El informe Mujeres en la cultura, realizado entre la Secretaría de Cultura de la Nación y el proyecto Mujeres Creadoras del Observatorio UNESCO-Villa Ocampo, puso cifras a las diferencias que existen entre hombres y mujeres.

Según el informe en varios rubros y usos culturales, hombres y mujeres poseen similar participación o nivel de consumo, aunque sus elecciones son diferentes. El trabajo, además, indagó en las disparidades del mercado de trabajo entre los géneros, desde los porcentajes que cada uno posee en los puestos jerárquicos a los ingresos que reciben por sus tareas.

A partir del entrecruzamiento de información de la Encuesta Nacional de Consumos Culturales 2017 y la Encuesta Permanente de Hogares-Indec y la Metodología UNESCO, se pudo desarrollar una primera aproximación tanto al consumo de bienes y servicios como a la composición del mercado de trabajo cultural y creativo.

"Es la primera vez que se analiza la cultura argentina desde una perspectiva de género. La reciente encuesta de consumos culturales realizada por la Secretaría de Cultura a través de nuestro Sistema de Información Cultural evidencia que si bien las mujeres argentinas tienen un rol muy dinámico y activo en actividades culturales en general, no cuentan con las mismas condiciones de acceso y participación en las distintas ofertas culturales ni tampoco reciben los mismos niveles de remuneración por su trabajo en este campo", comentó Andrés Gribnicow, secretario de Cultura y Creatividad de la Secretaría de Cultura de la Nación, a Infobae Cultura.

Por su parte, Lidia Brito, directora de la Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO para América Latina y el Caribe, comentó a Infobae Cultura: "La importancia de este análisis es lo que puede aportar a las políticas públicas y que la cuestión de género esté presente en políticas a nivel local y nacional. UNESCO y Argentina van a continuar colaborando para que haya mayor inclusión de mujeres en la cultura".

Sobre el consumo

De acuerdo a las estadísticas de la Secretaría de Cultura y el Indec, no existen grandes diferencias con respecto al nivel de consumo entre hombre y mujeres, aunque sí las diferencias se encontraron en el qué.

A grandes rasgos, las mujeres están mucho más relacionadas con enriquecerse a través de las industrias culturales: ellas asisten más al cine (56% contra el 44%) y al teatro (62%), mientras que ellos lideran en el rubro videojuegos (65,5).

Con respecto a la radio, donde la proporción de oyentes es similar, también se produce una clara diferencia de intereses, quizá la más marcada: las mujeres prefieren los programas de actualidad tipo magazine (70%) y ellos, los deportivos (88%). En la TV, por ejemplo, el 99% de las personas que miran programas de chimentos son mujeres, mientras que el 70% de los que eligen contenidos políticos son hombres.

Las mujeres compran más revistas (66,9%), pero también componen el 60% de todos los lectores de libros en la Argentina. Su relación con la lectura también se traslada a su participación en bibliotecas populares, por ejemplo, donde representan al 73% de las personas involucradas.

"El hábito de lectura está siempre asociado a la escolaridad y el nivel de educación y en los resultados vemos que la mayoría son mujeres", dijo Mariana Kunst, miembre del equipo SinCa, durante la presentación.

Sin embargo, ese alto nivel de relación no llega a traducirse en los puestos más importantes. En ese sentido, la proporción de varones y mujeres que participan en espacios comunitarios es similar (52-48), aunque el tipo de participación varía según el género. En otras palabras, los varones ocupan más cargos jerárquicos que las mujeres, sea en los puestos de dirigente u organizador (75%), como en los de profesor o coordinador (65%). En cambio, las proporciones por tipo de participación se vuelven a emparejar cuando se trata de voluntarios, colaboradores o participantes.

"Llama la atención cómo en organizaciones de este estilo, desde clubes de fomento a centros culturales, que en general son sin fines de lucro y que no replican una lógica mercantil, que no buscan un rédito económico, que no tienen la esctructura empresarial como la conocemos, pero que sin embargo replican la desigualdad que estamos todos acostumbrados a ver", sumó Kunst.

El informe toma la música en vivo a manera de ejemplificar una actividad cultural por la cual se necesite salir del hogar. "Pudimos ver que si bien la proporción de hombres y mujeres es igual en el caso de los que no asisten a recitales, cuando vemos las razones la amplia mayoría de las mujeres que no asisten lo hace porque 'tiene hijos pequeños' o por 'motivos económicos'. En cambio, los hombres no asisten por 'motivos de trabajo' casi en un 90 por ciento".

Pablo Avelluto, Secretario de Cultura de la Nación, señaló durante la presentación del informe:  "No puede ser que las mujeres no tengan las mismas oportunidades que los hombres, no puede ser que tener hijos dificulte el consumo de contenidos culturales. El Estado tiene que intervenir para reparar y corregir esa situación".

En lo que refiere a las mujeres sostén de hogar -o sea, que realizan los mayores aportes económicos a la organización de la familia- concurren o participan más de talleres y cursos artísticos que los varones en la misma condición: el 8% de ellas participa de talleres de pintura, escultura o dibujo, y apenas el 1% de los hombres lo hace. Lo mismo ocurre con las clases de baile, teatro y otros talleres artísticos.

Lidia Brito, directora de la Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO para América Latina y el Caribe, y Pablo Avelluto, secretario de Cultura de la Nación
Lidia Brito, directora de la Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO para América Latina y el Caribe, y Pablo Avelluto, secretario de Cultura de la Nación

Además, las mujeres sostén de hogar también realizan más actividades en internet que los varones en la misma condición, como por ejemplo, compartir contenidos en las redes sociales, usar Facebook y chequear mails.

Mercado de trabajo

En cuanto a su participación en el mercado de trabajo, en la economía en general, la relación mujer-varón es de 40%-60% a favor de ellos, pero en las ocupaciones culturales la participación femenina es un poco menor. Y con respecto al ingreso, en el sector cultural la brecha entre varones y mujeres asciende al 39% en favor de los primeros. Sin embargo, en las ocupaciones culturales esa diferencia baja al 9%.

Para analizar la participación de las mujeres en el mercado de trabajo cultural y creativo se utilizó la propuesta de UNESCO, enunciada en el documento Marco de Estadísticas Culturales (2009), que identifica y diferencia sectores y profesiones vinculadas con la cultura y la creatividad.

En ese sentido, las mujeres representan el 42% del empleo en el sector cultural; eso significa que se desarrollan en ramas de actividad culturales, independientemente del tipo de tarea que realice. Esta proporción resulta similar a la que se verifica en el mercado de trabajo en general, con una relación 60%-40% entre varones y mujeres.

Cuando la tarea o actividad realizada es en sí misma cultural o creativa, el índice femenino desciende tres puntos, de manera que las mujeres participan del 37% de las ocupaciones culturales.

En lo que hace a los ingresos, la desigualdad se expresa tanto en los sectores no culturales como en los culturales. Mientras que en el primero la brecha salarial es del 30%, en el segundo asciende al 39%. En el caso de las personas que realizan actividades creativas como medio de vida, esa desigualdad desciende hasta un 9%.

"Si bien vemos que el nivel de ingresos de los hombres en las profesiones culturales asciende, el de las mujeres lo hace mucho más, lo que hace que se reduzca la brecha. Una posible explicación puede encontrarse en el último informe de la Organización Internacional del Trabajo en el que se dice que para países como Argentina se produce un fenómeno que a mayor ingreso, menor es la brecha", dijo Kunst.

Por otro lado, a diferencia del mercado laboral en general, donde hay más mujeres que hombres con más de un empleo, en las ocupaciones culturales los varones que poseen más de un empleo duplican a las mujeres.
Finalmente, en los puestos jerárquicos la proporción de varones que los
ocupan es mayor que la de las mujeres. En las ocupaciones no culturales, los varones representan el 1% y las mujeres, el 0,6%. En cambio, esta diferencia es menor en las ocupaciones culturales (1,3% y 1,2% respectivamente).

"Estos datos nos resultan muy útiles para trabajar en el presente y hacia el futuro en políticas públicas a favor de la igualdad de género. El informe es una herramienta de gestión que nos sirve como punto de partida para reducir las brechas significativas entre hombres y mujeres en el ámbito de la cultura", dijo Gribnicow. Y finalizó: "Tenemos que seguir trabajando para desarmar estereotipos y así alcanzar el objetivo de igualar la oferta y el acceso de las mujeres a las más diversas actividades culturales así como igualar las condiciones de las mujeres en el mercado laboral con respecto a la de los hombres".

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