
El tráfico de mujeres y niñas es el tema de una exposición que la argentina Guillermina Grinbaum abre en Nueva York, hasta el 27 de diciembre, con la que busca concienciar sobre esta realidad, cuando se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Su trabajo Hilo de voz consta de 15 obras en textil, pintura, escultura así como en cerámica con la que creó pequeñas figuras femeninas blancas cuyos cuerpos están atados con una cuerda en diversas partes, en referencia a la situación de “encadenadas” que viven las víctimas de trata.
Esta exhibición es la tercera de una serie en torno a la violencia contra la mujer que ha presentado Grinbaum en su país pero las piezas que muestra al público desde el 22 en el Consulado argentino fueron hechas específicamente para esta muestra.
La artista comentó a EFE que busca concienciar, dar voz a esta “cruda y terrible realidad” que ocurre en todas partes. “Solo prestando atención profunda se pueden oír genuinamente los susurros, ese pequeño hilo de voz que necesita ser escuchado”, y por ello considera importante poner un grano de arena para concienciar, indicó.

Grinbaum, de formación sicóloga e investigadora social, se ha inspirado para sus trabajos en torno a la violencia contra la mujer en historias que ha conocido y como resultado de sus investigaciones. “La realidad es que es un mundo enorme de casos”, comentó.
“¡La trata de personas es el tercer negocio más lucrativo después de la venta de armas y la droga!”, y con un modo de operar muy parecido, destaca, y agrega que lo que busca con su arte “es darle visibilidad, concienciar, que se reflexione”.
Explica que la ha llamado Hilo de voz porque se trata “de un susurro al que hay que prestar atención, que está oculto, pero si le prestas atención lo ves, lo escuchas porque está en todos lados” y está trabajada en una paleta de colores en el que domina el blanco sobre blanco.
Entre las obras que presenta figura una caja con un pequeño agujero que dentro tiene luz. Al mirar el público verá la foto de una víctima argentina de trata. También las diminutas figuras atadas que están en tres cuadros y dentro de pequeñas cajas de cristal y madera. Llama la atención un tapiz en terciopelo rojo que parecen labios, pero también una vagina o la silueta de dos cuerpos.

Cada año, miles de hombres, mujeres y niñas y niños caen en las manos de traficantes, en sus propios países y en el extranjero. Prácticamente todos los países del mundo se ven afectados por el tráfico, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas, destacó Naciones Unidas el pasado julio cuando se conmemoró el Día Mundial contra la Trata.
Fuente: EFE.
Fotos: EFE/ Ruth E. Hernández.
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