisiones que te muestran los partidos. Antes sí o sí tenías que ir a la cancha a ver a los rivales. Hoy somos ocho en el cuerpo técnico, hay videoanalista. La categoría te exige estar en todos los detalles, entonces uno aprende a delegar. Lo que no he cambiado es el manejo con los jugadores. Desde la D hasta acá siempre he sido igual. Trato de ser cercano, que el entrenamiento sea un lugar donde el jugador venga y disfrute, no soy un sargento. Cuando hay que divertirse nos divertimos todos, cuando hay que trabajar trabajamos todos. Si tengo que pegar un grito lo pego. Pero siempre sabiendo que uno toma las decisiones en pos del equipo, de lo que uno entiende que es lo mejor".

Cada partido de Arsenal -puede jugar unos cuarenta al año-, su técnico lleva indumentaria elegida para cada ocasión. A veces, casual, otras formal.
Cada partido de Arsenal -puede jugar unos cuarenta al año-, su técnico lleva indumentaria elegida para cada ocasión. A veces, casual, otras formal.

Y no quiso dejar pasar un hecho que sucederá en el corto plazo: "Se vienen lindas cosas. El día de mi cumpleaños (3/11) por primera vez voy a dirigir en La Bombonera y enfrentar a Boca. No lo hice nunca, veremos si lo que dicen de estar ahí adentro es así". Pero también hay algo que será de alta relevancia, que antes no tenía ese lugar: enfrentar a Gimnasia y Esgrima La Plata. "No conozco a  Maradona personalmente, si le puedo dar un abrazo se lo daré. Después le voy a querer ganar. En el '79 me levantaba temprano para ver los partidos del Mundial Juvenil de Japón. Marcó toda una época de mi adolescencia. Y tenerlo ahí y enfrentarlo será fuerte. Todos los que lo conocen dicen que tiene un aura. Ojalá pueda conocerlo, veré qué me sale en ese momento".

Pero rápidamente vuelve a la Tierra: "No podemos desviarnos, no podemos ir más allá. Nuestro objetivo es mantener la categoría". Rondina cae bien. Es querido en el mundo del fútbol. No pierde esa cercanía característica del ascenso. Pero ahora se está mostrando en lo más alto del fútbol argentino, con un look que lo hace un distinto, pero también con resultados, y eso lo ilusiona: "Dirigir Primera División no estaba ni en los sueños. Pero ahora estamos con ganas de un partido internacional. Una Copa Libertadores, Sudamericana…". ¿Se le dará?