
La Ética demostrada según el orden geométrico de Baruch Spinoza es un largo texto escrito en latín entre 1661 y 1675 y publicado póstumamente en 1677 en la Opera posthuma. Ahí podemos encontrar la frase: “El odio se aumenta con un odio recíproco y, por el contrario, puede ser destruido por el amor”. Corresponde a la “Proposición XLIII” de la “Parte III” titulada “Del origen y naturaleza de los afectos”.
En esta sección de la Ética, Spinoza analiza científicamente cómo funcionan las emociones humanas y habla de la reciprocidad de los sentimientos. Explica que si imaginamos que alguien nos odia, tendemos a odiarlo también (odio nuevo que se suma al anterior), pero plantea que el odio es una “pasión triste” que disminuye nuestra potencia de actuar, mientras que el amor es una “pasión alegre” que la aumenta.
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Spinoza busca demostrar que el odio es irracional y destructivo para quien lo siente, que produce un efecto multiplicador (el odio genera más odio), que el amor funciona como antídoto (tiene el poder de neutralizar el odio porque es una emoción más fuerte y positiva) y que la razón debe ser la guía (el hombre libre no busca venganza porque comprende que el odio nace de la ignorancia o la incomprensión).

En la Ética, Spinoza desarrolla una teoría del amor que va mucho más allá del afecto romántico, tratándolo como un fenómeno físico y mental sujeto a leyes naturales. Define el amor de forma matemática: amor = alegría + la idea de una causa exterior. También sostiene que el amor hacia cosas perecederas (como el dinero, la fama o una persona que no podemos controlar) y se refiere al “amor intelectual a Dios”.
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Quién fue Spinoza
Baruch Spinoza (Ámsterdam, 1632–1677) fue uno de los filósofos más audaces y originales del siglo XVII. Su vida es la historia de un hombre que prefirió la libertad de pensamiento por encima de la seguridad de pertenecer a una comunidad. Nació en una familia judía sefardí que había huido de la Inquisición en la Península Ibérica. Se interesó por las matemáticas, el latín y la filosofía racionalista de René Descartes.
La gran ruptura ocurrió en 1656. A los 23 años, sus ideas sobre Dios y la Biblia lo llevaron a ser excomulgado por la comunidad judía de Ámsterdam. Por “herejías monstruosas” se le prohibió el contacto con su familia y amigos. Para no depender de nadie y mantener su integridad intelectual, rechazó prestigiosas cátedras universitarias y se ganó la vida humildemente como pulidor de lentes para telescopios y microscopios.
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Pasó gran parte de su vida en retiro y escribiendo. Su única obra publicada en vida con su nombre fueron los Principios de la filosofía de Descartes. Su obra maestra es la Ética..., que se publicó póstumamente para evitar la persecución. Murió a los 44 años en La Haya, probablemente a causa de la inhalación constante de polvo de vidrio de su trabajo como óptico, que agravó una tuberculosis crónica.
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