Voltaire, filósofo francés: “Quien tenga el poder de hacerte creer absurdos, puede hacerte cometer injusticias”

François-Marie Arouet fue uno de los principales representantes de la Ilustración, el período que enfatizó el poder de la razón humana y de la ciencia ¿Qué tiene para decirnos hoy?

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Voltaire, filósofo francés: “Quien tenga el poder de hacerte creer absurdos, puede hacerte cometer injusticias”
Voltaire, filósofo francés: “Quien tenga el poder de hacerte creer absurdos, puede hacerte cometer injusticias”

Hay que volver a los clásicos. En tiempos de reciclajes, antiintelecutalismo y fugacidad, atrás, en el pasado, allá lejos y no tan lejos, están las obras que la humanidad fue construyendo, las piedras angulares de nuestro pensamiento, de eso que llamamos civilización, gente que pensó y pensó hasta morir. Uno de esos clásicos es Voltaire.

Nacido como François-Marie Arouet en 1694 y fallecido en 1778, siempre en París, es uno de los principales representantes de la Ilustración, aquel período que enfatizó el poder de la razón humana y de la ciencia en detrimento de la religión. En ese proceso de transición tan complejo y contradictorio, este intelectual francés dejó una huella que tal vez pueda darnos una nueva perspectiva para pensar nuestro presente.

En el ensayo Milagros de Cuestiones sobre la Enciclopedia (1767) escribió: “Quien tenga el poder de hacerte creer absurdos, puede hacerte cometer injusticias”. La frase no es exacta. Se llegó a esas palabras luego de siglos de traducción y adaptación. En el original, Voltaire escribió: “Certainement qui est en derecho de vous rendre absurde est en derecho de vous rendre injuste”. La traducción literal sería: “Ciertamente, quien tiene el derecho de hacerte absurdo, tiene el derecho de hacerte injusto”.

"Voltaire contando uno de sus cuentos" es una destacada pintura al óleo realizada por el artista español Joaquín Sorolla y Bastida en 1905
"Voltaire contando uno de sus cuentos" es una destacada pintura al óleo realizada por el artista español Joaquín Sorolla y Bastida en 1905

Con el tiempo, la traducción al inglés y posteriormente al español evolucionó para ser más impactante, sustituyendo “injusto” por “cometer atrocidades”. Aunque no son sus palabras exactas, los estudiosos coinciden en que la frase captura perfectamente el mensaje de Voltaire sobre los peligros del fanatismo y la pérdida de la razón.

Voltaire critica el fanatismo religioso y argumenta que cuando alguien abandona la razón para aceptar dogmas imposibles, queda vulnerable a ser manipulado para realizar actos crueles. Pero ese enceguecimiento no está solo en la religión, sino en otros aspectos de la vida. Hoy lo vemos con claridad: la cultura, la política, los medios, la tecnología, el entretenimiento... todo confabula para nublarnos la vista.

De algún modo, lo que propone Voltaire es un gran despertar, sacar la cara de la pantalla y mirar a los demás, al que está al lado, al mundo, a la vida. Volver a mirar. ¿Quién cometa las injusticias? ¿Y si en realidad fuéramos nosotros los ejecutores?

Quién fue Voltaire

Voltaire (1694–1778), cuyo nombre real era François-Marie Arouet, fue un filósofo, escritor e historiador francés y una de las figuras más emblemáticas de la Ilustración. Se le reconoce mundialmente por su defensa de la libertad de expresión, la tolerancia religiosa y la separación de la Iglesia y el Estado.

François-Marie Arouet (nacido bajo ese nombre en 1694 en París) fue uno de los principales representantes de la Ilustración, aquel período que enfatizó el poder de la razón humana y de la ciencia en detrimento de la religión (Retrato de Voltaire de Nicolas de Largillierre)
François-Marie Arouet (nacido bajo ese nombre en 1694 en París) fue uno de los principales representantes de la Ilustración, aquel período que enfatizó el poder de la razón humana y de la ciencia en detrimento de la religión (Retrato de Voltaire de Nicolas de Largillierre)

Fue un defensor de la razón (creía que el progreso humano dependía de la ciencia frente a la superstición y el fanatismo dogmático) que utilizó la ironía y la sátira para cuestionar a la Iglesia Católica, la aristocracia y el absolutismo francés, lo que le valió múltiples encarcelamientos en la Bastilla y largos exilios. Además, intervino activamente en casos de injusticia judicial, siendo el más famoso el de Jean Calas, un protestante torturado injustamente, logrando que se rehabilitara su memoria.

Fue un autor extremadamente prolífico, con más de 2.000 libros y panfletos, y unas 20.000 cartas. Sus títulos más destacados incluyen Cándido o el optimismo (1759), Tratado sobre la tolerancia (1763), Diccionario filosófico (1764) y Cartas filosóficas (o Cartas inglesas) (1734).