Regiotram del Norte: Gobierno nacional deja abierta la inclusión de Bogotá, pero las demandas de la ciudad amenazan con retrasar el cronograma

La revisión de retos en infraestructura elevada, cruces estratégicos y sincronía tarifaria marcarán el rumbo de la infraestructura que puede transformar la región

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Las mesas técnicas entre el Ministerio, la Alcaldía y la Gobernación buscarán ajustes para garantizar la sostenibilidad y viabilidad del Regiotram del Norte en Bogotá - crédito Carlos Fernando Galán/X

El futuro del Regiotram del Norte, uno de los proyectos ferroviarios más ambiciosos para la movilidad en Bogotá y Cundinamarca, se definió en parte tras la reunión sostenida el 5 de mayo de 2026 entre la ministra de Transporte María Fernanda Rojas, el gobernador de Cundinamarca Jorge Emilio Rey y el alcalde de Bogotá Carlos Fernando Galán.

El encuentro, convocado tras la expedición del Conpes 4190 que excluyó a la capital del esquema de cofinanciación, tuvo como eje central la participación de Bogotá en el desarrollo de la obra, los compromisos financieros y las condiciones para garantizar que el proyecto beneficie integralmente a la ciudad y la región.

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Compromiso institucional y escenario financiero

Durante la reunión, la ministra Rojas reiteró la voluntad del Gobierno nacional de mantener abierto el proyecto para la incorporación de Bogotá, subrayando que la capital sigue siendo uno de los principales beneficiarios, con cerca del 40% de la inversión y 11 de las 17 estaciones proyectadas dentro del distrito.

El esquema financiero vigente, tras la reconfiguración del Conpes, contempla una inversión total de 17,36 billones de pesos (precios constantes de 2024), de los cuales la Nación aporta 14,17 billones y la Gobernación de Cundinamarca junto a la Empresa Férrea Regional, 3,19 billones (18,4%).

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La inclusión de Bogotá en el megaproyecto ferroviario depende de acuerdos sobre impacto urbano, conexión y eficiencia que transformarán la movilidad regional - crédito Ministerio de Transporte
La inclusión de Bogotá en el megaproyecto ferroviario depende de acuerdos sobre impacto urbano, conexión y eficiencia que transformarán la movilidad regional - crédito Ministerio de Transporte

El calendario oficial sigue proyectando la apertura de la licitación para julio de 2026, meta que tanto el Ministerio de Transporte como la Gobernación insisten en mantener, independientemente de la situación financiera de Bogotá. Sin embargo, la posibilidad de que la capital aporte los 2,3 billones de pesos comprometidos en vigencias futuras sigue sobre la mesa, condicionada a la resolución de una serie de aspectos técnicos y de integración que la Alcaldía considera esenciales para su participación efectiva.

Las demandas de Bogotá y los puntos críticos

El alcalde Carlos Fernando Galán ratificó el apoyo de Bogotá al Regiotram, pero insistió en que “la ciudad quiere que se haga el proyecto, pero bien hecho”. Galán precisó que existen tres ejes problemáticos que deben resolverse antes de formalizar el aporte financiero del distrito:

1. Impacto urbano de las estructuras elevadas: el tramo bogotano del Regiotram contempla cerca de 24 kilómetros dentro de la ciudad, de los cuales seis serán elevados, con estructuras a siete metros de altura y columnas dobles, diferentes a las del Metro de Bogotá. Galán advirtió que estos viaductos pueden generar barreras urbanas y dificultades de conectividad peatonal y vehicular si no se mitiga su impacto en el entorno.

2. Intersecciones no resueltas: el diseño actual omite varias intersecciones clave, especialmente al norte de la calle 200, en zonas de expansión urbana como Lagos de Torca. La Alcaldía subraya que no están contemplados suficientes pasos peatonales, ciclorrutas ni soluciones integrales en los puentes vehiculares, lo que podría comprometer la movilidad de miles de futuros habitantes y usuarios.

3. Integración con el sistema de transporte de Bogotá: Galán enfatizó la necesidad de garantizar la integración física, operativa y tarifaria entre el Regiotram, TransMilenio y el Metro. Actualmente, las estaciones y la coordinación tarifaria no están resueltas, lo que podría dificultar la transferencia eficiente de usuarios entre los distintos modos de transporte.

El alcalde Galán destacó los resultados, pero afirmó que no se bajará la guardia y se seguirán combatiendo las estructuras criminales que hacen de las suyas en Bogotá - crédito Alcaldía Mayor de Bogotá
Bogotá condiciona su aporte de 2,3 billones de pesos a soluciones en integración, impacto urbano y pasos peatonales del Regiotram - crédito Alcaldía Mayor de Bogotá

¿Qué pasará con Bogotá en el proyecto?

La alcaldía mantiene su disposición a aportar los 2,3 billones de pesos, siempre y cuando se ajusten estos aspectos y se garantice que el Regiotram no solo cruce Bogotá, sino que se integre de manera armónica con la ciudad y su sistema de transporte. Para ello, se acordó la instalación inmediata de mesas técnicas de alto nivel entre el ministerio, la gobernación y la alcaldía, con el fin de revisar y acordar soluciones a los tres ejes señalados.

Si estos temas no se resuelven, la alcaldía advierte que el proyecto podría enfrentar dificultades de operación, pérdida de eficiencia en la movilidad y eventuales impactos negativos sobre la conectividad urbana. Por el contrario, si se alcanza un acuerdo, Bogotá formalizará su aporte y se sumará al convenio, permitiendo potenciar el alcance y la sostenibilidad del proyecto.

Impacto en el calendario y obras del Regiotram

El cronograma oficial —que prevé licitación en julio de 2026 y entrada en operación en 2034— podría verse afectado si las mesas técnicas no logran un consenso en el corto plazo. La integración de Bogotá es clave tanto por el volumen de inversión como por la necesidad de ajustar los diseños, lo que podría requerir revisiones adicionales en los estudios de factibilidad y eventuales modificaciones de ingeniería.

La ministra de Transporte subrayó que el Gobierno nacional no cerrará la puerta a la capital y reiteró que el compromiso es avanzar en el proyecto sin dilaciones, aunque reconoció la importancia de abordar las inquietudes de Bogotá para optimizar la obra y garantizar su viabilidad a largo plazo.

El Regiotram del Norte contará con 17 estaciones, diez de ellas ubicadas en áreas urbanas de Bogotá, y se espera entre en operación en 2034 - crédito Gobernación de Cundinamarca
El Regiotram del Norte contará con 17 estaciones, diez de ellas ubicadas en áreas urbanas de Bogotá, y se espera entre en operación en 2034 - crédito Gobernación de Cundinamarca

Un proyecto en construcción política y técnica

El futuro del Regiotram del Norte depende ahora de la capacidad de los actores institucionales para concertar soluciones en materia de impacto urbano, integración y conectividad. La alcaldía de Galán plantea que solo un proyecto ajustado a las necesidades reales de Bogotá y su área metropolitana permitirá transformar la movilidad regional sin sacrificar la calidad de vida ni la eficiencia del sistema de transporte público.

Mientras tanto, la ciudadanía y los sectores técnicos permanecerán atentos a los avances de las mesas de trabajo y a las decisiones que definirán si Bogotá será finalmente socia plena en el Regiotram, aportando recursos y recibiendo una infraestructura moderna, integrada y pensada para el futuro de la región.

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