
“El amor es constante, permanece para siempre”, afirmó Rahul Mishra tras bastidores, al presentar su colección de otoño 2025 en la Semana de la Alta Costura de París. Sin embargo, su propuesta sugiere una visión más compleja: el amor, al igual que el arte, no solo perdura, sino que se transforma. Esta reflexión encapsula el espíritu de una colección que toma como punto de partida la obra de Gustav Klimt, reinterpretando su universo simbólico a través de la moda.
La noticia principal reside en que Rahul Mishra, diseñador radicado en Delhi y ganador del International Woolmark Prize en 2014 durante la Semana de la Moda de Milán —siendo el primer creador indio en lograrlo—, ha presentado su cuarta colección en París inspirada en Klimt. Mishra tradujo el lenguaje visual del pintor austríaco —la opulencia del pan de oro, la superposición de rostros y la sensualidad enigmática— en 30 conjuntos que evocaron la atmósfera de los lienzos de Klimt sobre la pasarela parisina.

El proceso de creación involucró a más de 2.000 artesanos, según India Today, quienes emplearon técnicas tradicionales indias como el zardozi y el dabka para plasmar los motivos klimtianos en cada prenda. Mishra explicó a Vogue India que lo que más le impactó de Klimt fue “lo poco frecuente que era que sus sujetos miraran directamente desde el lienzo. Sus ojos solían estar cerrados o desviados, como si estuvieran perdidos en otro mundo”. Aunque el diseñador ha admirado a Klimt durante años, confesó que nunca antes había trasladado conscientemente esa influencia a su trabajo.

El look inaugural, descripto como el más impactante, consistió en un vestido dorado de silueta escultórica con forma de corazón, atravesado por venas y rematado por un corsé de lentejuelas en el centro. Mishra comentó a Women’s Wear Daily que las mujeres de Klimt “reflejaban atracción, amor o quizá también reverencia. Ellas portan algo que es una especie de misterio”.
La colección también exploró las siete etapas del amor según la filosofía sufí: atracción, enamoramiento, amor, confianza, adoración, locura y muerte. Entre estos conceptos, Mishra desplegó un jardín surrealista: flores de loto emergían de corpiños que evocaban tallos, mientras los vestidos brillaban con bordados florales minuciosos, superficies ricas en textura y dramatismo contenido. El influjo de Klimt reapareció en los tonos dorados, los patrones ondulantes y la multiplicidad onírica de rostros, representando el amor como un collage de memoria e identidad.
Por primera vez, Mishra colaboró con el sombrerero Stephen Jones, quien complementó los atuendos con creaciones de tul etéreo, a medio camino entre halo y alucinación. La colección de Mishra, según Vogue India, no solo rindió homenaje a Klimt, sino que también propuso una visión del amor y el arte como fuerzas en perpetua metamorfosis.
[Fotos: Julien De Rosa/AFP]
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