Cuatro primos viajaron a Rusia para trabajar como albañiles y terminaron convertidos en mercenarios contra Ucrania: hay dos muertos, un herido y un desaparecido

Las autoridades y allegados desconocen el destino de los hombres, quienes informaron su última ubicación en una base militar antes de ser enviados a una región afectada por enfrentamientos armados

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La propuesta laboral en Rusia cambió de forma inesperada, y los colombianos fueron enviados a una base militar sin explicación clara - crédito Dmitry Yagodkin/Europa Press
La propuesta laboral en Rusia cambió de forma inesperada, y los colombianos fueron enviados a una base militar sin explicación clara - crédito Dmitry Yagodkin/Europa Press

La familia de cuatro colombianos vive entre la preocupación y la incertidumbre por la desaparición de sus seres queridos, quienes partieron desde Bogotá rumbo a Rusia con la promesa de un empleo, pero terminaron envueltos en la invasión rusa contra Ucrania.

El último contacto con ellos ocurrió el 28 de diciembre de 2025, cuando informaron a sus familiares que debían trasladarse desde una base militar rusa hacia una zona de conflicto.

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La historia involucra a Manuel María Mendoza García, de 51 años; Alfonso Manuel Mendoza García, de 49; Pablo Guillermo Vides García, de 42; y Darío Miguel Vides García, de 52.

Todos son primos y habían salido juntos el 10 de noviembre del año pasado, haciendo escalas en París y Estambul antes de llegar a Moscú. Su paradero es desconocido desde el día de la última llamada con su familia en Colombia.

Rusia condena a 9 años de prisión a colombiano que combatía como mercenario en Ucrania - crédito Jan Woitas/Europa Press/Juan Moreno/ Europa Press
Cuatro colombianos desaparecieron tras llegar a Rusia para trabajar y terminar reclutados como soldados en la guerra con Ucrania - crédito Jan Woitas/Europa Press/Juan Moreno/ Europa Press

Último rastro

El domingo 28 de diciembre fue la fecha clave. Ese día, Luz Mendoza García recibió la última llamada de sus hermanos y primos, quienes le comunicaron que serían llevados al llamado “área”, una zona cercana al frente de combate.

“Ese día mi hermano me dijo que esa podía ser la última llamada. Yo le dije que no dijera eso, que era como despedirse. Él me respondió que se iba a cuidar, que sabía que se habían equivocado, pero que ya no podían hacer nada”, recordó Luz para El Heraldo.

Inicialmente, la oferta laboral que recibieron prometía trabajos de albañilería y oficios varios. Sin embargo, al llegar a Rusia, la realidad fue muy distinta. “Ellos se fueron con una promesa de trabajo. Les dijeron que iban a trabajar en oficios varios, en construcción y otras labores, pero cuando llegaron allá los enfrentaron a la realidad y los mandaron al frente de guerra”, relató su familiar para el diario mencionado.

Los contratos que firmaron, según las copias que enviaron a su familia, solo mencionaban “oficios varios” y no hacían referencia alguna a participación en combate. Luz destacó: “Ellos me mandaron copia del contrato y decía oficios varios, no decía nada de guerra ni de combate”.

El 28 de diciembre de 2025, los colombianos informaron desde una base militar su traslado a un enclave en la zona de conflicto armado - crédito Redes sociales
El 28 de diciembre de 2025, los colombianos informaron desde una base militar su traslado a un enclave en la zona de conflicto armado - crédito Redes sociales

Durante varias semanas, los familiares mantuvieron comunicación constante mediante videollamadas y mensajes por Telegram, pues en Rusia aplicaciones como Whatsapp presentan restricciones. El contacto se interrumpió abruptamente el mismo día en que los hombres fueron enviados al área de conflicto, sumiendo a la familia en una búsqueda desesperada de noticias.

Meses después de la desaparición, Luz Mendoza recibió información de organizaciones humanitarias y redes de apoyo a familiares de combatientes. Le comunicaron que dos de sus parientes habían muerto en combate, uno permanecía desaparecido y el cuarto estaba hospitalizado en Rusia tras resultar herido, al parecer, en un ataque con drones explosivos. “Me confirmaron que dos de mis familiares murieron, que uno está desaparecido y que el otro está hospitalizado. Es una situación muy dura para nosotros”, reconoció la mujer a El Heraldo.

Hasta ahora, la familia no ha recibido confirmación oficial de las autoridades colombianas o extranjeras. Han enviado cartas y correos electrónicos a la Cancillería, la embajada de Rusia en Colombia y la de Ucrania en Polonia, sin obtener respuesta.

El hermetismo ruso y las limitaciones de comunicación digital en ese país agravan la situación. “Allá no funciona Whatsapp y nos estábamos comunicando, especialmente con mis hermanos, a través de Telegram”, comentó Luz al diario regional Zona Cero.

Desde el último contacto, no se ha tenido noticia del paradero de los cuatro colombianos implicados en la guerra Rusia - Ucrania - crédito Europa Press
Desde el último contacto, no se ha tenido noticia del paradero de los cuatro colombianos implicados en la guerra Rusia - Ucrania - crédito Europa Press

La familia sospecha que sus parientes fueron engañados con falsas promesas laborales. Luz relató que la oferta les llegó por Telegram y que, según les aseguraron, no serían enviados al frente de batalla sino a labores logísticas y de cuidado. “Supuestamente iban a llegar a un centro de entrenamiento, pero estando en Rusia se vieron de frente con la realidad que debían estar en la primera línea de batalla. Prácticamente se los llevaron engañados”, narró al medio mencionado.

La madre de los hermanos desaparecidos aún desconoce la magnitud de la tragedia. Luz confesó: “A mi mamá no le he dicho nada todavía. Ella cree que yo estoy haciendo todo lo posible para traer a su hijo de regreso”.