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Tras 50 años, recuperan un mural monumental borrado por Pinochet

“Comienzo y fin”, una obra de 42 metros cuadrados de Julio Escámez, está siendo restaurada por la Unidad de Patrimonio, que de retirar a mano 12 capas de pintura

Julio Escámez, Principio y fin (1972), en la Municipalidad de Chile. Foto Consejo de Monumentos Nacionales de Chile (1)
Julio Escámez, "Principio y fin" (1972), en la Municipalidad de Chile (Consejo de Monumentos Nacionales de Chile)
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Un mural histórico de Julio Escámez borrado por la dictadura de Augusto Pinochet en 1973 vuelve a aparecer en el salón de honor de la municipalidad de Chillán, donde un equipo local retira a mano 12 capas de pintura blanca en una restauración iniciada en 2021 y prevista hasta diciembre de 2027. La recuperación reabre una obra encargada en 1969, asociada al ciclo político de Salvador Allende, que durante décadas se creyó destruida.

El proyecto ya transita su tercera fase y avanza milímetro a milímetro, según explicó en un comunicado Elvira Fuchslocher, jefa del equipo de restauración. La especialista señaló que trabajarán por cuadrículas, con decapado manual diario, y definió el caso como excepcional por la escasez de murales de esa escala que hayan permanecido ocultos bajo tantas capas durante tanto tiempo.

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La intervención está a cargo de la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad de Chillán. El objetivo es rescatar la composición original en el salón de honor, un espacio donde la pintura de Escámez quedó sepultada durante casi cinco décadas.

El mural fue encargado en 1969 por el alcalde Eduardo Contreras Mella, en la antesala de la victoria presidencial de Salvador Allende. Escámez trabajó durante dos años en la obra, que al completarse ocupaba unos 42 metros cuadrados sobre uno de los muros del salón de honor.

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Julio Escámez

Titulado Comienzo y fin, representaba el triunfo del pueblo sobre la opresión mediante una composición de figuras expresivas y estallidos de color. En 1972 fue inaugurado por Ricardo Lagos Reyes, sucesor de Mella, y meses después Allende lo visitó personalmente.

Pablo Neruda elogió la obra con una frase citada en el texto fuente: “Se han reconocido las esencias más extraordinarias de la creación, esencias que poseen la quietud de la profundidad, de la verdad”.

La dictadura militar interpretó el mural en sentido opuesto, por su vínculo con un proyecto democrático socialista. Tras el derrocamiento de Allende, Pinochet ordenó su destrucción y Escámez fue forzado al exilio en Costa Rica, marcado por la desaparición de su trabajo.

Julio Escámez
Julio Escámez

Catalina Sverlij, sobrina nieta del artista y directora de la Fundación Escámez, dijo a El País que lo que él sentía por lo ocurrido con el mural condensaba el dolor que sentía hacia Chile. Durante años circularon versiones contradictorias sobre el destino de la obra: que había sido destruida con bayonetas, cubierta con alquitrán o arrancada con “cincel y martillo”, según el propio relato del pintor.

La iniciativa para recuperar la pintura fue impulsada por el actual alcalde Camilo Benavente, aunque las posibilidades de hallar restos parecían bajas. El punto de inflexión llegó en 2021, cuando un análisis inicial del muro realizado por la Universidad de las Artes detectó la primera huella de Comienzo y fin.

Karin Cárdenas, historiadora que participó en ese examen, relató a El País que el equipo se encerró en la sala del concejo y, al abrir una pequeña ventana al retirar la pintura blanca, apareció un color naranja que corresponde a la llama del mural. “Nos detuvimos y dijimos: ‘Podría haber algo aquí’”, recordó.

Julio Escámez

El hallazgo permitió establecer que la obra no había sido cubierta con alquitrán ni atravesada por bayonetas: simplemente había sido pintada encima. A medida que la Unidad de Patrimonio avanzó en el descubrimiento, también comprobó que la altura original había sido reducida para dar lugar a un segundo piso y que una ventana fue abierta directamente sobre la composición.

La restauración reveló además que el conjunto era más grande de lo que se creía. La ciudad sospecha ahora que el título Comienzo y fin podría aludir a dos obras, probablemente dos murales vinculados entre sí.

Según explicó Cárdenas, la primera parte muestra la lucha de clases en un registro dramático, mientras la segunda presenta a un grupo sereno de mujeres que mira por un telescopio y transmite “calma y contemplación”. Ambos murales fueron declarados Monumentos Nacionales en 2024.

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