Patti Smith: "Algo maravilloso está pasando en mi país y es que los jóvenes se están levantando"

En exclusiva, Infobae reproduce una entrevista única realizada por el equipo audiovisual del CCK a la legendaria madrina del punk, quien se encuentra en Buenos Aires para brindar dos presentaciones en ese centro cultural. El Papa Francisco, César Aira, Bob Dylan, su amor por la ópera y las protestas contra Donald Trump, entre los temas de los que habló

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La visita de Patti Smith a Argentina es uno de los eventos culturales más importantes del año en esta parte del mundo.  En esta entrevista exclusiva realizada por el equipo audiovisual del Centro Cultural Kirchner (CCK)de Buenos Aires, la gran artista estadounidense habló de su formación musical y de su amor por la ópera, de su admiración por el Papa Francisco y por el escritor César Aira, de su larga relación con Bob Dylan y de la herencia que dejaron los autores norteamericanos de la llamada generación beat. También habló sobre la necesidad de levantarse y protestar contra el gobierno de Donald Trump. Sus ojos se iluminaron cuando hablaba de los jóvenes, quienes según Smith, son hoy la esperanza inspiradora de una protesta pacífica, firme y efectiva en contra de la actual regulación sobre la tenencia de armas en su país, que es el origen de tantas masacres. La legendaria cantante, compositora y artista plástica recitó poemas anoche y dará hoy un concierto, también en el CCK. Las entradas para acudir a sus espectáculos se agotaron minutos después de que se pusieran a la venta.

-¿Cómo se siente al estar nuevamente en Buenos Aires?

-Estoy muy emocionada por estar en Buenos Aires, por volver a Buenos Aires, porque por la primera vez que estuve fue tan magnífica… Hay una comunidad artística, política y musical tan fuerte y es una ciudad linda: estoy muy contenta de estar acá. Siempre amé a Buenos Aires desde lejos y cuando vine a dar recitales -no me acuerdo del año- fue muy importante porque las fotos que tomé aquí resultaron ser importantes para mis futuras muestras. y hay una arquitectura fantástica y las estatuas y los cementerios son hermosos.

-Sabemos que es lectora y admiradora de César Aira. ¿Qué es lo que le gusta de su obra?

-Cuando hablamos de César Ar…¿cómo se pronuncia su apellido? Perdón, ¡es uno de mis escritores favoritos, lo conozco, lo he abrazado, es un genio! Caesar, yo le digo Caesar (lo pronuncia en inglés, dice Císar). Todos deberían leerlo. Hice una reseña de su libro de relatos cortos El cerebro musical para The New York Times porque fue un privilegio poder hablar de su libro. Y él es tan simple; lo conozco y es una persona tan buena, graciosa y modesta. pero su cerebro…es como cubismo multiplicado por 20… Tiene un cerebro multidimensional y multifacético, y el lenguaje que sale de él a borbotones es exquisito y, a veces, muy gracioso. Sé que Roberto Bolaño lo amaba y que muchos de nuestros escritores han sido inspirados por él. Es magnífico.

Patti Smith, durante la conferencia
Patti Smith, durante la conferencia de prensa del martes

-¿Se escuchaba música en su casa?

-En mi familia nadie tocaba música. Mi padre amaba la música clásica y mi madre amaba el jazz, música como la de Benny Goodman, por ejemplo. Y, por supuesto, se estaba inventando el rock'n roll, era el comienzo de los años 50. Yo escuchaba rock pero también amaba la ópera. Escuchaba mucho a Puccini y Verdi, y después a Wagner, pero la ópera es mi segundo amor. Siempre hubo música, pero era una decafonía de música. Mi padre escuchaba Tchaikovsky y mi madre escuchaba Benny Goodman y todos escuchábamos Little Richard y Madame Butterfly, es decir, todo tipo de música.
-¿Qué la inspira a la hora de componer o de escribir?

– No soy muy analítica. Hago mi trabajo, y parte de mi trabajo puede ser una respuesta directa a otros trabajos o una respuesta a cosas que veo que son hermosas o equivocadas en el mundo. Una de las últimas cosas que hice fue escribir una pequeña canción honrando al Papa Francisco, porque ahí hay un hombre que me parece muy inspirador. No soy católica, no tengo ningún conocimiento particular del dogma de la Iglesia Católica, pero como hombre, líder espiritual, como pastor, es un buen pastor. Habla en contra de tantas cosas que están mal y de las que los líderes políticos tienen miedo de hablar… Escribió un carta de 20 páginas preocupado por el medioambiente, por la protección del planeta, de nuestros recursos naturales y ama a los niños. Lo veo y pienso: 'este hombre tiene más valentía y es más osado que la mayoría de nuestros políticos.' Ahí hay una fuente de inspiración.

-¿Cuál cree que fue el principal legado de la generación beat?

– Cuando uno habla de la beat generation, los tres que mejor conocí fueron Gregory Corso, William Burroughs y Allen Ginsberg. Cada uno nos dio algo precioso. Gregory Corso era el poeta de los poetas. Era un gran performer pero su poesía… amaba a los románticos; era un poeta muy moderno, protestó en contra de la bomba (atómica) con la poesía. Era un gran poeta pero incluso siendo un poeta moderno, era muy clásico. Él realmente era el poeta de los poetas, para la poesía en sí, para el estudio en sí. William Burroughs, por supuesto, era el más experimental de los tres, pero lo que realmente aprendí de él fue cómo comportarme como persona. Fue mi mentor, mi gran amigo, y cuando yo era joven siempre me hablaba de la importancia de mantener tu nombre limpio, de no comprometer tu trabajo, porque cuando uno hace eso por plata o fama nunca se puede recuperar. Si mantenés tu nombre limpio y fuerte, buenas cosas te van a pasar. Y si no ocurre durante tu vida, serás recordado por mantener tu integridad. Eso lo aprendí de William. Y Allen… Allen era un superhumano. Porque no solo fue un gran erudito en la obra de Blake, Whitman y un poeta prolífico y con tanta energía: también fue un gran activista. Y Allen fue quien nos dio el impulso para tomar las calles, para marchar, luchar, para desobedecer civilmente si era necesario, y también para protestar pacíficamente, pero ser activos. Aunque con William tenía una relación más cercana, a quien más extraño es a Allen Ginsberg porque yo creo que si estuviera vivo ahora tendría a las personas marchando, juntándose y protestando contra nuestro gobierno actual en Estados Unidos. Y sabría cómo movilizarse. Y no es para cambiar el tema, pero algo maravilloso está pasando en mi país ahora. Los jóvenes, con o sin alguien como Allen Ginsberg, con o sin la aprobación del gobierno, están levantándose, están luchando para que haya control de las armas, están luchando contra estas terribles armas que son legales en mi país. Es inspirador ver a nuestros jóvenes levantarse. Y eso es lo que Allen nos inculcó cuando éramos jóvenes: levantarnos, tomar una posición.

Guitarra en mano, durante la
Guitarra en mano, durante la conferencia de prensa

-¿Cómo es su relación con Bob Dylan?

-He tenido una relación larga con Bob Dylan. Cuando era joven escuchaba sus canciones, a los 15 años. Me inspiró siendo joven, ha sido una influencia para mí como escritora y en mis presentaciones y en cómo soy, y fue un gran honor cantar por él en los Nobel y por supuesto todos saben que fue muy difícil para mí porque estaba tan llena de emociones que me paralicé (se refiere a que olvidó la letra de un tema de Dylan). Créeme, no me pasa casi nunca porque soy una persona muy flexible. Si cometo un error, ok, sigo adelante. Pero quería que fuera perfecto para él, y no lo fue. Pero aprendí algo muy importante y es que todas las personas que conozco y me cuentan, están todos muy contentos de que no fuera perfecto porque mi error fue un reflejo de sus propios errores. Todos cometemos errores, y ¿qué aprendí? que no pasa nada. Que la gente perdona, que son compasivos. Y si yo puedo cometer un error y hacer que la gente sea feliz, cometeré mil errores. Sé que bob dylan estaba contento con la performance y me siento muy afortunada de haberlo representado y estoy segura de que en estos recitales la gente escuchará la canción. ¡Ojalá me acuerde de todas las letras!

 

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