
En 1909 los señores Ernesto Tornquist, Luis García y Emilio Mitre deciden asociarse con el fin de fundar un club de tenis, golf, regatas y juegos al estilo europeo. Con este fin, queda conformada ad hoc la sociedad anónima Tigre Club, que encarga el proyecto del edificio y su posterior construcción a la firma Dubois y Pater.
Luis Dubois y Pablo Pater, ambos arquitectos nacidos y formados en Francia, crean en nuestro país una sociedad que rápidamente se ve muy requerida por la elite porteña, que veía en la arquitectura francesa el punto culmine de la elegancia. Coincidiendo con la inauguración del Tigre Club, diseñan también la Residencia Ortiz Basualdo, actual Embajada de Francia.

De estilo italo-francés, el edificio resulta un excelente ejemplo del eclecticismo historicista de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Su exterior, en doble altura, está adornado por elementos del lenguaje clásico (columnas, guirnaldas, balaustres) y rematado por una mansarda de tejas de zinc, con dos torres aguja en su frente. Posteriormente, se agrega la pasarela que se extiende hasta el río, construida entre 1912 y 1913.

En su interior, diversos hitos acrecientan su valor como patrimonio: la pintura sobre seda natural del español Julio Vila Prades en el techo del salón oval del primer piso, en el que un grupo de seres mitológicos -ninfas- interpretan melodías con sus diferentes instrumentos; las imponentes arañas de bronce y caireles de cristal de roca; o la escultura de bronce burilado de la fundición francesa Du Val Dósne de París, que por sus características funcionales (la figura femenina sostiene una lámpara) se encuentra en el límite entre obra de arte y objeto de uso diario.

Concebido desde el principio como un lugar de esparcimiento para un determinado sector social acomodado de la época, albergó desde 1927 un casino, que contaba con veinticinco mesas de ruleta y punto y banca, y funcionaba entre los meses de diciembre y marzo. Sobre uno de sus laterales, se encontraba el Tigre Hotel, cuya demolición fue ordenada en 1940.
Hacia la década del 30, el casino deja de funcionar y su actividad como club social comenzó a declinar, trayendo consigo el deterioro edilicio. En 1933 el Tigre Club cierra definitivamente sus puertas. En el año 1974, la Municipalidad de Tigre logra expropiar el edificio, que sería declarado Monumento Histórico Nacional en 1979. Y en 1983 se convierte en sede del Consejo Deliberante local, donde funcionó por momentos también un Centro Cultural, hasta 1997.

En 1998 comienzan las obras de restauración y rehabilitación del edificio, que en octubre de 2006 fue reinaugurado como Museo de Arte de Tigre (MAT): una casa museo que alberga una colección de arte argentino de los siglos XIX y XX, en la que se destacan artistas como Antonio Berni, Benito Quinquela Martín, Fernando Fader, Eduardo Sívori y Miguel Carlos Victorica, entre otros.
Entre sus exposiciones más destacadas se encontró La Escuela de Arte de La Boca. Sus maestros, que contó con más de 70 obras de excelencia de estos artistas.

Desde fines del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, La Boca del Riachuelo fue un punto de encuentro e inspiración para artistas que desarrollaron su obra viviendo en el barrio. En los orígenes de esta gesta, la inmigración jugó un papel fundamental. La mayoría de los artistas provenían de Italia o eran hijos de padres italianos, de clase trabajadora practicaron un arte que, tal vez de manera indirecta, encarnó la saga de un asentamiento que organizó su vida en torno al trabajo, el mutualismo y la cultura.
Allí se destacaron las obras de Alfredo Lazzari, Eugenio Daneri , Miguel Carlos Victorica, Fortunato Lacámera, Benito Quinquela Martín, Víctor Cúnsolo, José Desiderio Rosso, Miguel Diomede, José Luis Menghi y Marcos Tiglio, entre otros.

Otra muestra destacada es la de Los Clubes de Remo en Tigre, que mediante documentos, objetos, piezas, pinturas y fotografías, recorre la historia de las 14 instituciones que pueblan las riberas del Delta y que forman parte del patrimonio cultural y deportivo del distrito.
Esta exhibición, situada en el Salón Oval, representa a las diversas corrientes migratorias que se afincaron en Tigre, asumiendo la responsabilidad de preservar aquello que los identifica tanto en su particular nacionalidad como en el deporte que los une: el remo. Asimismo, relaciona a entidades isleñas, carpinteros encargados de construir las embarcaciones y el imponente bote olímpico -patrimonio del Museo Naval de La Nación – con el que Argentina se consagró en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952.

Casas de Tigre es la muestra itinerante que hoy se expone en el MAT - 22 fotos de casas seleccionadas del libro Casas de Tigre, Patrimonio Arquitectónico.
*Museo de Arte de Tigre, Paseo Victorica 972, Buenos Aires, Argentina. 54 (11) 4512 4528; infomuseo@tigre.gov.ar; www.mat.gob.ar
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