
“El fútbol es tan importante para los argentinos porque, si no, les resultaría imposible entender a Messi o a Borges. A mí me pasaría. De hecho, eso me sucede”, dice, desde España, el periodista canario Juan Cruz Ruiz. En realidad, y aunque haya nacido en Tenerife, es un poco injusto despachar a Juan Cruz apenas con lo de “canario”. El hombre es, seguramente, el más argentino de los periodistas españoles. Ha estado en Buenos Aires incontables veces, entrevistado a sus escritores, paseado con Borges. Ese es el quie responde, a horas de la final del Mundial, que enfrentará a Argentina y España.
Juan Cruz Ruiz inició su carrera periodística a los trece años y se convirtió en una figura de la cultura española. Es uno de los fundadores del diario El País y ha escrito libros como Egos revueltos, Periodismo? Vale la pena vivir para este oficio; Encuentros con Mario Vargas Llosa, Secreto y pasión de la literatura. Los escritores en primera persona, Inolvidables. La pasión de entrevistar.
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Con sensiblidad y olfato -dice que siempre empieza una entrevista preguntando por la niñez, y eso va develando todo- el periodista analiza ahora sentimientos, imágenes y prejuicios entre los dos países.

—Se enfrentan Argentina y España. ¿Qué estereotipos y prejuicios tenemos uno respecto del otro?
—Ahora son dos equipos, ni dos personas, ni cualquier otra cosa. Los futbolistas son patriotas cuando juegan juntos en el mismo equipo, de resto son seres humanos que buscan más el dinero que la amistad o que el cuidado del otro. Son de dos equipos, o de mil…, hasta que llegan a estos campeonatos. Entonces son seres que también lloran.
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—¿Habrá alguna idea sobre el otro que predomine en los chistes y cánticos?
—Cantar en el fútbol es la alegría, cuando todo va bien. Pero cuando todo va mal el que llora es el entrenador, que suele irse por la puerta de atrás. Hasta a los periodistas nos pasa esto: duramos hasta que prospera la risa. Después nos vamos yendo igual que se van las mujeres o las novias. O los novios.
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—Mucha gente en la Argentina hoy tiene amigos o hijos en España. ¿Cómo se integraron? ¿Ha cambiado la percepción sobre los argentinos en los últimos 10 o 15 años?
—No encuentro mejores amigos que los argentinos fuera de su tierra, ni mejores españoles fuera de sus sitios. Después viene el espacio común de los países, que es cuando hay que transar, buscarse, quererse o dudar del otro. Los futbolistas son iguales que todo el mundo, excepto por la noche cuando han ganado.
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—¿El fútbol modifica o refuerza la idea de nación, de qué es, por ejemplo, un español?
—Los argentinos son como fueron, en España se burlaron de ellos un tiempo, cuando Valdano y otros amigos y amigas pusieron coto a la burla general que se hacía en España de los argentinos. Desde entonces ni el acento ni la canción, entre otros elementos, dejaron en mal lugar a los españoles por tontos y a los argentinos por temerosos.
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—En este mundial hubo un debate sobre el racismo. Se acusó a la Argentina de eso por no tener futbolistas negros en su equipo.
—Argentina no es racista, ni los españoles tampoco. ¿Estoy seguro de eso? Soy bajito y vengo de las desventuras (y de las alegrías) de las familias pobres de mi barrio en Tenerife. He sufrido horribles vergüenzas, pero también he sido amigo de todo el mundo, como Kim de la India. Todo el mundo es igual hasta que uno mismo se encuentra tratando mal al otro.
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—¿El fútbol modifica la percepción entre españoles y argentinos?
—Me parece que ya no hay españoles y extranjeros. Muchos de un lado y del otro son adeptos al fútbol o lo odian. Sin fútbol, sin la desdicha o la alegría del fútbol, yo me hubiera muerto todos los domingos. Y los extranjeros dejan de serlo cuando nos dicen que ellos también son de Messi.
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—Si tuvieras que explicarles a los españoles por qué el fútbol es tan importante para los argentinos, ¿qué les dirías?
—El fútbol es tan importante para los argentinos porque, si no, les resultaría imposible entender a Messi o a Borges. A mí me pasaría. De hecho, eso me sucede.
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—¿Qué costumbre argentina te gustaría importar a España y qué costumbre española podríamos adoptar los argentinos?
—Me gustaría atraer a Argentina el bello sabor de la comida canaria. Y estaría muy feliz si en Argentina dejan de pensar que no los queremos. Hasta durmiendo en altamar los queremos.
—¿Qué libro recomendarías leer antes de ver esta final?
—Recomendaría sobre todo El partido del fin del mundo. Textos de fútbol del enorme escritor que es Juan Villoro. Y tus libros.
—Si esta final fuera una novela, ¿de qué autor sería?
—El autor ya lo tienes: Soriano, contado por Fontanarrosa.
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