Cecilia Roth: “Siempre hay que hacerle caso al director, hay que ser un primer violín de la orquesta”

La gran actriz argentina participará del ciclo “Actuar”, en donde diferentes artistas hablan de sus técnicas de trabajo. La protagonista de “Crímenes de familia” habla en esta nota sobre estos procedimientos, reflexiona sobre la belleza y también cuestiona la falta de atención a la cultura y el entretenimiento: “No es pedir limosna, es pedir leyes. Hay que encontrar la fórmula para que se hable de cultura y que la solución no sea solamente un autocine”

Cecilia Roth (crédito: Gabriel Machado)
Cecilia Roth (crédito: Gabriel Machado)

“Me gusta reconocer a la actriz detrás del personaje”, dice Cecilia Roth por Zoom hablando de Meryl Streep o Julianne Moore. “Uno sabe que son ellas mientras no lo son”. Esa frase bien puede definirla a ella misma: Cecilia Roth es la actriz que uno sabe que está detrás de Manuela en Todo sobre mi madre, de Ana en Un lugar en el mundo, de la jueza Beatriz Teller en Cenizas en el paraíso, de Sabrina Love, de Alicia en la reciente Crímenes de familia.

Desde la computadora, por la posición de la cámara se puede ver el estante superior de su biblioteca. Allí, desordenados, se acumulan las numerosas distinciones que ha recibido a lo largo de su carrera: los Goya, el Konex de Platino, los cóndores de plata, los Martín Fierro, los premios de los festivales de La Habana, de Huelva, de Málaga, y tantos otros más.

En pocos días —el sábado 31 de octubre—, Cecilia Roth va a participar en el ciclo Actuar, que coordina Pedro Tolchinsky en espaciopotencia.com y que tiene por objetivo hablar con actores y actrices sobre sus métodos y técnicas de trabajo, la composición de los personajes o el abordaje de los textos, por ejemplo. Por el ciclo han pasado ya Mercedes Morán, Diego Peretti, Leonardo Sbaraglia, Verónica Llinás, entre otros grandes nombres.

Con este encuentro como marco y con la reciente salida de Crímenes de familia en Netflix —una película que hace foco en la violencia de género y recuerda, en un punto, el caso de Romina Tejerina—, Cecilia Roth habló con Infobae Cultura.

Cecilia Roth (crédito: Gabriel Machado)
Cecilia Roth (crédito: Gabriel Machado)

Viaje a la semilla

¿El cine se está haciendo feminista?

—Podría decirse que hay una aparición de un discurso que te puede sonar feminista, pero que, simplemente, no es patriarcal.

¿En qué se parece tu Alicia de Crímenes de familia a la de Norma Aleandro en La historia oficial?

—¿Se llamaba Alicia? No me acordaba. Son situaciones muy diferentes. El personaje de Norma tiene que aceptar que la historia oficial no es la historia real. Está esa escena maravillosa con Chunchuna Villafañe en la que empieza a entender lo que pasa más allá de sus oídos y sus ojos. El deseo del personaje era tener un hijo y es un dolor muy profundo cuando entiende de dónde proviene su hija. En el caso de Alicia de Crímenes de familia, el dolor está instalado en relación al profundo amor que tiene por su hijo y en la decisión que toma sin dejar de amarlo. Pero son situaciones diferentes en época diferentes. Cuando se filmó La historia oficial mucha gente no sabía que los niños podían haber sido robados y entregados a parejas vinculadas con la dictadura. Fue el despertar de la conciencia de mucha gente. En Crímenes de familia, el tema de género y de la Justicia ya está instalado.

Antes que en el diseño o en la moda, el cine acepta más bellezas que la hegemónica

Siguiendo con las Alicias, tu próxima película también es sobre otra Alicia, una médica que se hace cirugías estéticas.

—¡También en Martín (Hache) me llamo Alicia! Esta película es sobre una médica clínica, que es la madre de Guille Pfening que es el director y también actor de la película. El ya hizo Caíto, que es la historia de su hermano, y esta es la historia de su madre.

La trama me permite preguntarte qué es la belleza hoy y cómo se entiende desde el cine.

—Es muy difícil definir la belleza. Hay una belleza hegemónica que corresponde a determinados cánones que tienen que ver con la juventud y la simetría. Es una belleza atractiva para una primera mirada. Pero creo que la belleza tiene que ver con otras cosas, con algo que emana desde adentro y que no tiene edad. Que tiene honestidad y que da belleza al mundo. Y en el cine: a Brad Pitt, que es uno de los hombres más bellos del mundo, le costó muchísimo mostrar que era buen actor justamente por su belleza. Hay mucha gente —hombres y mujeres— a los que le juega al revés. Antes que en el diseño o en la moda, el cine acepta más bellezas que la hegemónica.

Cecilia Roth en el Festival de Málaga (2019)
Cecilia Roth en el Festival de Málaga (2019)

El recurso del método

¿De qué forma entrás en un personaje?

—Fundamentalmente leo varias veces el libro. Eso supone encontrar diferentes cositas de tu personaje, de los otros personajes y de la narrativa de la historia. Para Alicia de Crímenes de familia fui a muchas confiterías de Recoleta a mirar mujeres que tomaban el té. Soy muy observadora; me hace falta la observación para construir el personaje. Si puedo ver al personaje, puedo sumarle otras cosas. En general, escribo un diario sobre el personaje. Y siempre tiene un perfume o un jabón. Y una manera de mirar, de escuchar, de entender, de contestar. En cada película busco lo esencial, la almendra de cada personaje que construyo.

¿Cómo se completa esa construcción con el resto de los actores y el director?

—Uno está adentro de una historia y tiene que ayudar a que se cuente a través de lo que le pasa al personaje. Adaptarse a la actuación del otro es fundamental. Tenés que saber por cuáles líneas va tu personaje para que puedas adaptarte a la situación que te plantea el otro personaje. No cómo se adapta Cecilia, sino cómo se adapta Alicia. Es fascinante. Además, a mí me gusta mucho que me dirijan. Los directores que dirigen son buenos directores, no solamente de cámara sino de actores. Tienen claro qué quieren del actor, qué nota quieren que toques. Hay que hacerle caso al director: hay que ser un primer violín de la orquesta.

Almodóvar dirigió a Roth en "Todo sobre mi madre", con la que obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera
Almodóvar dirigió a Roth en "Todo sobre mi madre", con la que obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera

¿Almodóvar dirige actores?

—Muchísimo. ¡Muchííísimo! No le cambies una coma que te mata. Tiene muy en claro qué quiere que le suceda al personaje en cada momento de la película. Pero, por supuesto, también es muy receptivo de lo que el actor puede dar.

Me gustan los directores que me dirigen. Hay que hacerle caso al director: hay que ser un primer violín de la orquesta

¿Y Adolfo Aristarain?

—También. Almodóvar ensaya un montón previo a la película y, por ahí, después lo que se ensaya no es lo que termina quedando. Supongo que ensaya tanto para su propia tranquilidad, para ver que el actor se va a dejar dirigir. Adolfo tiene muy claro qué quiere y ensaya mucho en el set. Y hace algo maravilloso: hace que primero se muevan los actores y después pone la cámara. Hace que actúes la escena como te moverías y después pone la cámara según cómo te estás moviendo. Cada director tiene su particularidad.

¿Qué tipo de personaje te da más dificultad? Hiciste algunos que muestran muy poco, son casi opacos, y también otros que bordean los extremos.

—No sé cuál me plantea más dificultad; yo creo que uno toma decisiones. Por ejemplo, volviendo a Crímenes de familia, el personaje de Alicia habla poco y manifiesta sus estados a través de acciones o de miradas tímidas. Eso hace que no necesite más; incluso mientras rodábamos le hemos quitado bastante texto. Ella está rumiando todo el tiempo. Yo creo que es un personaje que siempre ha tenido cuestionamientos sobre su vida, sobre su relación con el marido, aunque no se manifiesten concretamente en la película. El cambio no se da con un clic, sino que se va gestando en el personaje, aunque nosotros no nos demos cuenta. Y la Alicia de Martín (Hache) habla y se mueve sin parar. Era un personaje que tomaba cocaína y tenía una manera atolondrada de expresarse, menos en algunos momentos en los que bajaba. No todos los métodos son el mismo método.

Cecilia Roth y Guillermo Pfening, protagonistas de "Alice"
Cecilia Roth y Guillermo Pfening, protagonistas de "Alice"

La consagración de la primavera

¿Qué tiene que tener un actor para ser actor?

—Atrevimiento. No tener miedo a equivocarse.

¿Qué tiene que tener una película para que aceptes hacerla?

—Muchas razones, no siempre es la misma: el director, el libro, lo que se cuenta, los actores, que la película no sea contradictoria con mis pensamientos más profundos. Siempre te toca hacer de alguien que no sos vos; cuanto más lejos, más interesante. Pero no tiene que ver el personaje, sino con que esencialmente me sienta cómoda con lo que va a contar.

¿Qué te queda por hacer?

—Espero tener una larga vida para todo lo que quiero hacer. Tengo muchas ganas de hacer muchas cosas: sé algunas. Tengo muchas ganas de dirigir teatro y cine. Con la pandemia uno se pregunta si queda tiempo. De qué se trata este tiempo circular que no va hacia ningún lado. Hay momentos en que no tengo idea qué día es. Tal vez lo que viene a enseñar la pandemia es que da un poco igual.

Hay muchas cosas que se dan en la televisión: almuerzos, cenas, juegos. ¿Es tan distinto hacer una ficción?

En los últimos meses mencionaste en varias entrevistas cómo la pandemia complicó la labor de la industria. ¿Cómo ves esa situación ahora?

—Igual. En este momento estaríamos haciendo Bodas de Sangre en la sala Martín Coronado, pero vamos a hacer un streaming. Por suerte estoy haciendo muchas cosas, aunque de una manera extrañísima como ésta, que es no verse, no tocarse, no darse un beso, conocernos planos. Creo que los actores y actrices son personal esencial, porque todas las noches uno necesita ver una película o una serie. Y nosotros no cobramos nada por eso. Es un poco injusto. Hay muchas cosas que se dan en la televisión: almuerzos, cenas, juegos. ¿Es tan distinto hacer una ficción?

Cecilia Roth en "Crímenes de familia"
Cecilia Roth en "Crímenes de familia"

Una opinión muy personal mía: si volvió el fútbol, por qué no puede volver el teatro.

—Pienso exactamente lo mismo. La cultura está muy poco cuidada en este momento. Y la cultura no es sólo el cine y el teatro: la cultura somos todos, es la identidad de un pueblo. Es muy crudo. Los grandes teatros comerciales y los pequeños teatros alternativos realmente están en las últimas. Esto no es pedir limosna, es pedir leyes. Hay que encontrar la fórmula para que se hable de cultura y que la solución no sea solamente un autocine.

Esta respuesta me lleva a preguntarte por Netflix. Después de los debates sobre su influencia, ¿cómo se revalorizan las plataformas en la pandemia?

—Por supuesto, no es como la ceremonia de ir al cine o al teatro; esa ceremonia falta. Pero no hay que pensar que las cosas no evolucionan. La radio sigue aunque se haya inventado la televisión; Netflix y las plataformas de streaming están y el cine seguirá. No me gusta vapulear una nueva invención que tiene que ver con acercar cosas que están muy bien. La gente que iba al cine y a comer pizza, va a estar mirando una película en su casa comiendo pizza. Eso no cambia. No somos distintas las personas que vamos al cine o que miramos Netflix. Cuando se hizo Roma hubo mucho lío y cuando ganó el Oscar, más.

Esto no es pedir limosna, es pedir leyes. Hay que encontrar la fórmula para que se hable de cultura y que la solución no sea solamente un autocine

Es una película hermosa.

—Es una película maravillosa. Y no pierde profundidad por no estar en cine. No sé si hubiera ganado en el cine; no la vi. Pero no siento que necesitaba más que lo vi.

Hace unos días murió Hugo Arana y vos actuaste con él en Un lugar en el mundo. ¿Qué recuerdos te quedan?

—Lo conocía mucho y le tenía un enorme cariño. Coincidíamos en el teatro, él hacía Los mosqueteros por la tarde y nosotros Relaciones peligrosas por la noche. Le tenía… le tengo mucho cariño. Me dio una enorme pena su partida. Era un tipo honesto —lo que es mucho—, era leal a sus pensamientos. Era un tipo muy exquisito. Lo quería mucho, era muy amoroso, muy compañero, muy buena persona. Se está muriendo mucha gente en esta época espantosa. No son épocas fáciles para nadie.

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