
El 4 de septiembre reabrirá el histórico edificio de La Prensa, ubicado en Avenida de Mayo 575, de la Ciudad de Buenos Aires, tras una restauración integral que permitió habilitar nuevos espacios culturales en el microcentro porteño. La recuperación, que abarcó más de la mitad de los 12.522 metros cuadrados del inmueble, incluyó la restauración del patio central, el Pasaje Ana Díaz y el Pasaje de los Carruajes, un corredor que por primera vez en el siglo XXI permitirá atravesar el edificio desde Avenida de Mayo hasta Rivadavia.
El edificio funciona actualmente como sede de la Casa de la Cultura y fue declarado Monumento Histórico Nacional. La intervención alcanzó la renovación de la fachada, la restauración del lucernario central con la reposición de 1.463 piezas de vidrio, pintura integral en tonos originales e instalaciones técnicas para mejorar la seguridad y el funcionamiento general. Especialistas en arqueología y patrimonio participaron en las etapas de conservación para garantizar el respeto de los materiales y colores históricos.

La inauguración de este nuevo espacio contempla propuestas orientadas a la vanguardia, el periodismo y la creación contemporánea. La programación prevé visitas guiadas, exposiciones en los subsuelos, y la integración de un nuevo bar en el patio central, denominado El Periódico. Además, el edificio contará con una sede de la Red de Bibliotecas porteñas denominada Biblioteca Tomás Eloy Martínez, destinada a fortalecer la oferta vinculada a la prensa, la literatura y las artes.
La restauración también incluyó la puesta en valor del hall central y el muro de placas conmemorativas, una prueba piloto en la fachada, la recuperación de salas de exposición, y mejoras en la instalación eléctrica, sanitaria y contra incendios, junto con la reparación de veredas.

La construcción del edificio de La Prensa se remonta a 1895-1898 bajo el diseño de los ingenieros Carlos Agote y Alberto Gainza, por encargo de José C. Paz, fundador del diario homónimo. Innovador para su época, el edificio fue uno de los primeros en el país en contar con ascensor y sistema de correo neumático. En 1951 fue expropiado y cedido a la Confederación General del Trabajo, hasta consolidarse como actual sede de la Casa de la Cultura.
Con su estilo Beaux Arts, el edificio posee el Salón Dorado con inspiración en Versalles, el lucernario central, la escultura de Palas Atenea en la fachada, murales pintados a mano, esculturas y piezas de mobiliario de época. Estos elementos arquitectónicos y ornamentales recuperan protagonismo y se integran al nuevo uso cultural del inmueble, abierto nuevamente al público como lugar de encuentro y desarrollo artístico.
Fotos: gentileza prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.
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