Corrupción a la italiana: "1992", una miniserie en la que Argentina puede reflejarse

Licitaciones amañadas para favorecer amigos, sobreprecios en la obra pública que disimulan “retornos”, financiamiento ilegal de la política, diputados que venden su voto… y fiscales que un día patean el tablero

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El fiscal Antonio Di Pietro
El fiscal Antonio Di Pietro (Antonio Gerardi) con su equipo de investigadores, según la serie “1992”

El título de esta extraordinaria miniserie es 1992 o Mille novecento novantadue, es decir, el año en que estalló en Italia un mega escándalo de corrupción que fue llamado "Tangentopoli", "ciudad de la coima", por tangente (coima en italiano), como fue rebautizada Milán, la gran urbe industrial del norte de Italia que fue epicentro de esta investigación.

También se conoció este hecho como Mani pulite (manos limpias), por la iniciativa de un grupo de fiscales que no se detuvo hasta descabezar a la cúpula de los dos grandes partidos italianos que en toda la posguerra se distribuyeron el poder: la Democracia Cristiana (DC) y el Partido Socialista (PS).

Sugerencia para los canales de televisión abierta de Argentina: este es el momento ideal para adquirir esta serie, de la cual el canal de cable Europa Europa acaba de transmitir los diez episodios de la primera temporada. De visita en Argentina el mes pasado, Stefano Accorsi, protagonista de 1992 y también autor de la idea, contó a Infobae que la serie tendrá dos temporadas más: 1993 y 1994.

LEER MÁS: Entrevista con Stefano Accorsi 

La serie es la historia novelada, pero muy apegada a los hechos, del desarrollo de la mega-investigación por corrupción que dirigió el fiscal Antonio Di Pietro con un equipo de colegas. 1992 fue un año bisagra en la vida política italiana al salir a la luz la existencia de una inmensa red de corrupción que conectaba a políticos –principalmente, como se dijo, de los dos principales partidos, DC y PS- y empresarios.

El verdadero Di Pietro (der)
El verdadero Di Pietro (der) en la fiscalía de Milán con colegas y colaboradores

Esta primera temporada relata los acontecimientos que tuvieron lugar a lo largo de diez meses del año 1992, desde el primer arresto de un político por los jueces hasta que una acusación alcanza al entonces jefe de Gobierno, el emblemático Bettino Craxi. Este líder socialista era Presidente del Consejo de Ministros, en nombre de una coalición con los democristianos, desde 1983: batía el récord de duración de un gobierno.

La serie mezcla personajes reales de aquella historia con otros ficticios. Pero los seis personajes de ficción están todos inspirados en prototipos de aquel affaire –o de todos los escándalos de retornos en concesiones y licitaciones de Estado; nada que los argentinos no conozcamos-, a saber: un empresario involucrado en sobornos, un policía venal, una actriz mediocre dispuesta a todo para trepar, etcétera, mezclados con personajes reales como el propio Antonio Di Pietro y Giovanni Falcone, el fiscal antimafia asesinado el 23 de mayo de ese mismo año en Sicilia, y, aunque todavía no en primer plano, también Silvio Berlusconi, por entonces exitoso empresario que será uno de los principales beneficiarios del escándalo cuando, atomizados los dos grandes partidos involucrados en el mani pulite, él aparezca como la alternativa para salvar a la política desde afuera de la política… 

Miriam Leone y Stefano Accorsi
Miriam Leone y Stefano Accorsi en una escena de “1992”

Otro personaje real y uno de los principales en la serie es Marcello Dell'Utri (lo interpreta Fabrizio Contri), socio y mano derecha de Berlusconi, luego diputado por Forza Italia, pero que años después del mani pulite acabará él mismo investigado y condenado como contacto entre Berlusconi y la Cosa Nostra. Prófugo de la justicia, será arrestado en Beirut en 2014 y extraditado a Italia donde purga una pena de siete años.

Los periodistas esperan a Di
Los periodistas esperan a Di Pietro (Antonio Gerardi) a la salida de la Procuraduría de Milán

"El hecho de mezclar personajes reales y ficticios nos ha permitido ir más lejos que si sólo hubiésemos contado la historia", dijeron Alessandro Fabbri, Ludovica Rampoldi y Stefano Sardo, los tres jóvenes guionistas que adaptaron la idea de Accorsi, en el momento del estreno de la serie en Italia.

El protagonista central, Leonardo Notte, interpretado por el propio Stefano Accorsi, es un cuadro exitoso de Publitalia, la empresa creada en 1979 por Silvio Berlusconi para canalizar la publicidad del Grupo Mediaset. Notte es el primero en intuir la oportunidad que está creando Tangentópoli para el pase de Berlusconi a la política y para un partido totalmente nuevo –Forza Italia-, sin las "viejas caras" de la desprestigiada partidocracia italiana.

Leonardo Notte (Stefano Accorsi), el
Leonardo Notte (Stefano Accorsi), el publicitario que percibe el potencial político de Berlusconi ante la crisis de la vieja partidocracia

Otro personaje muy atractivo –en un elenco realmente impecable, dirigido por Giuseppe Gagliardi- es el de Pietro Bosco, interpretado por Guido Caprino, un ex militar que decide entrar al Parlamento con la Liga Norte, partido separatista de extrema derecha del norte de Italia. Bosco es un novato en política: su aprendizaje, de la mano de un viejo zorro democristiano, de lo que es la vida parlamentaria es uno de los grandes atractivos de 1992.

Pietro Bosco (Guido Caprino) debuta
Pietro Bosco (Guido Caprino) debuta en la Cámara, como diputado por la Liga Norte

1992 es un producto de Sky Atlantic, estrenado en Italia en 2014. Su trama atrapa tanto como la más imaginativa de las miniseries, pero todo -las intrigas, las traiciones, la investigación, los arrestos espectaculares, los suicidios ante la evidencia del escándalo, la ambición y el oportunismo- todo es tremendamente parecido a la realidad. "Los personajes son falsos, pero la investigación es verdadera", dicen los guionistas.

La complejidad de los personajes elude, por otra parte, el clivaje entre malos malísimos y buenos buenísimos, al estilo Hollywood.

Stefano Accorsi en el rol
Stefano Accorsi en el rol de un publicista que trabaja para Silvio Berlusconi

La serie, por ejemplo, tiene el mérito de no sacralizar a Di Pietro (protagonizado por Antonio Gerardi): muestra sus límites y contradicciones dentro de lo que, de todos modos, fue una odisea que le valió gran prestigio y lo catapultó a la política.

"Mi objetivo –dijo Stefano Accorsi, también en ocasión del estreno de 1992– era el de entrar en los pasillos del poder para echar una ojeada a aquello que uno puede imaginarse que sucedió, pero que jamás apareció en las páginas de los periódicos. 1992 fue un año crucial de nuestra historia. Aquel año se inició la Segunda República y, sobre todo, se desarrolló la primera gran investigación judicial sobre la relación corrupta entre el poder político y económico que provocó el hundimiento de los grandes partidos, el resurgimiento de la Liga Norte y el nacimiento del proyecto Forza Italia de Silvio Berlusconi. Si a ello le unimos las matanzas de la Cosa Nostra siciliana, nos damos cuenta de que aquel año en Italia sucedió de todo".

El mani pulite también contribuyó
El mani pulite también contribuyó al resurgimiento de la separatista Liga del Norte (Lega Nord)

En efecto, 1992 se inició con el arresto, in fraganti, el 17 de febrero, de Mario Chiesa, miembro del PS, en el preciso momento en que recibía en su despacho un soborno de 7 millones de liras, de manos del empresario Luca Magni. Era una trampa tendida por el fiscal Di Pietro en acuerdo con Magni, que así colaboró en una caída que arrastraría muchas más. El pago de ese día era la primera cuota de la "tangente" que pretendía el dirigente socialista por haber favorecido a Magni con una concesión pública para su empresa de limpieza.

Las confesiones de Chiesa permitieron destapar un modus operandi vigente desde la posguerra que involucraba a muchos y que llevaría a indagatoria –como mínimo- a unos 4.000 empresarios y políticos.

El propio premier Bettino Craxi acabó condenado a 27 años de prisión, pero eludió la cárcel saliendo de Italia en 1994. Encontró refugio en Túnez, donde falleció en el año 2000. Berlusconi, que curiosamente había sido muy amigo de Craxi y nunca renegó de ello, ganó las elecciones en marzo de 1994.

Altri tempi: Silvio Berlusconi y
Altri tempi: Silvio Berlusconi y Bettino Craxi

Ahora bien, estas prácticas turbias en el ejercicio de la función de Estado, cuya revelación conmocionó a Italia hace casi 25 años, siguen teniendo vigencia en la actualidad. La venalidad, el conflicto de intereses y los negociados entre políticos y empresarios a expensas de los dineros públicos todavía esperan los límites y controles adecuados a una república.

A casi un siglo de los hechos, los guionistas de la serie, todos jóvenes, hablan del "eterno retorno de lo idéntico", en referencia a que nada parece haber cambiado mucho en materia de corrupción y de colusión entre interés privado y público. De hecho, el video de promoción de la serie dice: "1992, el año en que todo cambió para que nada cambiase", parafraseando a Giuseppe di Lampedusa, el autor de El Gatopardo.

Silvio Berlusconi fue dos veces
Silvio Berlusconi fue dos veces Premier de Italia

La moraleja, entonces, sería que la política no se regenera necesariamente desde "afuera" o, dicho de otro modo, que no es impoluto todo lo que viene de afuera de la política, como lo demostró la posterior trayectoria de Berlusconi quien, recordemos, gracias al mani pulite llegó a la más alta magistratura de su país en más de una ocasión.

Tráiler de la serie