
Señales, señales. La Feria del Libro de Buenos presentó las novedades de su edición 2025 -¡la número 50!- en la Biblioteca Nacional, es decir, un ámbito que depende de Nación, algo tal vez impensable hace un par de años, cuando entre el encuentro literario y el gobierno de Javier Milei se intercambiaban acusaciones. Pero bueno, asunto superado. Lo importante es que se lanzó la Feria y se lanzó con algunos anuncios que hacen al festejo de ese medio siglo.
Las novedades son, básicamente -lo dijo el director del evento, Ezequiel Martínez- que se renovará la página web, que cambió el logo, que habrá un pabellón dedicado a estos 50 años, que en vez de Ciudad Invitada de Honor habrá País Invitado de Honor, y ese país será Perú. Y que no habrá discurso inaugural a cargo de un escritor sino -el 23 de abril, cuando abra sus puertas- una charla entre tres autoras que vienen figurando en premios internacionales, ferias, reconocimientos: Gabriela Cabezón Cámara, Leila Guerriero y Selva Almada.
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Sí, estábamos en la Biblioteca Nacional, pero ¿dónde estaba Leonardo Cifelli, el secretario de Cultura de la Nación? No en el auditorio, en cuya primera fila sí se había sentado Gabriela Ricardes, ministra de Cultura porteña. Ricardes, desde el escenario, planteó que la fecha servía para “revisar un poquitito para atrás y entender que estamos planteando, sin duda, los cincuenta años por venir”. Mirar hacia atrás para mirar hacia adelante. Y se animó a más, a pensar “el futuro promisorio de tener una Feria del Libro en una ciudad que es una capital cultural global como Buenos Aires”. Vamos al futuro, entonces: “Bienvenidos los cambios, las innovaciones, las maneras de pensar, bienvenido probar, acertar y equivocarse. Bienvenidos a hacer todo aquello que tengamos en nuestras manos para que más lectores crucen ese puente”. Y, aunque la Feria es básicamente un evento privado, organizado y sostenido por las editoriales y los lectores, la ministra dijo algo que seguramente muchos esperaban escuchar: “Vamos a estar ,como siempre, apoyando, sosteniendo, colaborando...”

Pero ¿pasaba algo que no estaba Cifelli? Desde el entorno del secretario dijeron que no, que en 2026 volverá a estar el stand de la Biblioteca y, allí, la Secretaría de Cultura. Que si en 2025 Nación invirtió 1.500 millones de pesos en el encuentro, esta vez no se quedarán atrás. Ahí estarán con un escenario móvil donde se podrá ver a los elencos estables y a artistas emergente, harán talleres de todo tipo y también charlas y visitas. El Museo Nacional Bellas Artes y el Palacio Libertad realizarán instalaciones inmersivas. Y, por supuesto, estará la CONABIP, con su programa de compra de libros, que mueve la aguja en las ventas de la Feria.
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Una pareja de baile le puso clima peruano a la mañana. Y, además, Perú presentó un video en el que destacan su literatura, sus autores pero también su antigua cultura. “El sol ancestral sigue iluminando los senderos milenariamente”, decía una locutora. Claro, cómo no. Y donde decían una frase que luego mencionaría el embajador peruano, Carlos Alberto Chocano Burga: “Todas las sangres”. Una frase que, hoy en día, es un programa político. Pero también es el título de una novela de José María Arguedas.
El video recordó al prócer en común: “San Martín y otros actores de la independencia abrieron el camino hacia nuevos futuros, no solo con gestos o batallas, sino con palabras, con símbolos, con relatos, con bibliotecas.” Y habló de Vargas Llosa, claro, entre otros.
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El embajador de Perú, por su parte, agregó los nombres de dos poetas, Blanca Varela y César Vallejo. Y recordó que fue José de San Martín quien creó la Biblioteca Nacional del Perú y dijo que esa biblioteca “destinada a la ilustración universal, es más poderosa que nuestros ejércitos para sostener la independencia”. Otra que batalla cultural.
Finalmente habló Christian Rainone, el dueño de casa, el presidente de la Fundación El Libro. Quien, como corresponde, sacó pecho: “Más de un millón de visitantes cada año confirma que esta es la cita cultural más importante de la Argentina y una de las más destacadas del mundo de habla hispana".
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Pero, como además de un gestor cultural Rainone es -y es sobre todo- el representante de un sector económico, aprovechó el micrófono para hacer un recordatorio: “La industria editorial enfrenta desafíos serios: el costo del papel, la escasez del papel, el peso del IVA sobre las librerías y un contexto económico muy complejo. Pero quienes trabajamos en este sector sabemos que el libro no es solo un bien económico. Es un bien cultural, social y democrático. Por eso seguiremos defendiendo políticas públicas y privadas que lo fortalezcan".
¿De qué habla? Desde la Feria se proponen hacer algo, fortalecer hábitos de lectura que tal vez no estén tan fuertes como nos gustaría. Entonces, están trabajando en crear un “chequelibro” para las escuelas, con el que los chicos que visitan el predio se puedan llevar un libro. Y algo parecido para los adultos mayores.
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Aplausos, besos, augurios. En el público, editores, libreros, escritores, la gente de ese ecosistema de los libros que todos los años se encuentra durante tres semanas en la Feria del Libro: esta vez será entre el 23 de abril y el 11 de mayo. Todos listos para hacerlo de nuevo. Por vez número 50.
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