“Pedagogías de guerra”, la exposición ucraniana que desafía los clichés

Las obras audiovisuales de Roman Khimei y Yarema Malashchuk, presentadas en el Museo Thyssen de Madrid, invitan al público a reflexionar sobre la vida diaria en una Ucrania transformada, lejos de trincheras y explosiones

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Imagen de "Open World" (2025),
Imagen de "Open World" (2025), videoinstalación de dos canales -color y sonido-, de los artistas ucranianos Roman Khimei y Yarema Malashchuk , que forma parte de la exposición "Pedagogías de guerra" (EFE / TBA21)

Los artistas ucranianos Roman Khimei y Yarema Malashchuk presentan en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid Pedagogías de guerra, una exposición con vocación de ensayo alejada de las imágenes convencionales del conflicto en la que abordan la vida cotidiana bajo la guerra y la transformación de la sociedad ucraniana.

La muestra, organizada por la pinacoteca en colaboración con TBA21, la fundación de la coleccionista Francesca Thyssen, se podrá ver desde este martes y hasta el 21 de junio en el museo madrileño.

El recorrido reúne cuatro obras audiovisuales: Open World (2025), You Shouldn’t Have to See This (2024), The Wanderer (El viajero) (2022) y el encargo específico para el museo, We Didn’t Start This War (Nosotros no empezamos esta guerra) (2026).

Lejos de mostrar explosiones, trincheras o escenas de combate, Khimei y Malashchuk utilizan el lenguaje audiovisual para desentrañar la nueva realidad de la vida ucraniana, marcada por el conflicto. Ambos están convencidos de que el arte puede ayudar a entender la guerra, pero no creen que pueda cambiarla.

Imagen de "The Wanderer" ("El
Imagen de "The Wanderer" ("El caminante", 2022), videoinstalación de los artistas ucranianos Roman Khimei y Yarema Malashchuk , que forma parte de la exposición "Pedagogías de guerra" (EFE / TBA21)

Hablamos de la normalización de la guerra como algo negativo, pero realmente es la única solución para vivir. Esa contradicción se refleja en el título de la exposición, señaló Khimei durante la presentación en Madrid.

Las dificultades materiales para producir arte en su país son cada vez mayores, sobre todo tras un invierno marcado por el frío y los cortes de electricidad.

Esta exposición no podríamos hacerla en Kiev —explican— porque requiere de mucha electricidad. Además, la posibilidad de ser reclutados, como les ha sucedido a muchos compañeros, es real, apuntaron ambos.

En las obras que se exhiben en Madrid, We Didn’t Start This War (Nosotros no empezamos esta guerra) muestra escenas de la vida diaria en las calles de Kiev y toma como título una frase habitual entre la sociedad ucraniana.

Imagen de "Open World" (2025),
Imagen de "Open World" (2025), videoinstalación de dos canales -color y sonido-, de los artistas ucranianos Roman Khimei y Yarema Malashchuk , que forma parte de la exposición "Pedagogías de guerra" (EFE / TBA21)

En contraste, en Open World un joven exiliado recorre los lugares de su infancia mientras teledirige un robot militar, en una metáfora de la distancia tecnológica del conflicto, el lenguaje de los videojuegos y el sentido de pertenencia pese a la lejanía.

Malashchuk se declara afortunado de poder viajar fuera de Ucrania con motivo de la exposición. Es un privilegio poder estar aquí y presentar nuestro trabajo. La mayoría de los hombres mayores de edad no tienen permiso para viajar fuera del país, afirmó.

El dúo ha recibido numerosos premios a lo largo de su carrera, que comenzó a fraguarse en 2014. Entre ellos destacan el VISIO Young Talent Acquisition Prize (2021), y su obra está presente en bienales y exposiciones internacionales.

Francesca Thyssen resaltó cómo la muestra obliga al espectador a mantenerse presente y cómo se aleja de perspectivas simples sobre una cotidianeidad tan compleja como la que vive la sociedad ucraniana tras cuatro años de conflicto.

TBA21 y el Museo Thyssen-Bornemisza han mostrado su apoyo desde el inicio de la invasión rusa a distintas iniciativas en respaldo del arte y los creadores ucranianos.

Fuente: EFE