El banquero Gabriel Gilinski habría invertido más de $2 mil millones en la campaña de Vicky Dávila: la periodista regresó a trabajar en Semana

La campaña de recolección de firmas para la candidatura presidencial de la exdirectora de ese medio de comunicación recibió $2.100 millones de Gabriel Gilinski y del grupo editorial Semana, según reportes oficiales entregados al Consejo Nacional Electoral

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Vicky Dávila y Gabriel Gilinski - crédito Catalina Olaya/Colprensa/@cielo_rusinque/X
La mayor parte de los fondos utilizados por Vicky Dávila para avalar su aspiración presidencial por firmas fueron aportados por Gabriel Gilinski y por Publicaciones Semana, empresa que agrupa varios medios de comunicación - crédito Catalina Olaya/Colprensa/@cielo_rusinque/X

Publicaciones Semana y Gabriel Gilinski aportaron $2.100 millones a la campaña de recolección de firmas de Vicky Dávila, exdirectora de ese medio de comunicación, según reveló una investigación de La Silla Vacía.

La mayor parte de estos recursos provinieron directamente del empresario, quien canalizó los fondos a través de su firma GGKB Investments y del grupo editorial propietario de la revista Semana.

La investigación indica que el 88% de la financiación de la campaña de firmas de Dávila provino de una sola fuente.

La candidata presidencial, Vicky Dávila advirtió sobre posibles movilizaciones sociales si el mandatario desconoce los resultados de las elecciones - crédito Lina Gasca/Colprensa
Vicky Dávila regresó a Semana luego de su participación en la Gran Consulta por Colombia - crédito Lina Gasca/Colprensa

De acuerdo con los reportes entregados al Consejo Nacional Electoral (CNE), revelado por el citado medio, la candidata destinó $2.378 millones a la recolección de firmas para avalar su aspiración presidencial, de los cuales $1.400 millones fueron aportados por GGKB Investments, una empresa controlada por Gabriel Gilinski desde Miami.

Otros $700 millones provinieron de Publicaciones Semana, el grupo editorial que agrupa a Semana, Jet Set y Dinero.

Durante el proceso de lanzamiento de su candidatura, Vicky Dávila afirmó públicamente que no era subordinada de Gilinski y que, si recibía apoyo financiero del empresario, los aportes tendrían un límite.

En declaraciones a La FM Dávila indicó: “Si en un momento dado yo le pido algún aporte a Gabriel Gilinski, que además los aportes van a tener un límite, esto no es pues que a mí me van a dar 1000, 3000, 15.000 millones (…)”.

La Silla Vacía también reportó que Publicaciones Semana se involucró financieramente en política electoral al aportar directamente a la campaña de firmas, lo que representa un movimiento inusual para un medio de comunicación.

La candidata utilizó estos fondos, según el citado medio, para contratar a la empresa Umbral Asesoría y Consultoría, que recibió más de $1.000 millones para gestionar la recolección de firmas a nombre del movimiento Valientes.

El grupo Gilinski ha tenido un papel central en el respaldo financiero, según los documentos revisados por La Silla Vacía. Gabriel Gilinski es hijo de Jaime Gilinski Bacal, identificado por la revista Forbes como el hombre más rico de Colombia desde 2026.

Grupo Nutresa adquirió Mimos por $50.000 millones y formalizó su intención de compra ante la Superintendencia de Industria y Comercio - crédito @cielo_rusinque/X
Gabriel Gilinski es hijo de Jaime Gilinski Bacal, identificado por la revista Forbes como el hombre más rico de Colombia desde 2026 - crédito @cielo_rusinque/X

El movimiento Valientes, liderado por Dávila, no se financió exclusivamente con recursos de Gilinski y Semana. Entre las donaciones destacaron los $50 millones entregados por Lisandro Junco, exdirector de la Dian, y $47 millones aportados por el empresario textilero Julio Cesar Spataro. Sin embargo, La Silla Vacía subrayó que la magnitud de los aportes de Gilinski y Publicaciones Semana superó por mucho a las demás contribuciones.

En el recorrido por el país para recolectar las firmas, Dávila aseguró haber entregado al CNE más de 1,3 millones, el doble de lo exigido legalmente. La candidata comunicó: “Este gran paso no es mío. Es de cada uno de ustedes que firmó, que compartió, que se unió. Porque somos un movimiento ciudadano, nacido del clamor de la gente. No de partidos, ni de élites”.

Parte de los recursos de Gilinski y Semana fueron destinados a publicidad digital y audiovisual. Según los informes citados por La Silla Vacía, cerca de $250 millones se invirtieron en Facebook, mientras que otra porción significativa se dirigió a Caracol Televisión, RCN, Google y Twitter. El alquiler de equipos de producción y logística para eventos de campaña demandó $124 millones, contratados con la empresa Central Promotora de Medios.

Tras la entrega de firmas, Dávila participó en la consulta presidencial de la centroderecha, en la que alcanzó 238.000 votos y ocupó la quinta posición. La Silla Vacía detalló que, para esa segunda campaña, el gasto ascendió a $2.000 millones, financiados en esta ocasión mediante un préstamo del banco GDB Sudameris, perteneciente al grupo Gilinski. Dávila anunció que planea cubrir ese préstamo con los recursos de reposición de votos obtenidos.

Vicky Dávila advirtió que un gobierno de Iván Cepeda representa una amenaza significativa para Colombia, según sus declaraciones públicas - crédito Lina Gasca/Colprensa
Tras la entrega de firmas, Dávila participó en la consulta presidencial de la centroderecha, en la que alcanzó 238.000 votos y ocupó la quinta posición - crédito Lina Gasca/Colprensa

Ni Vicky Dávila ni Gabriel Gilinski respondieron a las preguntas enviadas por La Silla Vacía sobre la naturaleza y alcance de los aportes económicos. La periodista dejó la dirección de Semana en noviembre de 2024, tras lo cual recibió la portada del medio para oficializar su aspiración presidencial. En ese momento, Gilinski señaló que la dirección de un medio y la candidatura eran roles incompatibles.

Luego de su paso por la consulta, se conoció a través del Reporte Coronell que Dávila regresó a Semana, medio donde ya se desempeña nuevamente. Su reingreso se produjo tras mantener conversaciones privadas en las que aseguró necesitar un empleo.