Francia Márquez aseguró que fue discriminada durante su gestión como vicepresidenta de Colombia: “Es un Estado racista”

La dirigente relató a ‘The Guardian’ los obstáculos que enfrenta por su origen étnico, las críticas de funcionarios y las dificultades para ejercer liderazgo en el gobierno de Gustavo Petro

Guardar
 En diálogo con The Guardian, la líder política detalló el impacto de la discriminación en su labor oficial y la falta de apoyo institucional para cumplir sus objetivos - crédito Colprensa
En diálogo con The Guardian, la líder política detalló el impacto de la discriminación en su labor oficial y la falta de apoyo institucional para cumplir sus objetivos - crédito Colprensa

Francia Márquez, vicepresidenta de Colombia, señaló que ha enfrentado una estrategia racista que le impidió ejercer roles de liderazgo dentro y fuera del Gobierno colombiano, una experiencia que, según relató a The Guardian, comparten otras vicepresidentas de origen afro en América.

Márquez aseguró en entrevista con The Guardian que, a pesar de haber alcanzado la segunda magistratura del país, las barreras estructurales y sociales condicionaron su paso por el poder.

“Ninguna de las tres pudimos asumir roles de liderazgo en nuestros gobiernos. Al contrario, nos lo impidieron”, afirmó Márquez, comparando su experiencia con la de Kamala Harris, en Estados Unidos, y Epsy Campbell Barr, en Costa Rica.

Francia Márquez aseguró que su experiencia con la de Kamala Harris en Estados Unidos y Epsy Campbell Barr en Costa Rica - crédito Luisa Gonzalez/REUTERS
Francia Márquez aseguró que su experiencia con la de Kamala Harris en Estados Unidos y Epsy Campbell Barr en Costa Rica - crédito Luisa Gonzalez/REUTERS

La funcionaria explicó que esa “estrategia racista” no distingue entre gobiernos de derecha o izquierda. “Se trata de una estrategia racista, y da igual si el gobierno es de derecha o de izquierda; ha sucedido”, sostuvo.

Márquez relató que la discriminación se manifestó en distintos ámbitos. Durante los últimos cuatro años, denunció haber recibido ataques desde la prensa y las redes sociales, así como desde sectores dentro del propio gobierno. “El Estado colombiano es un Estado racista”, declaró a The Guardian.

Entre los episodios que describió, la funcionaria mencionó caricaturas que la retrataban como King Kong y un “escrutinio sin precedentes” sobre los gastos de viaje de la vicepresidencia.

Destacó que fue criticada por el uso de un helicóptero para desplazarse a una residencia privada en Cali, medida que, según explicó, respondió a criterios de seguridad. Los cuestionamientos incluyeron comentarios de un senador de derecha sobre viajes a África para promover exportaciones, a los que la prensa local calificó de “safari”.

La vicepresidenta sostuvo que el racismo también provino de funcionarios con los que trabajó. Cambió la composición del equipo en la vicepresidencia y detectó comentarios hacia los colaboradores afrodescendientes, a quienes, según su testimonio, se les decía que solo estaban allí gracias a su presencia. “No merecen estar aquí, y eso es doloroso”, expresó Márquez.

Francia Márquez destacó que fue criticada por el uso de un helicóptero para desplazarse a una residencia privada en Cali - crédito Luisa Gonzalez/REUTERS
Francia Márquez destacó que fue criticada por el uso de un helicóptero para desplazarse a una residencia privada en Cali - crédito Luisa Gonzalez/REUTERS

En sus declaraciones a The Guardian, la vicepresidenta recordó otros incidentes, como ataques en línea. Un juez absolvió a un usuario que la llamó “primate” en la red social X, bajo el argumento de que no se había probado la intención de incitar a la violencia. Márquez decidió apelar esta sentencia.

Recorrido político

El recorrido de Márquez en la política nacional comenzó tras años de activismo. Nació en la comunidad minera afrodescendiente de Yolombó, en Cauca, una región marcada por el conflicto armado. Desde los 13 años participó en la defensa de su territorio ante la amenaza de una represa.

En 2014 encabezó la Marcha de los Turbantes, una caminata de 560 kilómetros con 80 mujeres negras para exigir el fin de la minería ilegal. En 2018 recibió el premio medioambiental Goldman por su labor y, tras presentarse sin éxito al Congreso, obtuvo 783.000 votos en las primarias presidenciales, quedando en segundo lugar detrás de Petro, quien la convocó a integrar su fórmula.

Uno de los principales proyectos impulsados por la vicepresidenta fue el Ministerio de Igualdad, creado durante la administración de Petro. Márquez relató a The Guardian que dedicó dos años a estructurar el ministerio, enfrentando falta de recursos y obstáculos administrativos.

Sobre su futuro político, Márquez aseguró a The Guardian que no buscará la presidencia. Explicó que tomó esta decisión por una promesa personal y porque considera que no cumplió las expectativas. No obstante, atribuyó las limitaciones en su gestión a factores estructurales y discriminatorios.

“Lamentablemente, mi liderazgo como mujer negra se convirtió en una amenaza para muchos, y me impidieron hacer más… Escuché a gente decir: ‘Si empoderan a Francia Márquez, terminará siendo presidenta’. Ese miedo fue lo que provocó que no me dieran las herramientas que necesitaba para lograr mis objetivos”, señaló en la entrevista.

- crédito Andrés Castilla/Vicepresidencia
Sobre su futuro político, Francia Márquez aseguró a The Guardian que no buscará la presidencia - crédito Andrés Castilla/Vicepresidencia

A pesar de las dificultades, Márquez resaltó que logró resultados en temas puntuales, como la promoción de exportaciones colombianas a países africanos.

Destacó el valor simbólico de su paso por la vicepresidencia: “Dentro de unos meses, en este pasillo, habrá una foto de un rostro que no es el que se suele ver en estas instituciones, y eso me llena de orgullo porque nosotros —los negros, los indígenas, los campesinos y los pobres— hemos construido esta nación”.

Finalmente, la vicepresidenta dejó un mensaje para las futuras generaciones: “Por eso valió la pena, al igual que valió la pena que mis antepasados lucharan para que hoy yo no tenga cadenas… Mi invitación es para que otras mujeres se atrevan a ocupar estos espacios”.