15 libros de filosofía que no pueden faltar en tu biblioteca

De Platón a Harari y de Nietzsche a Butler, un recorrido por las obras que cuestionaron la realidad y construyeron nuevas formas de pensarla

“La filosofía no es lo que algunas personas piensan: ejercicios locos acerca de la verdad absoluta”, dice el filósofo esloveno Slavoz Zizek en un breve video que está en YouTube. “¿Cómo aproximarse al problema de la libertad? No es preguntándose ¿soy libre o no?, ¿existe Dios o no? Hay preguntas simples llamadas hermenéuticas: ¿qué significa ser libre? No es preguntarse sobre ideales estúpidos: ¿Hay verdad? ¡No! La pregunta es: ¿qué significado tiene el que yo diga que esto es verdad?”

“Como pueden ver, esto es una cosa modesta, esto es filosofía”, concluye Zizek y sugiere que “los filósofos no son hombres locos que buscan una verdad eterna”. Efectivamente, en esta lista que sigue a continuación no hay personas con delirios de grandeza —aunque puede ser que alguno que otro sí— sino con obsesiones intelectuales muy particulares que lograron abrir un camino para repensar el mundo. A continuación, 15 libros de filosofía que no pueden faltar en tu biblioteca.

Así habló Zaratustra, de Friedrich Nietzsche

El subtítulo original de esta obra es elocuente: “Un libro para todos y para nadie”. ¿A qué se refería este excéntrico filósofo alemán? A su originalidad: ideas filosóficas expresadas de forma poética por un profeta llamado Zaratustra. A través de diálogos, Nietzsche desarrolla sus incisivas reflexiones que van desde la muerte de Dios, el súperhombre y la voluntad de poder hasta el eterno retorno de la vida.

El libro se publicó en tres partes: el primer volumen fue escrito entre el 1 y el 10 de febrero de 1883, el segundo del 26 de junio al 6 de julio y el tercero entre el 8 y el 20 de enero de 1884. Al año siguiente Nietzsche decidió editar una cuarta parte que circuló entre sus amigos ―hizo una edición privada de cuarenta ejemplares― hasta que finalmente se publicó 1890. La obra completa en un solo tomo como la conocemos hoy salió por primera vez en 1892.

El segundo sexo, de Simone de Beauvoir

Escrito en 1949 por la filósofa feminista francesa Simone de Beauvoir, El segundo sexo fue un éxito de ventas. Se trata de un extenso ensayo que aborda cómo se ha concebido a la mujer a lo largo de la historia, qué situaciones atravesaban en ese entonces y cómo luchar por obtener un lugar de igualdad en la sociedad. Además, aborda todo desde los puntos de vista de la sociología, la psicología, la historia, la antropología, la biología, la reproducción y la relación afectivo-sexual.

La teoría central es que “la mujer” —lo que entendemos del concepto— es un producto cultural que se construyó socialmente sobre el cuerpo sexuado de las mujeres. La definición ha sido siempre relacional: la mujer como madre, como esposa, como hija, como hermana. Beauvoir plantea la necesidad de reconquistar la identidad específica. En 1956 el Santo Oficio incluyó fragmentos de El segundo sexo en el Índice de Libros Prohibidos por la Iglesia católica a sus fieles.

Los diálogos de Platón

Platón fue uno de los filósofos más completos de la historia. Era seguidor de Sócrates y maestro de Aristóteles. En 387 a. C. fundó la Academia de Atenas, institución que continuaría a lo largo de novecientos años. Sus obras están escritas en forma de diálogo sobre temas tales como filosofía política, ética, psicología, antropología filosófica, epistemología, gnoseología, metafísica, cosmogonía, cosmología, filosofía del lenguaje y filosofía de la educación.

Metafísica, de Aristóteles

Discípulo de Platón, Aristóteles fue, junto a su maestro, el padre de la filosofía occidental. Pero a diferencia de él, desarrolló una filosofía empírica en donde la experiencia es la fuente del conocimiento. Metafísica es una obra dedicada a lo que Andrónico de Rodas llamó “primera filosofía”, la ciencia sobre los primeros principios, analizando los distintos tipos de causa, forma y materia, y la existencia de objetos matemáticos.

Crítica de la razón pura, de Emmanuel Kant

Hubo una época en que la religión explicaba el mundo. Frente eso llegó una filosofía que puso a la crítica como una respuesta al enigma de la existencia. Crítica de la razón pura del filósofo prusiano Immanuel Kant se enmarca en esta corriente. Tuvo su primera edición en 1781 y el propio autor la corrigió en 1787 para una segunda edición. Otro gran objetivo de esta obra fue demostrar que la metafísica era una ciencia.

En una conjunción entre racionalismo y empirismo, Kant hace una crítica de las dos corrientes filosóficas que se centraban en el objeto como fuente de conocimiento. Ese es su “giro copernicano” en la filosofía: pone al sujeto en el centro y sostiene que es este el que construye el conocimiento del objeto, a través de la representación que hace mediante la sensibilidad inherente a su naturaleza. En 1827 Pío VIII, antes de llegar a papa católico, prohibió bajo amenaza de excomunión su lectura.

Leviatán, de Thomas Hobbes

El Leviatán es una bestia marina que aparece en la Biblia. El filósofo inglés Thomas Hobbes toma su figura para explicar el rol del Estado. Así se titula su máximo libro: Leviatán, o La materia, forma y poder de un estado eclesiástico y civil. Publicada en 1651, se trata de una obra marcadamente materialista que aborda la proposición teórica del contrato social estableciendo una doctrina de derecho moderno entre los gobiernos legítimos y sus sociedades.

Discurso del método, de René Descartes

El Discurso del método —cuyo título completo es Discurso del método para conducir bien la propia razón y buscar la verdad en las ciencias— apareció ante los lectores de forma anónima en Leiden, Holanda, en el año 1637. Constituía, en realidad, el prólogo a tres ensayos —Dióptrica, Meteoros y Geometría— agrupados bajo el título conjunto de Ensayos filosóficos. Aquí aparece su famosa sentencia: “cogito ergo sum” (pienso, luego existo”).

El capital, de Karl Marx

“La finalidad última de esta obra es, en efecto, descubrir la ley económica que preside el movimiento de la sociedad moderna”, escribe el economista, filósofo y sociólogo alemán Karl Marx, creador del socialismo científico. El capital: crítica de la economía política es un texto teórico fundamental del materialismo histórico publicado entre 1867 y 1883. Si bien es un tratado de crítica de la economía política, su carácter filosófico es ineludible y quizás aquí radica su mayor potencia.

Compuesto por cuatro largos tomos, esta obra pretende revelar los patrones económicos que sustentan el modo de producción capitalista analizando las teorías de los economistas clásicos como Adam Smith, Jean-Baptiste Say, David Ricardo y John Stuart Mill. Para Marx, lo que impera en la sociedad capitalista es la producción de mercancías, por eso de ahí parte su análisis que se vuelve político influyendo a miles de teóricos y dirigentes a lo largo del mundo y de la historia.

Suma teológica, de Tomás de Aquino

La Suma teológica es un tratado de teología escrita entre 1265 y 1274 por el filósofo, teólogo escolástico y Doctor de la Iglesia, santo Tomás de Aquino durante los últimos años de su vida. Es un compendio de catecismo con las principales enseñanzas teológicas y un manual para la educación de los estudiantes de teología. Los temas que se abordan son Dios, la creación del hombre, su propósito y los sacramentos.

El género en disputa, de Judith Butler

La teoría queer comenzó a desarrollarse entre los años ochenta y noventa en simultáneo con el activismo de las personas que no se identificaban con la rigidez de categorías como homosexual, gay y lesbiana. Entre los escritos teóricos de entonces se encuentra un famoso libro de Judith Butler de 1990 cuyo título completo es El género en disputa: feminismo y la subversión de la identidad.

Encuadrado dentro de los debates de la tercera ola del feminismo, este texto interdisciplinario toma ideas de la teoría feminista, la filosofía postestructuralista, el psicoanálisis y la teoría literaria. De este modo sienta las bases para una teoría performativa del género. Una de las cuestiones claves es la diferenciación entre “sexo” (macho/hembra) y “género” (hombre/mujer) ya que, sostiene, “sexo es a naturaleza lo que género es a cultura”.

La sociedad del cansancio, de Byung-Chul Han

“La desaparición de la otredad significa que vivimos en un tiempo pobre de negatividad”, se lee en La sociedad del cansancio, quizás la obra principal del filósofo norcoreano Byung-Chul Han, uno de los más influyentes de la actualidad. Publicado en español en 2012, se trata de un ensayo breve —Han escribe como un aforista, con frases simples y concisas— que explica por qué la sociedad actual se ha convertido en un paisaje patológico de trastornos neuronales.

“La sociedad disciplinaria es una sociedad de la negatividad. La define la negatividad de la prohibición. El verbo modal negativo que la caracteriza es no-poder. Incluso al deber le es inherente una negatividad: la de la obligación”, escribe y afirma que vivimos en la sociedad del rendimiento en la que “su plural afirmativo y colectivo ‘sí, se puede’ expresa precisamente su carácter de positividad”. “La sociedad de rendimiento, por el contrario, produce depresivos y fracasados”.

Sapiens, de Yuval Noah Harari

Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad es el título completo de este libro escrito por el historiador israelí. Publicado originalmente en hebreo en el 2011, y en traducción al inglés, al español y a más de treinta idiomas a partir del 2014, Harari examina la evolución de las especies humanas arcaicas hasta el siglo XXI profundizando en la revolución cognitiva, la revolución agrícola, la unificación de la humanidad y la revolución científica.

Ser y tiempo, de Martin Heidegger

Sin dudas es una de las obras sobre las que más se ha discutido en la filosofía del siglo XX. Se publicó por primera vez en Alemania en 1927 y es una suerte de regreso a la ontología con preguntas sobre la cuestión del ser: ¿qué significa que una entidad sea?, ¿cuál es la razón por la que hay algo en lugar de nada? Heidegger se coloca entre Aristóteles y Kant, cuyas posiciones son lejanas entre sí, y propone un abordaje original que influenció a muchísimos autores posteriores.

Fenomenología del espíritu, de G. W. F. Hegel

El filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel creó un sistema de pensamiento, el idealismo absoluto, y sembró adeptos y críticos como pocos filósofos lo han hecho. Publicada en 1807, la Fenomenología del espíritu o de la mente —ese es su título completo— es considerada como una obra sumamente conceptual y, por lo tanto, “difícil”. Una de las claves está en que, como Heráclito, Hegel afirma que lo único estable es el cambio constante.

En el prefacio se lee: “El capullo desaparece al abrirse la flor, y podría decirse que aquél es refutado por ésta; del mismo modo que el fruto hace aparecer la flor como un falso ser allí de la planta, mostrándose como la verdad de ésta en vez de aquélla. Estas formas (...), en su fluir, constituyen al mismo tiempo otros tantos momentos de una unidad orgánica, en la que, lejos de contradecirse, son todos igualmente necesarios, y esta igual necesidad es cabalmente la que constituye la vida del todo”.

Los orígenes del totalitarismo, de Hannah Arendt

Este análisis pormenorizado a los dos movimientos totalitarios más importantes del siglo XX —el nazismo y el estalinismo— se publicó por primera vez en inglés en 1951 y es considerado el trabajo principal de Hannah Arendt, teórica política alemana que posteriormente se nacionalizó estadounidense. El libro está dedicado a su esposo, el poeta y filósofo Heinrich Blücher.

Divido en tres volúmenes —“Antisemitismo”, “Imperialismo” y “Totalitarismo”—, Los orígenes del totalitarismo describe cómo un nubarrón antisemita asciende sobre la Europa central en la primera mitad del siglo XIX transformando, no sólo a la sociedad, también los liderazgos políticos. La burocracia y el racismo, sostiene Arendt, son los rasgos principales del imperialismo colonialista, el cual se caracteriza por su expansión ilimitada, dando lugar a los sistemas dictatoriales del siglo XX.


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