Estos son los cinco alimentos que se asocian con un mayor riesgo de enfermedades y sobrepeso

Se recomienda reemplazarlos por frutas y verduras para mantener una dieta equilibrada y salud óptima

Guardar
Sustituir ultraprocesados por alimentos frescos
Sustituir ultraprocesados por alimentos frescos puede ayudar a prevenir la obesidad y sus complicaciones asociadas - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

El crecimiento de la epidemia de obesidad en las sociedades industrializadas se asocia de manera directa con el aumento del consumo de alimentos ultraprocesados.

Así lo advirtió un estudio encabezado por la doctora Leigh A. Frame, investigadora de la Universidad George Washington, que puso el foco en cómo estos productos desplazan a las opciones frescas y naturales en la dieta diaria.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

El informe señala que el impacto no se limita al aumento del peso corporal. Existen consecuencias más amplias, como el incremento de casos de diabetes tipo 2 y complicaciones cardiovasculares.

Los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respaldan esta tendencia: el 39% de los adultos en el mundo presenta sobrepeso, un fenómeno que se agrava con la expansión de la comida ultraprocesada.

La falta de frutas, vegetales
La falta de frutas, vegetales y legumbres en la alimentación diaria debilita la salud digestiva y metabólica - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frame y su equipo destacan una relación preocupante entre el consumo de estos productos y la disminución de legumbres, vegetales y frutas frescas. Las deficiencias en la ingesta de fibras alimentarias se traducen en problemas de digestión y en un mayor consumo de aditivos industriales, como los emulsificantes y las gelatinas, que pueden afectar la salud metabólica.

Un aspecto central del estudio es el papel de los emulsificantes. Estas sustancias, presentes en una amplia variedad de productos ultraprocesados, alteran el equilibrio del microbioma intestinal. Frame advierte que pueden provocar un aumento de la glucosa en sangre en ayunas, hiperfagia (apetito descontrolado) y el desarrollo de esteatosis hepática o hígado graso.

El exceso de ultraprocesados también se relaciona con marcadores bioquímicos de inflamación y colesterol elevados. El consumo habitual de estos productos promueve patrones de alimentación compulsiva y dificulta el control del peso a largo plazo.

El consumo habitual de papas
El consumo habitual de papas fritas incrementa el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio subraya la importancia de la fibra alimentaria, presente en vegetales, frutas y legumbres, para mantener una digestión saludable y prevenir la ganancia de peso. La falta de estos alimentos en la dieta diaria incrementa la vulnerabilidad a enfermedades metabólicas y cardiovasculares.

Un punto clave del informe es la facilidad y bajo costo de los ultraprocesados, lo que favorece su inclusión diaria en la dieta. Según Frame, esta accesibilidad contribuye a que “la epidemia de obesidad continúe expandiéndose en países industrializados”.

El estudio de Frame identifica cinco productos cuya ingesta frecuente representa un riesgo significativo para la salud.

Al encabezar la lista, las papas fritas concentran más de 500 kilocalorías por ración y hasta un 30% de grasa. El Departamento de Nutrición de Harvard recomienda limitar su consumo a seis piezas por comida, aunque señala que pocos cumplen este consejo.

Las bebidas azucaradas están directamente
Las bebidas azucaradas están directamente asociadas con el desarrollo de hígado graso y diabetes tipo 2 - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

En segundo lugar, las bebidas azucaradas (como gaseosas y jugos industriales) se vinculan con el desarrollo de hígado graso. La lista de daños asociados incluye hiperactividad, mayor riesgo de infarto, diabetes, hipertensión, debilidad muscular y hasta algunos tipos de cáncer.

La tercera categoría está ocupada por las carnes rojas y procesadas. Desde 2015, la OMS las considera “probablemente cancerígenas”; además, su elevado contenido en grasas saturadas y calorías las convierte en factores de riesgo para la obesidad. El salchichón, por ejemplo, alcanza las 454 kilocalorías por cada 100 gramos.

Las harinas refinadas, como las presentes en el pan blanco, pan de molde y panes para hamburguesa, constituyen el cuarto grupo crítico. A pesar de que suelen asociarse con la tradición, estos productos pierden la fibra y los nutrientes del grano completo, lo que eleva el índice glucémico y facilita la ganancia de peso.

Los postres industriales contienen grandes
Los postres industriales contienen grandes cantidades de azúcares añadidos, lo que aumenta el riesgo metabólico - crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por último, los postres industriales y dulces representan una fuente significativa de azúcares añadidos. La OMS aconseja no superar los 50 gramos diarios de azúcar en una dieta de 2.000 kilocalorías, y preferiblemente reducir la cantidad a 25 gramos. Un solo yogur azucarado puede acercarse rápidamente a este límite.

La practicidad de los ultraprocesados resulta atractiva en el ritmo cotidiano, pero se traduce en kilos de más, inflamación y enfermedades crónicas.

El informe concluye que los hábitos que priorizan la comida ultraprocesada están directamente relacionados con la obesidad y sus complicaciones.