
Luego de haber pasado 42 años en prisión, de los cuales, 36 estuvo recluido en el denominado ‘Corredor de la muerte’ de la Prisión Estatal de San Quintín, California (Estados Unidos), el ciudadano colombiano William Noguera recuperó la libertad en agosto de 2025.
Este ciudadano había llegado al sitio penitenciario, tras haber sido condenado a muerte en 1983 por el asesinato de la madre de su pareja, lo que lo convirtió en el primer connacional sentenciado a la pena capital en ese estado de Estados Unidos.
PUBLICIDAD
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Seis meses después de abandonar el centro penitenciario, Noguera narró sus vivencias en el reclusorio norteamericano, donde afirmó haber enfrentado un entorno dominado por violencia extrema, mafias criminales y la presencia de asesinos en serie célebres, logrando sobrevivir a ese universo a través de estrategias físicas, intelectuales y una inesperada contribución a la justicia.

El colombiano, en declaraciones al programa de televisión Los Informantes de Caracol TV, señaló que a lo largo de su encierro, forjó una rutina marcada por el entrenamiento físico diario y la vigilancia constante.
PUBLICIDAD
“Yo era un niño que tenía rabia, era un colombiano que creció en un barrio de mexicanos y gente de color y yo era el único colombiano. Por eso, desde niño tenía que defenderme y peleando fue la única forma que pude hacer eso”, expresó al citado medio de comunicación.
Su estadía en San Quintin
La Prisión Estatal de San Quintín, considerada una de las cárceles más duras de Estados Unidos, albergó figuras como Charles Manson y Richard Ramírez. En 2015, la institución alojaba a 700 reclusos a la espera de ejecución, ya sea por gas o inyección letal.
Dentro de este entorno, Noguera, con formación en artes marciales y tras recibir la pena de muerte con solo 18 años, sostuvo que la violencia era el “único lenguaje” respetado tras los muros.
PUBLICIDAD

Además, indicó que la convivencia estaba guiada por códigos diferentes, donde muy pocos alcanzaban el reconocimiento tanto de sus pares como de los guardias: “Es una fuerza que te da de levantarme todos los días a las 5 de la mañana, hacer mil lagartijas, prepararme físicamente, mentalmente y espiritualmente”, comentó.
Por su altura de 1,90 metros, la capacidad de análisis y su disposición al estudio, logró integrarse a las “sociedades” internas del penal. Especialmente, se infiltró en la denominada “Dead Body Society”, un círculo cerrado de asesinos donde compartían detalles confidenciales de sus crímenes.
“Ellos me dijeron toda su historia. La que saben los policías y la que no saben. Y lo más importante, me dijeron por qué hacen lo que ellos hacen”, remarcó.
PUBLICIDAD

Convivencia con el arte y la literatura
De igual manera, Noguera relató que, durante el tiempo de su encierro, leyó aproximadamente 20.000 libros, sumando conocimientos en psicología y perfilación criminal mediante el análisis directo de asesinos como Randy Kraft y William Bonin; este último, en sus palabras, había intentado asesinarlo años atrás.
Además de la literatura, el connacional se dedicó a la creación artística utilizando el puntillismo. Sus obras, reconocidas por su realismo, trascendieron los muros carcelarios y fueron exhibidas en galerías de Londres, París, Nueva York y Los Ángeles.
Alcanzaron precios de entre 700 a 18 mil dólares, permitiéndole auto-sostenerse tras las rejas y destinar parte de los ingresos a compensar a familias de víctimas. “La gente me conocía como el hombre de escape porque mis obras decían que yo podía escaparme por mi mente”, señaló.
PUBLICIDAD

Libertad condicional
El camino hacia la libertad de Noguera estuvo marcado tanto por la demostración de su comportamiento ejemplar como por su colaboración clave con las autoridades.
Interactuó con algunos de los reos más notorios del sistema penitenciario, entre ellos, Joseph Naso, de quien obtuvo confesiones escritas que luego entregó a la justicia.
La jueza encargada de su caso otorgó la libertad condicional reconociendo la relevancia de estas acciones y la revisión de pruebas que cuestionaron la versión inicial sobre premeditación en el asesinato.

Sus abogados comprobaron que el testimonio de seguro de vida carecía de sustento, contribuyendo a que la jueza del caso finalmente le concediera clemencia.
Ahora libre, reside junto a su familia en Los Ángeles, intentando adaptarse a un mundo profundamente transformado por la tecnología. Mantiene la intención de recuperar el vínculo con sus raíces en Barranquilla y Santa Marta, Colombia, y desarrollar una carrera como autor y artista.
PUBLICIDAD
“Yo caminé en el infierno por casi 40 años. Yo no soy una persona que no tengo miedo. Yo tengo miedo y por eso creo que sobreviví”, puntualizó.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Oro en Colombia: cual es el precio del gramo fino este viernes 6 de noviembre
Consulta en cuánto quedó la cotización del precio de uno de los metales preciosos más importantes

Anuel AA volvió a hablar de Karol G y se refirió a que lo tenga bloqueado en redes sociales: “Imposible olvidarse de mí”
El artista hizo un comentario durante una entrevista y volvió a poner atención sobre una relación que comenzó en 2018, terminó tres años después y aún genera versiones entre seguidores

Registraduría respondió a alerta en redes sociales sobre la vulneración de su base de datos: “Continuaremos monitoreando permanentemente el acceso”
El organismo revisó auditorías, trazabilidad de accesos y pruebas digitales luego de que un usuario afirmara tener registros de millones de colombianos
Crisis del Ueno Bank en Paraguay benefició al empresario colombiano Jaime Gilinski: provocó una “avalancha” de solicitudes de apertura de cuentas en el Banco GNB
Banco GNB Paraguay registró intermitencias en su aplicación digital ante la alta demanda para abrir cuentas tras la intervención de Ueno Bank

Encontraron un cadáver en pleno Chapinero Alto en Bogotá: el cuerpo, que tenía signos de violencia, no ha sido identificado
El cuerpo del hombre cuya edad ronda entre los 38 y 40 años fue reportado en una zona boscosa ubicada en el barrio Paraíso, en la parte alta de la localidad de Chapinero



