Leticia Brunati les da indicaciones al equipo de beach handball de CABA durante los Juegos Nacionales de Playa 2019
Leticia Brunati les da indicaciones al equipo de beach handball de CABA durante los Juegos Nacionales de Playa 2019

"Sí, sí. Venía la Brunati y hay varias chicas que salieron campeonas olímpicas el año pasado", le dice, entre mate y mate, un joven deportista que compite en alguna de las ocho disciplinas de los Juegos de Playa de Puerto Madryn a otro. Y es que Leticia, por más que lo niegue, adquirió cierta fama después de conducir a las Kamikazes, furor y gran atracción de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 en Buenos Aires.

Y está Leticia Brunati, la entrenadora, pero también Rosario Soto, Zoe Turnes, Belén Izen, Caterina Benedetti, Fiorella Corimberto, Gisella Bonomi, Jimena Riadigos, Carolina Ponce y Lucila Balsas, las jugadoras que se subieron a lo más alto del podio hace casi cinco meses. Todas representan a las diferentes provincias en los Juegos Nacionales organizados en Chubut.

El gran deseo es que en el futuro este deporte, en su rama de playa, tenga su lugar entre los olímpicos para mayores. Y Argentina, a base de su magnífica actuación del año pasado, impulsó su inclusión. Mientras tanto Brunati dirige al equipo de CABA en Puerto Madryn y se fija en nuevos valores del resto del país. "Este tipo de competencias nos vienen muy bien. En solamente unos meses el nivel femenino está un paso más arriba y el año que viene será mayor", le dice a Infobae en las costas del Golfo Nuevo.

Brunati fue la entrenadora y artífice del oro olímpico femenino en beach handball
Brunati fue la entrenadora y artífice del oro olímpico femenino en beach handball

¿Qué es lo que hace tan atractivo al beach handball? "Es un juego dinámico y muy vistoso por los goles en giro y fly. El cambio constante de jugadores y que el resultado sea generalmente inesperado invita a la gente a verlo", explica Leticia, quien se formó como jugadora y entrenadora de handball indoor pero se adaptó a la perfección a la nueva superficie.

El Mundial previo en el que el seleccionado nacional terminó en la tercera posición sirvió como aprendizaje para lo que vendría. Brunati condujo y tomó nota para que Argentina se acercara a las dos grandes potencias, Holanda y Hungría. La cantidad de pelotas perdidas, lanzamientos, ataques, la efectividad y las transiciones fueron los elementos bajo la lupa. La teoría, sumada a la práctica de los entrenamientos, catapultaron a la excelencia a las Kamikazes: ella es la madre de la criatura.

"Íbamos con la idea de jugar una final olímpica, subir el paso que no habíamos dado en el Mundial que nos quedamos en semis. Creíamos que estábamos preparadas para hacerlo e intentamos no transferir la presión a las chicas. No era 'tenemos que ganar porque somos Argentina y locales'; más bien les hicimos imaginar a las chicas qué pasaría si fueran campeonas", reveló. Y agregó: "Cuando entramos a la villa olímpica les dijimos que queríamos jugar el último partido, las chicas se lo guardaron en la cabeza y lo cumplieron".

El oro no se le subió a la cabeza ni mucho menos. Leti intenta restarse méritos y asegura que cumplió el deseo de lograr algo único y quizás irrepetible, pero también afirma que en su vida personal no cambió nada. Continúa trabajando en su escuela y club de handball, con la misma gente y su familia al lado. Después de una carcajada, apenas se anima a contar que el kioskero de su barrio la felicitó tras la medalla dorada: "No sabía que eras tan grosa".

Las campeonas olímpicas de 2018 Jimena Riadigos, Caterina Benedetti, Leticia Brunati, Fiorella Corimberto, Lucila Balsas y Zoe Turnes posan en la playa de Puerto Madryn
Las campeonas olímpicas de 2018 Jimena Riadigos, Caterina Benedetti, Leticia Brunati, Fiorella Corimberto, Lucila Balsas y Zoe Turnes posan en la playa de Puerto Madryn

A la par del crecimiento del género femenino en los deportes de elite va esta entrenadora que tiene siempre a mano una pila de libros de grandes estrategas de nuestro país: "Argentina es una cuna de grandes entrenadores en muchos deportes. Una va leyendo cosas, como por ejemplo libros de coach, de básquet… Leo y escucho a Julio Velasco, a Sergio Hernández… de todos se aprende un poquito".

Cuando se prende al básquet y vóley, estudia las charlas de los técnicos en los tiempos muertos, exprime cada palabra y evalúa cuándo son solicitados. Y si bien no es especialista en materia futbolística, sí menciona a dos grandes entrenadores argentinos: Carlos Timoteo Griguol y Marcelo Bielsa.

Como es hincha de Ferro, mamó las filosofías del Viejo desde chica y se fue enterando de historias de educación y formación de los futbolistas (entre muchas otras conocidas, que obligaba a sus dirigidos a comprarse una casa antes que un auto).

No busca identificarse con el Loco Bielsa por el gran recorrido que tuvo el rosarino hasta ahora, pero su hermana Verónica, periodista, le remarca constantemente que es por demás de meticulosa al igual que él: "Es verdad, soy un poco obsesiva, aunque no al mismo nivel. No sé si iría a espiar a otro equipo. En realidad, no tengo el poder económico para hacerlo, ja". Mientras confiaba no imitar una de las tantas artimañas del DT del Leeds United, se desdijo y admitió no realizar esa práctica por las dificultades que le presenta el medio.

Aunque se la rebuscó en los Juegos de la Juventud para copiar a Bielsa, a su manera: "Antes de la competencia stalkeamos los Instagram y Facebook de las jugadoras de otros países para ver si estaban jugando, entrenando o qué hacían. Fue nuestra forma de espiar a las rivales".

El cerebro de las Kamikazes continúa con el proyecto. Avisa que la actual camada puede llegar a jugar ocho años o más si se mantiene el proceso formativo y compartió cuál sería su sueño mayor: "Ojalá pueda dirigirlas en un Juego Olímpico. No podría decir que van a ser campeonas en mayores pero hay calidad humana, técnica y táctica para estar en los puestos importantes si participamos en París 2024".