
El Rijksmuseum de Ámsterdam ha recibido una escultura del artista italiano Gian Lorenzo Bernini, un modelo del dios griego del mar, Tritón, como préstamo permanente de un coleccionista privado, la única obra del escultor barroco que estará en Países Bajos, una adquisición que la pinacoteca califica de “histórica”.
El museo anunció este miércoles esta “adquisición histórica”, que, por primera vez, permitirá a Países Bajos mostrar de forma permanente una escultura de Bernini, un artista italiano que tuvo “una enorme influencia en el desarrollo de la escultura”, y muchos escultores neerlandeses que viajaron a Roma en el siglo XVII estudiaron sus obras y se dejaron influenciar por el artista.
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Entre los neerlandeses que se inspiraron en Bernini (1598-1680), está Artus Quellinus de Amberes, quien decoró el interior y exterior del entonces Ayuntamiento de Ámsterdam, ahora Palacio Real en la Plaza Dam, con esculturas de mármol.
La escultura mide 72 centímetros de altura y es un modelo de estudio de terracota de Tritón, de pie sobre una concha, que Bernini creó por encargo del papa para la Fontana del Moro en la Piazza Navona, una de las plazas más importantes de Roma.
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El modelo de Tritón fue realizado en 1653 y la figura final fue tallada en mármol por el asistente de Bernini, Giovanni Antonio Mari. “Como los habitantes de Roma interpretaron los rasgos faciales como africanos, la escultura recibió rápidamente el apodo de il Moro (el Moro), nombre que hoy identifica a la fuente, Fontana del Moro”, detalla.

La pieza de terracota que reside ahora en Ámsterdam había pasado desapercibida durante siglos porque estuvo en manos privadas -de una familia italiana descendiente del cardenal Flavio Chigi, que como representante del Papa tuvo contacto personal con Bernini- y, además, estuvo cubierta por una capa gruesa de pintura oscura que ocultaba la calidad de la obra.
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Durante una restauración en 2018, los expertos eliminaron esta capa de pintura, lo que demostró de nuevo el estilo característico de Bernini.
“La escultura transmite gran dinamismo gracias al giro del cuerpo y el movimiento hacia adelante -navegando en la concha– en dirección a la gran Fontana dei Quattro Fiumi. Una imaginaria ráfaga de viento parece levantar los rizos y la barba de la figura marina, mientras el agua que emana de la boca del delfín entre sus piernas refuerza la sensación de movimiento”, describe el Rijksmuseum.
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Existe una segunda versión de terracota de esta escultura en el Museo de Arte Kimbell en Fort Worth, Texas, y es un modelo con más detalles que, según la pinacoteca, fue probablemente creado por Bernini como regalo a su cliente, el papa Inocencio X, tras finalizar la fuente.
Fuente: EFE.
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Fotos: Reuters/ Yves Herman y EFE/Rijksmuseum.
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