Fisioterapeuta de la selección Colombia reveló las diferencias en el entrenamiento entre futbolistas hombres y mujeres

Laura Táutiva reveló la falla silenciosa que ha afectado el rendimiento de los jugadores del país

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Laura Tautiva, fisioterapeuta de la Federación Colombiana de Fútbol, expone en esta primera parte del diálogo que no trabajan bajo lesiones, sino para la prevención de lesiones

La mayor irresponsabilidad de los futbolistas colombianos, tanto hombres como mujeres, está fuera de la cancha. Según la fisioterapeuta de la selección femenina sub-20 de Colombia, Laura Táutiva, el principal problema radica en la falta de autocuidado tras los entrenamientos: no hay una cultura sólida de recuperación, descanso y disciplina integral.

En diálogo con Infobae Colombia, la experta advirtió que “no es solo estar concentrados”, sino que el verdadero rendimiento se construye en lo que el jugador hace después de entrenar.

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Frente a este panorama, la Federación Colombiana de Fútbol ya trabaja en procesos educativos e interdisciplinarios para cambiar esa mentalidad desde las bases.

Táutiva es clara al señalar que el llamado “entrenamiento invisible” sigue siendo una deuda en el país. “Creo que en Colombia nos falta más culturalmente cuidarnos más. Entonces, por ejemplo, terminaron el entrenamiento. ¿Y qué es lo que debo comer? ¿Cómo debo descansar? El sueño que es vital para que los procesos de recuperación ocurran”, explicó. Para la profesional, el problema no es menor: una mala recuperación puede desencadenar lesiones recurrentes que afectan directamente el rendimiento y la continuidad de los futbolistas.

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En su experiencia ha visto casos preocupantes. “He tenido jugadoras que se recuperan solas. O no, es que mi mamá me dijo, la amiga me dijo. Todo eso de pronto puede afectar en su proceso de rendimiento”, relató. Y añadió una advertencia clave: “Si tuvieron una lesión muscular previa y no la trataron bien, entonces, esta va a volver a reaparecer y las va a sacar del juego”.

Para Táutiva, la raíz del problema es educativa. “Creería que sí, más autocuidado y mirar cuáles son las claves de un deportista de alto rendimiento”, afirmó, subrayando que el fútbol no puede limitarse únicamente a las horas de práctica en cancha.

“El fútbol no son solamente las horas de entrenamiento, sino todo lo posterior que uno hace para recuperar su cuerpo”.

Diferencias entre hombres y mujeres: manejo distinto, mismo reto

Aunque la problemática del autocuidado es transversal, Táutiva reconoce que existen diferencias en el manejo entre hombres y mujeres. “Es distinto. Varía dependiendo la edad y si es hombre o mujer. En el caso de las mujeres, debemos tener en cuenta su ciclo menstrual. Se sube o baja carga acorde a su ciclo menstrual”, explicó.

Sin embargo, la fisioterapeuta enfatizó que no se trata de una brecha, sino de enfoques diferenciados. “No diría que hay brechas entre fútbol masculino y femenino, pero sí se manejan de forma diferente”, señaló. En el caso del fútbol femenino, que atraviesa un momento de crecimiento, la apuesta es aún más fuerte en términos educativos. “Ahorita el fútbol femenino está en auge, entonces estamos implementando educación para que cuando no estén acá también se cuiden, también aprendan y empiecen a aplicarlo en su vida cotidiana”.

Esa formación, insistió, es clave para construir carreras más largas y sostenibles. “Debemos apostar por esa educación. No es solo estar acá concentrados. Debemos enfocarnos en crear deportistas integrales. Podemos ser potencia si seguimos trabajando de esta manera”.

De tratar lesiones a prevenirlas: el nuevo enfoque

La fisioterapia deportiva ha cambiado su paradigma y la selección Colombia no es ajena a ello. Táutiva explicó que hoy el enfoque principal ya no es reaccionar a las lesiones, sino evitarlas. “Desde la fisioterapia deportiva ya no trabajamos sobre lesiones sino sobre prevención. Hay lesiones que se pueden evitar y otras que no”.

Entre las más comunes están las musculares. “Nosotros estamos implementando todos los trabajos interdisciplinarios para que estas no ocurran”, detalló. Este trabajo incluye preparación física, seguimiento médico, nutrición y hábitos de descanso.

No obstante, hay situaciones inevitables. “Los traumatismos son las segundas que más ocurren y no las podemos evitar. Son las que más sacan a los jugadores de los microciclos y de las competencias”, explicó. Aun así, el objetivo es minimizar su impacto: “Trabajamos para que cuando haya situaciones de partidos no los saquen de la cancha. Trabajamos en prevención para que esto no ocurra”.

Educación y cultura: la clave del cambio en la FCF

El mensaje de Táutiva es contundente: el talento colombiano no está en duda, pero sí la disciplina fuera del campo. Por eso, la Federación Colombiana de Fútbol ha comenzado a implementar procesos educativos desde las categorías inferiores.

“Creo que la educación es como el principal factor que debemos hacer desde las categorías inferiores para que ellos vayan generando esos hábitos de vida”, aseguró. La idea es que los jugadores entiendan desde jóvenes que el alto rendimiento exige compromiso total.

Además, comparó la exigencia del fútbol con otros deportes. “Si vemos otros deportes que no son el fútbol, ellos entrenan muchas más horas, dedican más tiempo a gimnasio, a recuperación y demás”, dijo, y dejó claro que el margen de mejora es amplio.

Laura Tautiva, fisioterapeuta de la Federación Colombiana de Fútbol, habla sobre la preparación de los futbolistas colombianos - crédito Federación Colombiana de Fútbol
Laura Tautiva, fisioterapeuta de la Federación Colombiana de Fútbol, habla sobre la preparación de los futbolistas colombianos - crédito Federación Colombiana de Fútbol

Finalmente, recordó que el deporte de élite implica sacrificios inevitables. “El deporte de alto rendimiento siempre va a exponer al cuerpo a límites que uno realmente no quisiera”, concluyó.

En ese contexto, el reto del fútbol colombiano no solo pasa por formar mejores jugadores, sino atletas más conscientes. La falta de autocuidado ya fue identificada como una debilidad estructural; ahora, el desafío es convertirla en una fortaleza.

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