Delfina Pignatiello,con su segunda medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud (@PrensaCOA)
Delfina Pignatiello,con su segunda medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud (@PrensaCOA)

Delfina Pignatiello se convirtió en la gran referencia para los fanáticos argentinos en la primera semana de los Juegos Olímpicos de la Juventud. La final de los 400 metros libres de natación -en la que también participó la "Albiceleste" Delfina Dini- generó tal euforia por la actuación de la nacida en San Isidro que se colmaron todas las expectativas de la organización.

Ya horas antes de la gran final, a la que Pignatello había llegado tras imponerse en su serie de clasificación de la mañana, se formaron larguísimas filas para poder ingresar al Pabellón Acuático de Parque Olímpico de Villa Soldati y ver a la nadadora que el martes ya se había alzado con la medalla de plata en los 800 metros libres.

Una media hora antes de la carrera, pautada para las 19.13 del viernes, la cola tenía más de 500 metros de extensión. Las instalaciones no dieron abasto para contener el furor y miles de personas quedaron afuera. Ni siquiera la prensa acreditada pudo ingresar ya que el sector asignado se vio colmado y superó cualquier expectativa de la organización.

(Largas filas para ver a Pignatiello)

"Vinimos a ver la pileta. Hicimos la cola desde las dos de la tarde. Mis hijos fueron a mirar en la pantalla la carrera de Pignatiello y yo me quedé. Por lógica, tendrían que haber dado tickets. Acá se hace la cola sin saber qué va pasar, si uno va a entrar. Es una lástima que los chicos no puedan ver esto", dijo Gustavo, de Villa Martelli, evidenciando toda su decepción por no haber podido ver a la sanisidrense.

Mercedes, entrenadora de natación, se lamentó por los jóvenes nadadores que no pudieron ver a sus referentes: "Cada Federación debería haber previsto que los chicos entren".

Ante la imposibilidad de ingresar al Pabellón, muchos eligieron ver la carrera desde una de las pantallas gigantes del predio. El césped y las sillas se convirtieron en una tribuna popular improvisada, desde donde también sonó el ya clásico cántico de "Delfi, Delfi" para dar aliento a la nadadora. El público vibró con el segundo puesto, que significó una nueva presea plateada para Pignatiello.

(La popular improvisada en el Parque Olímpico)

Aunque muchos se quedaron a la espera de poder ingresar para ver las siguientes pruebas, quedó claro que la influencia del "Huracán Pignatiello" fue clave. Una vez finalizada su participación, la fila en el Pabellón Acuático se redujo a menos de la mitad.

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