Por Esteban Castromán/Iñaki Echeverría

Infobae presenta CulturaLadoB, un espacio para descubrir pequeñas exquisiteces del arte y la cultura actual que ocurren en paralelo a los circuitos masivos. Con el afán de recomendar imperdibles y cierto espíritu de aquellas conversaciones que suceden en las fiestas, Esteban Castromán (escritor, editor del sello Clase Turista y coordinador de Zona Futuro en la FIL Buenos Aires) e Iñaki Echeverría (ilustrador y humorista grafico) son los encargados de crear estas intervenciones guiadas por la curiosidad vital y la epifanía sensible. Como una suerte de "mosaico B" que irá creciendo semana a semana.

Leonardo Oyola // Kryptonita Súper DJ
Dos chicas se besan sobre uno de los seis parlantes que diseñan la escenografía donde más de cien cuerpos bailan para celebrar la presentación de un nuevo libro. No es una disco, aunque podría serlo. El encargado de subir la temperatura ambiente es el escritor Leo Oyola, quien desde las bandejas dispara una batería de clásicos inoxidables que reversionan la relación del público con el movimiento literario. Autor de varios hits como Siete y el tigre harapiento, Chamamé y Kryptonita (obra que fue llevada al cine y al formato serie), Oyola ahora también es DJ. Un DJ capaz de transformar solemnidad en fiesta, haciendo uso de toda su destreza narrativa para que la pista de baile vibre con la ansiedad de una página en blanco dispuesta a crear nuevas historias.

Entonces, algunos se montan sobre la línea del bajo de Lovesong (The Cure) o aúllan el estribillo de Dancing With Myself torciendo la boca a lo Billy Idol, mientras otros parecen entrenar para el campeonato mundial de air guitar durante los punteos épicos de Slash. Es curioso reivindicar la intensidad de la experiencia en tiempo presente con música del pasado. Pero así funciona la melancolía y Oyola lo sabe cuando despliega su estilo de turismo pop y serpentea por un mapa de recuerdos ideales. Simples fantasías convertidas en canciones.

Gisela Faure // Irrupciones iconoclastas
¿Te imaginás posando para la misma foto a Sandro y a Robert De Niro? ¿A Lionel Messi y a Lionel Ritchie? ¿A Coco Chanel y a la "Coca" Sarli? ¿Y qué me decís de Federico García Lorca y Federico Moura? ¿Eva Perón y Evo Morales? ¿Carlos Gardel y Carlos Monzón? ¿Diego Maradona y Diego Rivera? Imposible. Sin embargo, el arte es capaz de volver lo delirante en algo probable, por su condición de estado autárquico del sentido donde no hay centro ni lógica ni regulaciones burocráticas.

Gisela Faure es una artista digital, diseñadora gráfica y VJ que logra todo eso y mucho más. La muestra Retratos (Con)fusiones, que presentó el mes pasado en la Quinta Trabucco de Vicente López, reúne 75 imágenes que cruzan fisonomías icónicas del rock, de la política, del deporte y de la moda en duplas mediante collage digital. Así como el mash up es un procedimiento utilizado en la música para empatar dos canciones que hibriden una nueva, este trabajo de Faure explora la relación blanda entre identidad y fetiche, propone un modo onírico de interpelar nuestra confusa memoria pop a partir de asociaciones arbitrarias y máscaras intercambiables.
www.giselafaure.com

Milena Caserola // Fútbol, feminismo y literatura
Cuando la Argentina fue país invitado a la Feria del Libro de Frankfurt en 2010, una comitiva formada por autores, editoriales y funcionarios voló hacia Alemania para cumplir con el protocolo de participación oficial. Mientras tanto, en otra frecuencia simbólica, un personaje de barba espesa y humor extravagante llamado Matías Reck puso en marcha una performance que proyectaba los espacios de la feria como un verdadero campo de batalla cultural. Al principio, recorrió los pasillos con un carrito desbordado de libros pertenecientes a distintos sellos que integraban la FLIA (Feria del Libro Independiente y Alternativo) y a su propia editorial, Milena Caserola. En el camino se fueron sumando amigos, curiosos y futuros colaboradores de ambos lados del Atlántico. En el camino descubrieron un stand que estaba vacío y lo ocuparon.

Entonces, una epifanía mágica y bizarra: la FLIA y Milena Caserola vendían sus ediciones en tal vez la feria más grande (y mainstream) del mundo. Ese tipo de elocuencia disparatada impulsó la expansión mutante del sello. También la confluencia de trabajo y constancia, la capacidad para construir redes y aquella intuición editorial que transforma abstracciones en libros. Uno de sus últimos lanzamientos es Sucias de caucho, recientemente presentado en Zona Futuro (Feria Internacional del Libro Buenos Aires), donde se cruzan el fútbol, el feminismo y la literatura. Se trata de una antología de cuentos planeada con los botines de punta.

Nueve mujeres que juegan al fútbol y también escriben. Nueve autoras que renuevan el enfoque respecto a ciertos lugares comunes mediante el dispositivo más infalible: la ficción. Historias enredadas, aventuras dentro y fuera de la cancha, revanchas del pasado, vínculos huracanados que se llevan todo puesto, fantasmas contemporáneos, entre otros caminos argumentales. Que Milena Caserola haya publicado este libro no es casual. Porque mezclar actitud y época provoca una alquimia poderosa, en esa frecuencia difícil de racionalizar, pero que finalmente ocurre por determinada razón inexplicable. Sucias de caucho acompaña esta potencia colectiva de las mujeres que, con su inercia arrasadora, finalmente está logrando torcer la Historia, desactivar el piloto automático de herencias monstruosas y abrir el camino hacia un mundo más igualitario.

(Las autoras del libro son Florencia Canosa, Leticia Martin, Carolina Carrillo, Mercedes Dellatorre, Natalia Gauna, Julieta Halac, Julia Narcy, Ingrid Sarchman y Jimena Ruth Rodríguez).
https://www.facebook.com/suciasdecaucho/

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